Agencia AFP. 6 marzo

París. Una réplica de la Venus de Milo, la famosa diosa griega sin brazos, recibió dos prótesis realizadas con impresoras 3D como parte de una campaña realizada este martes por Handicap International en la capital francesa.

La campaña, que se realizó en la estación de metro del museo del Louvre-- donde se encuentra la Venus original--, busca “alertar al público en general” sobre la situación de los cerca de 100 millones de personas en el mundo que necesitan aparatos ortopédicos.

Otras estatuas en parques de París serán equipadas también con prótesis como parte de esta campaña, bautizada bodycantwait (el cuerpo no puede esperar), que fue lanzada en el 2015.

"Pese al gran número de personas que necesitan aparatos ortopédicos, el público en general desconoce esta problemática”, explicó a la AFP el director de Handicap International en Francia, Xavier du Crest.

Un hombre camina junto a una réplica de la Venus de Milo con brazos protésicos simbólicamente unidos durante una acción dirigida por Handicap International para crear conciencia sobre los miles de amputados en todo el mundo que necesitan una prótesis, en la estación de metro Louvre-Rivoli en París, e 6 de marzo de 2018. Foto: AFP
Un hombre camina junto a una réplica de la Venus de Milo con brazos protésicos simbólicamente unidos durante una acción dirigida por Handicap International para crear conciencia sobre los miles de amputados en todo el mundo que necesitan una prótesis, en la estación de metro Louvre-Rivoli en París, e 6 de marzo de 2018. Foto: AFP

En total, 19 personas recibieron prótesis 3D en Togo, Siria y Madagascar durante la primera fase de la campaña.

"Hoy, queremos ir más allá y ofrecer prótesis a más personas en otros países”, añadió Crest, quien dijo que 100 amputados recibirán prótesis en India.

Optar por prótesis 3D en lugar de utilizar prótesis comunes es una decisión que asume la organización humanitaria, pese al precio más alto.

"Antes de la impresión en 3D, había que crear un yeso del muñón, ajustarlo cuatro o cinco veces, colocar una resina, lo que requería profesionales y equipo importante", detalló Xavier du Crest.

"Ahora, un pequeño escáner (del tamaño de un teléfono) puede tomar las medidas del muñón que luego se envían a un software de modelado y a la impresora 3D. Ahorra tiempo y es más eficaz, especialmente cuando estamos en una zona de conflicto como en Siria”, señaló.