Monserrath Vargas L.. 8 marzo
Ana Corrales ejecuta las operaciones globales de hardware Hecho por Google, incluidos teléfonos, computadoras portátiles, parlantes como Google Home. Foto: Google para LN
Ana Corrales ejecuta las operaciones globales de hardware Hecho por Google, incluidos teléfonos, computadoras portátiles, parlantes como Google Home. Foto: Google para LN

Ana Corrales es la encargada de las operaciones globales de hardware hecho por Google, incluidos teléfonos, computadoras portátiles y parlantes como Google Home.

Ella es costarricense y como mujer que ha triunfado en el mundo de la tecnología quiso conversar con La Nación, vía telefónica, sobre el camino recorrido para llegar hasta ahí.

--¿Cuáles son las características personales que usted considera la llevaron a ocupar un puesto en una compañía como Google?

Mis papás toda la vida, desde que me acuerdo, nos dijeron que teníamos que hacer algo útil,que uno no estaba acá nada más para disfrutar, sino que había que dar algo de vuelta al mundo y contribuir. Entonces sabía que iba a hacer algo, pero no sabía qué.

"Cuando tenía como 15 años, me invitaron a un proyecto que se llamaba Young Entrepreneurs. Nos daban una oportunidad de entrenarnos para manejar un negocio. (En ese programa) me dieron la posición de gerente y empezamos a hacer un negocio de colitas para el pelo. Mi mamá, como pasatiempo de toda la vida había cosido y hecho de eso, tenía montones de elásticos y de telas. Nos fue súper bien, finalmente hicimos una relación con un supermercado y, lo hicimos por muchos años.

“Me encantó y de verdad me enamoré de estar cerca del producto y después de ahí me hice ingeniera pero mi primer amor con el producto fue súper importante, ahí fue donde me enamoré de hacer cosas”.

--En Costa Rica, aún cuesta que las mujeres se inclinen por carreras relacionadas con las ingenierías y otras STEM (Ciencia, Tecnología, Matemáticas) ¿Por qué en su caso fue diferente?

Yo era muy buena estudiante para serte honesta, pero también las matemáticas se me hacían bastante fáciles. No todas las ciencias, por ejemplo, física no me gustaba mucho, la podía hacer pero no me encantaba.

"Las matemáticas sí me gustaban y tuve muchos maestros que me reconocieron eso, y que me decían: ‘La verdad sos muy buena en esto, seguí avanzando, seguí intentando aprender más’. Tal vez eso fue algo que no reconocí en el momento.

"Cuando fui a la Universidad estudié Economía y Matemáticas y me fui dando cuenta de que me gustaba estar cerca de la creación, de crear productos y hacer cosas así. En algún momento decidí que cuando volviera a la universidad quería ser ingeniera.

“Mi papá es ingeniero, mi mamá es doctora en Botánica, pero no me cayó el cinco, para serte honesta, hasta que ya estaba un poco mayor y hablé con mis maestros, que me dijeron que yo tenía tantas matemáticas y tanta ciencia que yo podía aplicar para mi maestría en Ingeniería. Eso hice, me encantaron los cursos, ahí me di cuenta de esto es lo que quiero hacer”.

--¿Su educación la cursó en Costa Rica ?

-Estudié toda la vida en el Colegio Lincoln, pero la universidad y la maestría en Estados Unidos. Yo tenía toda la intención de volver a Costa Rica, si me hubieras dicho que me iba a quedar en Estados Unidos yo jamás te lo hubiera creído,me gustaba mucho, Costa Rica es precioso.

--Al decidir que quería dedicarse a la Ingeniería, ¿fue un camino fácil o encontró obstáculos?

-Como sabrás ser una mujer en tecnología no es lo más fácil. (...)Cuando hice la maestría había cinco o seis mujeres en total, de las cuales dos no hablaban inglés o al menos no hablaban con nosotras.

"Entonces (las restantes) debíamos ser las amigas del alma, sí o sí íbamos a ser amigas, no había demasiadas opciones; teníamos 120 compañeros.

“Había una falta de balance increíble y eso lo sentí mucho, porque no lo sentí tanto cuando yo estaba haciendo mi bachillerato, pero al ya entrar en Ingeniería, ahí sí que de verdad la diferencia era impresionante y empezaban las microagresiones como dicen en Estados Unidos. No es que te vayan a decir algo descabellado abiertamente, pero simplemente no te incluyen o toman tu idea y lo dicen de otra manera, y lo dicen más fuerte”.

--¿Cómo hizo carrera en el mundo tecnológico?

Después de la Universidad tuve la oportunidad de ingresar a HP (...) Yo realmente me formé en Cisco, tuve la suerte de tener unos mentores y unos “padrinos” que definieron mi carrera, tanto mujeres como hombres. El que me ayudó más fue un hombre.

"Durante Cisco y también cuando me fui a Nest (Google compró Nest y yo me pasé a Google oficialmente hace como tres años para ir a ver todo lo relacionado con hardware de consumo). Durante toda esa carrera, lo que la gente ve en tu currículo, en tu biografía, es que todo te fue súper bien, que fue directo hacia ahí, pero esa no es la verdad.

