Juan Lara Salas. 28 marzo, 2016

Variar la tecnología de iluminación en la casa, le ayudaría a ahorrar miles de colones en la factura de electricidad.

La luz pesa de 30% a 40% en el consumo mensual por energía.

En el mercado tico hay tres tipos de bombillos: incandescentes clásicos, fluorescentes compactos (CFL) y led ( light emitting diode o diodo emisor de luz).

Este último es el más ahorrativo, aunque es el de precio más elevado, con rangos entre ¢2.500 y ¢9.000 cada unidad.

Sin embargo, parece ser la mejor inversión a largo plazo pues los led gastan hasta 90% menos energía respecto a otros bombillos y generan ahorros que oscilan ¢4.000 y ¢11.000 respecto a iluminación basada en una mezcla de luces CFL e incandescentes.

De esta forma, el consumo por electricidad cae de 50% a 80% al cambiar todos los bombillos a tecnología led o a una mezcla entre led y CFL, según verificó La Nación al hacer comparaciones basadas en un mismo patrón de consumo y con las tarifas actuales de la Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL).

Otros beneficios. Aparte del ahorro, las luces led incluyen otras ventajas, como emitir menos calor, vida útil más prolongada e incluso el poder encender o apagar luces desde el teléfono. “Tengo unos vecinos que apagan y encienden luces aun (cuando están) fuera del país, usando sus teléfonos y la red wifi”, contó Francisco Hidalgo, del Área de Energía de la Empresa de Servicios Públicos de Heredia (ESPH).

Una marca que ofrece estas facilidades es WeMo, de la empresa Belkin. Con precios entre ¢40.000 y ¢45.000, incluye sistemas con acceso a wifi para controlar bombillos led, así como interruptores y enchufes desde un teléfono inteligente, mediante una aplicación del propio fabricante.

Hidalgo cree que la demanda de estos sistemas crecerá, pues eliminan la necesidad de dejar luces encendidas de día para iluminar casas al anochecer.

Un recorrido por supermercados y ferreterías también reveló una mayor oferta de equipos de iluminación basados en temporizadores o en detección de luz natural para activar o apagar luces al atardecer o al amanecer.

Ahorro inadvertido. Aparte de la variable tecnológica, el ahorro en iluminación es, ante todo, un asunto de observación.

“Muchas personas casi nunca valoran cuántas luces tienen en la casa. Cambian otros aparatos en busca de eficiencia, pero descuidan las luces”, destacó Viviana Arguedas, del Área de Promoción y Asesoría de la CNFL.

Arguedas aseguró que casi nadie sabe cuántos bombillos tiene en la vivienda, a menos que se ponga a contarlos. Cuando el usuario hace la suma, nota el peso de esas luces en la factura.

El desconocimiento se extiende así a nociones básicas, criterios de consumo y detalles técnicos, agregó Fabián Morera, del Área de Eficiencia Energética de la Compañía.

Para Morera, la mayoría de consumidores reparan muy poco en el tiempo que permanecen encendidas las luces en sus hogares. Casi siempre, el que paga la factura es quien también se preocupa de apagar bombillos que nadie usa y llamar la atención para evitar el desperdicio.

Algunos consejos a la hora de comprar bombillos eficientes:

IMPORTANCIA DE LOS LÚMENES EN LA VIDA: En un paquete de bombillos, hoy el principal dato de interés son los lúmenes (su símbolo es “lm”). Esta medida expresa la potencia de la luz y no tiene que ver con el consumo de energía. Así, un bombillo de 860 lm proyecta menos luz respecto a otro de 1.500 lm. Como consejo general, alrededor de 400 lúmenes sería adecuado para una lámpara de mesa junto a una cama mientras que es deseable entre 1.500 y 3.000 lúmenes en total (es decir más de un bombillo) cuando se trate de una habitación amplia como el comedor, el área del baño o donde tenga el televisor.

Fíjese en lúmenes primero que en vatios: Como el lúmen es la medida real de cuán brillante es un bombillo, este es el primer dato a valorar en la etiqueta en vez de los vatios. cobra mayor interés si busca luces LED (Light-Emitting Diode, diodo emisor de luz) o CFL (Compact Fluorescent Lights, luces fluorescentes compactas). Quien busque sustituir un bombillo de 40 vatios (watts) deberá por lo tanto localizar uno de al menos 450 lúmenes (lm). Si se trata de uno 60 vatios, su equivalente es uno de 800 lm. En el caso de bombillos incandescentes de 75 y 100 vatios, las equivalencias son 1.100 y 1.600 lm al margen de cuál sea la tecnología.

Conozca los otros símbolos en paquete: Todo paquete de bombillos, sea cual se su tecnología, describe qué tipo de luz da, en términos como “luz fría” o “luz tibia”, utilizando cifras como 6.500 k, 2.700 k o similares. Esa letra “k” se refiere a la escala de temperatura basada en la unidad kelvin cuyo símbolo es una “k”. Cuanto mayor la cifra antes de esa “k”, más blanca o fría es la luz. Cuanto menor, más tibia. Sin embargo, la electricidad consumida se determina por la cifra de vatios. A menor cantidad de vatios, menos consumo. Los LED consumen menos electricidad, siguen luego bombillos fluorescentes compactos (CFL).

Cuente los bombillos en uso: Un ejercicio que rara vez ocurre en los hogares (pero es útil para actualizar la tecnología de iluminación) es contar todas las luces utilizadas en una casa; incluidas aquellas en lámparas. A continuación, identifique cuáles de ellas utiliza más y anote qué tipo de tecnología de bombillo tienen; incluidos los datos de consumo de vatios. Con esa información a mano, cambie primero los bombillos de uso frecuente con nuevas luces más eficientes en el consumo. De esta manera notará pronto en el tiempo el ahorro en la factura y considere si conviene cambiar otras unidades más en el hogar.

Compre bombillos LED desde Internet: En Costa Rica, los precios de bombillos LED están entre ¢2.500 y ¢9.000 por unidad y las luces LED estilo “ojo de gato” entre ¢6.000 y ¢7.500 la unidad, según constató este diario en un recorrido por supermercados y ferreterías. Si tiene acceso a servicios de casillero aéreo, valore comprarlos en línea. Un paquete de seis unidades de bombillos LED para sustituir bombillos convencionales de 60 vatios cuesta $20 en Amazon (casi ¢11.000). Recuerde que la mayoría de luces LED están hechas sobretodo de plástico, lo cual hace que sean así más seguras para su envío al país.

Atención con el uso del dimmer: Debido a la ingeniería de sus circuitos, las luces LED no siempre son compatibles con interruptores para regulación de intensidad de luz tradicionales también conocidos como ‘dimmers’ en inglés. Estos ‘dimmers’ funcionan disminuyendo la corriente enviada hacia luces incandescentes. En tecnología LED no existe correlación directa entre el brillo en este tipo de luz y la energía enviada. Si planea usar iluminación LED para ese tipo de regulador de intensidad, quizás deba reemplazarlo. La otra posibilidad es pagar un poco más por modelos de luces LED que sí sean compatibles con el ‘dimmer’ en uso.