Monserrath Vargas L.. 24 enero
 María Fernanda Hernández, Steffen Strohmann, Carolina Morales y Eduardo Bernárdez son parte del equipo de este laboratorio para testear videojuegos. Fotografía José Cordero
María Fernanda Hernández, Steffen Strohmann, Carolina Morales y Eduardo Bernárdez son parte del equipo de este laboratorio para testear videojuegos. Fotografía José Cordero

Jugar videojuegos y que además alguien te pague por hacerlo, suena a un trabajo soñado.

A Carolina Morales y Eduardo Bernardes ese sueño ya se les hizo realidad, pues fueron reclutados para ser parte del primer Gaming Lab (o laboratorio de videojuegos) en la región, operado por Lionbridge, que abrió sus puertas este enero en Costa Rica.

Entre consolas, computadoras especiales para gaming, equipo de realidad aumentada y móvil, ellos se encargarán de jugar y detectar en los videojuegos pulgas (errores que se producen en un programa informático), así como mejorar aspectos tales como lingüística, experiencia de usuario y audio.

Este resultó ser el trabajo ideal para Carolina Morales, pues ella es gamer desde los 11 años y además estudió Diseño de Videojuegos en la Universidad Creativa.

“Me tomo muy en serio esto. Que te paguen por tu pasión es básicamente una de tus metas en la vida”, comentó la joven.

 Carolina Morales instó a otras chicas que les gustan las videojuegos que sigan su pasión, pues estos están hechos para todos. Fotografía José Cordero.
Carolina Morales instó a otras chicas que les gustan las videojuegos que sigan su pasión, pues estos están hechos para todos. Fotografía José Cordero.

¿Por qué fue una de las personas reclutadas para comenzar con el laboratorio en Costa Rica? Ella lo atribuye a que quienes la contrataron detectaron que está al tanto de cómo funciona la industria. Además que pone pasión y compromiso en lo que hace.

Mientras que Eduardo Bernardes, originario de Brasil, tenía un año y medio de vivir en Costa Rica y estaba tratando de obtener la residencia, luego apareció “este trabajo que es lo que he querido hacer durante mi vida entera” y fue una gran noticia para él.

Desde la ingeniería en computación “es interesante porque el testeo (someter algo a pruebas) es una parte muy importante en las Ciencias de la Computación, pero es algo que puedes hacer si incluso no has estudiado esto”.

Este joven asegura que su hermano se siente muy feliz por su nuevo trabajo y bromea con que su mamá está un poco “‘en conflicto’, porque durante mucho tiempo en su infancia lo intentó alejar de los videojuegos”, pero por supuesto, ahora está muy contenta por su hijo.

¿Por qué Costa Rica?

Steffen Strohmann, senior Test Lead en Lionbridge Polonia explicó a La Nación que la zona horaria es uno de los factores que pesaron en la escogencia de Costa Rica como la sede para este laboratorio, ya que es similar al horario en Estados Unidos y tampoco hay mucha diferencia con Europa.

Sin embargo, más allá de la ubicación pesó la calidad técnica que se puede conseguir en el país, aclaró María Fernanda Hernández, Global Program Manager & Strategic Partner de Lionbridge.

Además, “hay una particularidad con el tipo de español que cubrimos, nunca va a ser igual tratar de cubrir el mercado de español en cualquier otro país porque tienen un lingo (jerga) muy particular, en cambio, el de Costa Rica es muy ‘neutro’ por decirlo así”, aclaró Hernández.

Esto entonces, garantiza una cobertura de mercado mucho más alta y más oportunidades de internacionalizarse, explicó Hernández a La Nación

A pesar de que en otras latitudes este tipo de laboratorios son comunes, por ejemplo en Polonia, el continente asiático y Seattle, donde Lionbridge tiene presencia, este es el primer laboratorio de testeo de este tipo en la región, según ella.

Destrezas

Entre las habilidades que consideraron valiosas para contratar a los candidatos se encuentran las de tipo lingüístico en español y portugués, pues el inglés ya “se da por sentado”. Mientras que otros conocimientos técnicos son importantes.

“Para ser parte del laboratorio se puede ser desde alguien que acaba de salir del colegio y tiene la edad legal para trabajar hasta alguien súper apasionado de los videojuegos, que se jugó todos los Arcades (máquinas de videojuegos) en los años ochentas”, aseguró Hernández.

Steffen Strohmann, destacó que las personas interesadas en trabajar en un campo como este, deben además de ser entusiastas de los videojuegos pasar las pruebas lingüísticas, que se hacen a fondo.

Aunque por el momento son cinco las personas que integran el laboratorio, se proyecta abrir otros dos más este año y la contratación de hasta 150 personas. Además, para la primera etapa el laboratorio de videojuegos se hizo una inversión aproximada de $150.000.