AFP .   12 abril

Pekín. El gigante informático Microsoft llevó a cabo, en conjunto con universitarios chinos afiliados a un centro militar, estudios sobre inteligencia artificial, en particular aplicados al reconocimiento facial. Estas experiencias pueden ser utilizadas con fines de vigilancia y de censura.

Los trabajos cubrieron un amplio abanico de temas vinculados con la inteligencia artificial, como el análisis de expresiones faciales de un individuo y la comprensión automática de textos escritos en línea, que permite a una máquina comprender el sentido y el contexto a partir de algunas palabras.

"Muchas de estas tecnologías de punta son de doble uso (civil y militar) y podrían muy bien contribuir a la modernización del Ejército (chino) popular de liberación y a ayudarlo en su ambición de convertirse en ejército de clase mundial" comentó a a AFP, Helena Legarda, investigadora del Mercator Institute for China Studies (MERICS).

No obstante, Legarda advirtió que estas tecnologías "podrían muy bien servir a la represión contra las minorías étnicas del Xinjiang", el gran territorio del noroeste del país, donde vive una importante comunidad musulmana.

La importancia de mantener una vigilancia constante en este sector, es que en los últimos años, el Xinjiang ha sido golpeado por sangrientos atentados atribuidos por Pekín a separatistas o islamistas de la minoría musulmana de los Uigures.

Microsoft trabajó con universidad militar china sobre inteligencia artificial. (Foto: Drew Angerer/Getty Images/AFP)

La región es ahora objeto de estrecha vigilancia policial, con la instalación de cámaras de vigilancia, incluso en las mezquitas y los restaurantes, lo que permite una aplicación extensiva del reconocimiento facial.

Consultado por la AFP, un portavoz de Microsoft dijo que la firma efectúa "la investigación fundamental con los mejores expertos del mundo, con el único objetivo de mejorar nuestra comprensión de las tecnologías".

En cada caso, los estudios "se conforman íntegramente a las leyes estadounidenses y locales" y son publicados "en aras de la transparencia" para que cada cual pueda beneficiarse de ellos, agrega en un correo electrónico.

Esta no es la primera vez que universitarios estadounidenses y chinos efectúan investigaciones conjuntas, sin embargo, las colaboraciones son objeto de examen cada vez más minucioso por parte de Estados Unidos, en un contexto de tensiones comerciales y de rivalidad tecnológica con China.

El año pasado, al menos tres artículos de investigación fueron coescritos por ingenieros de una filial de investigación de Microsoft basada en Pekín y por expertos de la universidad de tecnología de Defensa (NUDT), controlada por la Comisión militar central, la más alta instancia militar del país asiático.