"Hubo muchos contratiempos, proyectos que tal vez no salieron, proyectos o trabajos que querías que ni siquiera te daban la oportunidad. Mi carrera ha sido guiada por una necesidad que tengo de seguir aprendiendo, sino me aburro inmediatamente.

"Creo que es por eso que yo (...) no me quedé solo en la cadena de valor, o en finanzas o servicios web, de verdad iba pasando por los diferentes departamentos (en las empresas), así aprendí como manejar un negocio.

“Como mujer, cuando yo tuve a mi hija, tengo una hija y un hijo. Eso fue un cambio muy grande para mí como persona, como humano y gerente. En esa época aprendí mucho, es una experiencia totalmente diferente, cuando estás en Ingeniería y quieres ser buena mamá, todo eso es bastante”.

--¿Cómo logró equilibrar el trabajo y la maternidad?

En ese momento yo le dije a mi gerente: ‘quiero ser mamá, sé que eso no se puede, entonces voy a renunciar, te agradezco todo lo que has hecho por mí’. Él era el CEO de Cisco, agarró mi carta de renuncia y la tiró al basurero.

"Me dijo que no me preocupara, que era difícil encontrar gente buena como yo. No me dejó renunciar. Para mí eso fue un gran gesto de lealtad. Yo tenía tanto agradecimiento. No me iba a pagar, no iba a tener beneficios, pero simplemente que me pidiera que no me fuera, que no renunciara fue un gesto súper lindo. Tomé ese tiempo. Ahora mi hija tiene 15 años.

"Hay momentos en que estás trabajando demasiado y te reventás a llorar porque te hace falta el balance. Hay momentos en que tenés más tiempo con ellos. Ser latina me ha ayudado muchísimo a recordar que la familia es súper importante. (...) No es que todos los días logro hacerlo súper bien. Pero al final ha sido un balance del cual estoy muy contenta.

“Yo sentí que como se me iban a dar oportunidad y que ya tenía un trabajo bastante importante era muy claro para mí que si no volvía al trabajo estaba renunciando a algo. Yo creo que uno no se da cuenta de que si uno renunciaba en ese momento, no estaba renunciando al trabajo que tenía, sino al trabajo que iba a tener 10 años después”.

--Pensando en muchachas que quieren estudiar carreras relacionadas con STEM. ¿Qué consejo le daría a las que están interesadas en tecnología?

Yo diría dos cosas: si ya estás convencida de que querés ser una persona en tecnología, pero te sentís un poco incómoda, porque no es súper común o súper popular, lo que yo diría en ese momento es que busqués a otra gente que ya ha seguido ese camino.

"Puede sentirse un poco solo (...) Te puedo decir que mis compañeras y yo, todas hacemos lo posible para poder reclutar y ayudar a cualquiera que esté interesado.

#No lo puedo hacer todo el tiempo, pero te doy un ejemplo, hay veces en que gente que yo no conozco y no sé su historia me ha puesto un mensaje, que está en el Área de la Bahía, en San Francisco, California y yo le digo de una vez, sí mirá me reúno con vos, yo puedo, hablemos, o las pongo en contacto con alguien de mi trabajo, de la misma edad, para que estén ubicadas. Eso ayuda muchísimo.

"A veces uno siente que está muy solo, pero la verdad solo tienes que buscar un poquito, para encontrar la gente que es igualita a vos y tiene experiencias similares. Tenés que echarle un poquito de ganas, pero la verdad sí está ahí, sí existe y muchas de las universidades tienen ese grupo de gente y la verdad ayuda muchísimo.

"El otro consejo que yo daría es que tal vez estás pensando que sos buena en tecnología, tal vez sos buena en Ciencias, pero como que no lo podés imaginar. Yo lo que te diría es que no te cerrés ninguna puerta.

“Tomá las matemáticas necesarias en la universidad, la ciencia necesaria. Siempre es mucho más fácil no usarla, que necesitarla y no poder tenerla y yo veo que algunas muchachas se cierran la puerta sin darse cuenta y luego, cuando quieren hacer el cambio deben devolverse a tomar un montón de clases que no llevaron”.

--¿Qué iniciativas tienen en Google para las mujeres en tecnología?

Tengo dos programas dentro de la compañía, en los que estoy muy involucrada, uno es Women@Google, especialmente con el giro técnico. Esto es básicamente involucrar a las mujeres con lo que hacemos en el diseño de los productos.

“Yo soy la patrocinadora ejecutiva de un grupo que se llama Hola, es el grupo latino mundial de Google, a través de eso conozco muchas mujeres y latinas, es realmente impulsar a esa comunidad, para que se oiga la voz de ellas dentro de Google”.

¿Qué les diría a las jóvenes ticas que desean destacar en tecnología?

Cuando yo voy al país pienso en que, no sé si la gente se da cuenta de que está en un país que no tiene ejército, con un gobierno estable, una educación buena, todo el mundo habla inglés perfecto. Creo que hay oportunidades que tal vez no se ven en la superficie, pero que si se escarba un poquito, habría más y tal vez serían más visibles.

“Si yo fuera una muchacha de 16 o 17 años me gustaría saber que eso es posible, tal vez cuando no es tan obvio, ahora más que nunca hay oportunidad de hacer cosas excepcionales”.