Por: Natalia Díaz Zeledón.   13 enero
Amaia Salamanca interpreta a una enfermera novata desesperada por encontrar a sus seres queridos. Foto: cortesía de Netflix.
Amaia Salamanca interpreta a una enfermera novata desesperada por encontrar a sus seres queridos. Foto: cortesía de Netflix.

Conforme pasan los años, es común encontrarse atrapado en un nicho de series españolas de drama: bien vestidas, relativamente bien actuadas y, sobre todo, bien ubicadas en alguna de sus dictaduras históricas.

Tiempos de Guerra es la más temprana de todas ellas y se ubica justo en los eventos que desencadenaron la primera, en la que llegó al poder el militar Miguel Primo de Rivera.

La empresa productora que la creó –Bambú Producciones– es también la responsable de dramas como Gran Hotel, Velvet y Las chicas del cable (todas ellas también están en Netflix y, por si las dudas, también son de época).

En Tiempos de Guerra, el escenario del drama es un hospital de guerra.

El primer episodio reconstruye con detalles opulentos una de las batallas de la La Guerra del Rif, un enfrentamiento entre tribus marroquíes y los gobiernos coloniales de España y Francia (que por esos años habían poblado el norte de Marruecos en África).

El hospital de Tiempos de Guerra es una recreación que mezcla la historia y la fantasía histórica.

Tras las terribles consecuencias del Desastre de Annual (en julio y agosto de 1921), un grupo de muchachas jóvenes y de familias ricas se convirtieron en Damas Enfermeras de la Cruz Roja Española para transformar un colegio de la ciudad de Melilla en un centro médico de atención a los heridos.

El grupo es liderado por la Duquesa de la Victoria, Carmen Angoloti (interpretado Alicia Borrachero) quien, efectivamente, tuvo la misma tarea que le entrega la serie: ser una líder, una figura materna y una figura militar comprometida con la asepsia que las tropas desconocían en los centros médicos militares de la época.

“Lo que vemos más es una mujer que va a la guerra. Ella es la primera que es un militar, aunque vaya vestida con cofia (el pañuelo que portan las enfermeras en su cabeza). Pero está al servicio de la salud. Las armas que ella utiliza son una gran fuerza de espíritu, una vocación profunda y honda y un carácter absolutamente marcial”, describió Borrachero a El Periódico de España sobre su personaje.

Entre otras mujeres jóvenes a su cargo, está la enfermera Julia Ballester (Amaia Salamanca), quien viaja a Marruecos sin tener experiencia alguna en el cuidado de los heridos de guerra.

“Es una chica de familia acomodada que su hermano y su novio se han ido a combatir en la guerra. Como no tiene noticias de ellos, decide embarcarse en un viaje con las damas enfermeras para obtener información”, explicó Salamanca en entrevista con El Periódico de España.

Pese a que el contexto en el que se sumergen las enfermeras ficticias es real, las emociones las obtienen de los dramones usuales: de los amores viejos que se revisitan, de los nuevos que finalmente se cumplen y de los sorpresivos que el público ve consumarse con la boca abierta.

Lujo de época
El elenco de la serie desarrolla sus historias en las paredes de un edificio escolar transformado, a punta de rabia y escoba, en un hospital de guerra de principios del siglo XX. Foto: cortesía de Netflix.
El elenco de la serie desarrolla sus historias en las paredes de un edificio escolar transformado, a punta de rabia y escoba, en un hospital de guerra de principios del siglo XX. Foto: cortesía de Netflix.

Tiempos de Guerra no escatima en el brillo de sus trajes ni en la violencia de sus explosiones.

Para Bambú Producciones, el tiempo es como si fuera otro de los actores de su elenco y su director de arte, Carlos Bodelón lo sabe bien.

“Me he inspirado en edificios de principios de siglo con estilo neogótico y neoclásico, y he diseñado un mix”, dijo sobre el escenario de dos pisos que diseñó para las salas de enfermería y, también las oficinas de los oficiales del ejército español.

  • Véala en Netflix, a partir del 18 de enero