Por: Eillyn Jiménez B..   12 septiembre
Agentes judiciales acudieron a la joyería Erika para recolectar detalles para la investigación del caso. Foto Rafael Murillo

Al menos dos sujetos armados ingresaron este miércoles por la tarde a una joyería ubicada en el primer piso del Mall San Pedro, en Montes de Oca, San José, y luego escaparon a bordo de dos motocicletas negras con otros dos hombres que los esperaban en una de las entradas.

Inicialmente se estima que la mercadería sustraída está valorada en ¢10 millones.

El Ministerio de Seguridad Pública (MSP) confirmó que a las 3:07 p. m. recibieron la alerta y que, de momento, no hay detenidos por los hechos.

Detallaron que los dos asaltantes que ingresaron a la joyería Erika, amenazaron a la dependiente y se llevaron varios artículos.

“Cabe indicar que los guardas, a pesar de que en los videos se observa que pasan en frente en el momento de la situación, no se dan cuenta de lo que está sucediendo y tampoco se dieron cuenta de la alarma silenciosa”, indicó el departamento de prensa de Seguridad.

Tras lo sucedido se desplegó un operativo judicial en los alrededores del centro comercial y se emitió una alerta a delegaciones cercanas.

Este medio intentó conocer la versión del mall, pero al cierre de esta nota no fue posible contactarlos.

Otros asaltos a joyerías en Costa Rica

El 31 de octubre del 2017, al menos 16 sujetos aprovecharon la celebración del día de Halloween para asaltar dos joyerías en el país. Los hombres, que lucían calaveras pintadas en el rostro, iban vestidos de negro, con cubrebocas y abrigos con capucha. Uno de los locales está ubicado en Multiplaza Escazú, y el otro, en Plaza Colonial, en San Rafael de Escazú.

Al local de Eurochronos, en Multiplaza, ingresaron nueve hombres; siete de ellos se encargaron de sustraer relojes de lujo y otras joyas luego de quebrar las urnas con mazos, mientras que otro vigilaba la entrada principal y el último, a los dependientes.

El 3 de noviembre de ese mismo año, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) confirmó que cinco de los hampones son de origen mexicano.

Ellos ingresaron a Costa Rica a finales de octubre y se hospedaron en hoteles de San José, los cuales abandonaron luego de los millonarios atracos.

Dos de los sospechosos identificados responden al apellido Pérez, de 22 y 38 años, uno Albirde (23), otro Cortés (20) y un quinto apellidado Ríos (18).

Uno de los hombres de apellido Pérez cuenta con antecedentes en México por el delito de robo agravado.

El monto exacto de lo sustraído nunca trascendió.

Las autoridades judiciales ticas aseguran que esta es una banda que tiene a su jefe en México, posee contactos internacionales, responde a órdenes establecidas, maneja importantes sumas de dinero y planea muy bien los golpes.

Ellos tienen su propia inteligencia, realizan labores de contravigilancia, adquieren bienes, ubican sitios por asaltar, definen dónde van a guardar el botín y cuentan con un sistema encriptado entre ellos, que permite un control total de la jerarquía, de modo que los integrantes del grupo no sabían qué hacían los otros miembros.

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Golpes similares

Cuatro de los mexicanos vinculados con los asaltos a las joyerías de Escazú fueron condenados a cuatro años y cuatro meses de prisión en Uruguay el pasado 15 de junio.

En ese país, los sujetos y otros nueve individuos reconocieron su participación en un asalto similar a los ocurridos en suelo tico. Según la legislación de aquel país ellos podrían quedar libres con la mitad de la pena cumplida (dos años y dos meses) si tienen buena conducta, estudian y trabajan en la cárcel en las que les toque descontar la pena.

Sin embargo, los acusados también tienen la posibilidad de acogerse a un tratado bilateral que existe entre México y Uruguay para descontar la sentencia impuesta en su nación de origen.

El robo por el que la justicia charrúa los acusó ocurrió en Punta del Este el 6 de febrero de este año y la condena fue dictada el pasado 4 de junio.

De acuerdo la Policía Internacional (Interpol) en Costa Rica, hubo una comunicación de parte de sus colegas uruguayos informando sobre la sentencia, por lo que ahora se trabaja en obtener la orden de extradición para juzgar a los cuatro hombres por los delitos cometidos en suelo tico.

Según una publicación del diario El País de Uruguay, durante el debate los mexicanos reconocieron que cada uno recibía $3.000 por participar en el atraco, además del dinero de otros gastos.

Por otra parte, en México, autoridades de diferentes estados han atendido asaltos a comercios en los que el modo de operar de los asaltantes es similar al empleado en Costa Rica y Uruguay.

Por ejemplo, en febrero del 2013, Televisa informó de que nueve personas ingresaron a una joyería en un centro comercial de Sinaloa, amenazaron a los empleados y con mazos rompieron las vitrinas donde estaba la mercadería para huir con un botín millonario.

Además, ese mismo medio reportó que en noviembre del 2012 se había dado un caso en el que emplearon la misma estrategia, solo que en esa ocasión el hecho ocurrió en el Estado de México.

La Policía de Villahermosa atendió otro asalto con las mismas características en julio del 2016, detalló el diario La Prensa; mientras que junio de este año se reportó otro hecho en Morelia.

Según medios mexicanos, la agrupación es conocida como Los Marros o Los Mazos, pero hasta ahora la Policía Judicial tica no ha determinado si este grupo tiene relación con los asaltos en Escazú.

Noticia actualizada a las 7:19 p. m. con antecedentes del caso.