Por: Monserrath Vargas L..   3 septiembre
Tras el teclado, las personas se empoderan para hacer mofa de situaciones o expresar sus opiniones, sin recordar que sus acciones pueden tener consecuencias. Shutterstock para LN

Comentarios ofensivos y fotografías sacadas de contexto convertidas en memes, imágenes que sugieren insultos y videos viralizados han provocado, en las últimas semanas, escándalos en redes sociales e incluso, algunos casos han trascendido a demandas legales en el país.

Detrás del teclado, la burla y las opiniones toman fuerza ignorando que lo que se publica en el mundo digital puede tener consecuencias en el real.

En Costa Rica, 3.4 millones de usuarios utilizan redes sociales, según datos de Hotsuite, lo que aumenta las posibilidades de que la información de las personas sea expuesta de forma inadecuada en este tipo de plataformas de Internet.

“Es aconsejable que la gente piense bien antes de publicar, para que no vayan a arrepentirse luego”, enfatizó Fernanda Cervantes, directora de medios sociales e investigación de la agencia Darwin by Lionbridge. Aunque pueda parecer un consejo simple y de sentido común, más vale tomarlo en cuenta.

En Costa Rica, tanto la Constitución Política como el Código Civil y Penal protegen diversos derechos relacionados con el secreto de las comunicaciones y el derecho a la imagen. Asimismo, desde el 2011 la Ley 8.968 regula la Protección de la Persona contra el Tratamiento de sus Datos Personales.

Por lo tanto, hay que ser cauteloso con la información, sobre todo la ajena, para evitar vulnerar los derechos de los demás.

Ejemplos tan cotidianos como que una persona vaya a una fiesta o reunión tome una fotografía y etiqueta a otras sin su consentimiento, podría convertirse en algo problemático, detalló el informe del Programa Sociedad de la Información y el Conocimiento (Prosic) de la Universidad de Costa Rica,en su capítulo 9, dedicado a la “Identidad virtual frente a los riesgos de la sociedad digital”.

Al exponer datos que no le pertenecen usted podría estar afectando el derecho a la autodeterminación informativa, es decir, la facultad que tiene toda persona para decidir y ejercer control sobre su propia información personal, contenida en registros públicos o privados.

La información no solo son datos escritos sino también imágenes, videos y audios.

El mismo documento del Prosic, señaló otra práctica cada vez más común, que puede lesionar la imagen pública de otras personas: subir fotos donde se expone la placa de un carro mal estacionado para manifestar molestia.

Se debe considerar que, así esté mal parqueado: “esa persona tiene un derecho sobre su información y ese acto le daña en cierta medida (puesto que a través de la información de la placa de un automóvil se puede tener acceso a otros datos e identificar a sus dueños), puede incluso establecer una demanda pues causa daño a la intimidad de esa persona”, afirmó el informe Hacia la Sociedad de la Información y el Conocimiento de Prosic 2018.

Otro de los aspectos a considerar es que no solo en el ámbito público las personas comparten información que no les pertenece en redes sociales, también debido a esta costumbre de compartir fotos y videos en línea, se puede afectar a gente de nuestro círculo más íntimo.

La iniciativa de la Fundación Paniamor, Crianza Tecnológica ha explicado a los padres de familia que para vivir la ciudadanía digital de forma adecuada, los papás deben evitar exponer a sus hijos innecesariamente.

“Por ejemplo, pensar antes de publicar las fotos de sus hijas e hijos, porque cada vez que son publicadas, se crea una huella digital del niño, que puede seguirlo y/o afectarle como un tatuaje para toda su vida”, recalcaron en Paniamor.

Al publicar en redes sociales se debe recordar algo: la gente no olvida e Internet tampoco. Las opiniones ahí vertidas pueden jugarle en contra en el futuro. Imagen de archivo
Ser precavidos y otros consejos vitales

Con respecto a todo este tema, Fernanda Cervantes de Darwin ofreció algunas recomendaciones de comportamiento en línea. Entre ellas que, si se quiere opinar de un tema, “tratar de hacer comentarios muy neutrales (...) No dar pie a que esto sea una discusión o un tema de si soy o no soy de un bando”.

Asimismo, aconsejó a las personas que, aunque en la actualidad no sean figuras públicas o influenciadores, no se sabe lo que puede pasar mañana. “La gente no olvida lo que se comentó cinco o 10 años atrás”, aclaró.

Sus recomendaciones no solo son para usuarios comunes de redes sociales, sino también para las marcas que suelen aprovechar los temas que son tendencia en un determinado momento.

“Las marcas deben tener demasiado cuidado en las informaciones que quieren dar a conocer. Hay ciertos temas que están en tendencia y al poner su opinión o hacer una publicación al respecto, las marcas no saben si su público se verá afectado por ese comentario”, aclaró Cervantes.

Mientras que para alguien que ya se equivocó publicando algo indebido en redes, ya sea una opinión que despertó mucha polémica o un error cometido en esas plataformas resulta válido y es hasta bien visto pedir disculpas, aseguró la experta.

“Una disculpa siempre es bien recibida, siempre y cuando explique lo que ocurrió. Si es algo que no quise que pasara de esa forma es bien visto por los seguidores (aceptar el error)”, concluyó.

Casos recientes en redes ticas

31 de agosto: El sacerdote Sixto Varela publicó en su perfil personal de Facebook una imagen en la que aparece una nota sobre la disconformidad de la diputada del Partido Acción Ciudadana (PAC), Paola Vega, a un acto religioso realizado ese día en Limón junto a la fotografía de un caballo.

La publicación del religioso estaba acompañada de la oración: “Al buen entendedor…”. El hecho molestó a la legisladora, quien aseguró que Varela daba un mal ejemplo de cristiandad.

El sacerdote aseguró el domingo, en la misma red social, que de corazón ofrecía una disculpa a quienes se ofendieron de su comportamiento y pidió oraciones para “seguir adelante buscando cómo ser un pastor según el corazón de Cristo”.

16 de agosto: Marisa Chacón Batalla, asesora de la diputada Paola Vega, compartió en su cuenta de Twitter una imagen editada en la que aparece la expresidenta Laura Chinchilla con el exdiputado Ottón Solís.

La fotografía fue comentada por el viceministro de Planificación, Francisco Javier Delgado Jiménez, por lo que tanto él como Chacón fueron suspendidos durante un mes sin goce salarial debido a lo sucedido.

Chacón ofreció disculpas en la misma red social, mientras que Delgado hizo lo mismo horas después.

En tanto, el presidente Carlos Alvarado y la congresista afirmaron que contactaron a Chinchilla para disculparse.

1.° de agosto: El jefe del Servicio Maxilofacial del Hospital San Juan de Dios, Rodolfo Gamboa Montes de Oca, insultó en una publicación de Facebook a la diputada Ivonne Acuña.

El profesional se burló de la apariencia física de la legisladora del Partido Restauración Nacional (PRN) y le dijo “tonta y necia”, entre otras palabras catalogadas por Acuña como ofensivas.

La publicación fue borrada luego de que se hizo viral. Sin embargo, Acuña demandó al odontólogo por injurias y difamación y presentó una acción civil resarcitoria por ¢40 millones.