Hugo Solano C., Edgar Chinchilla, corresponsal GN. 24 junio
El caso quedó en manos de la Fiscalía y los dólares podrían pasar al ICD si se llegara a establecer que tienen relación con el narcotráfico. Foto: suministrada por Edgar Chinchilla.
El caso quedó en manos de la Fiscalía y los dólares podrían pasar al ICD si se llegara a establecer que tienen relación con el narcotráfico. Foto: suministrada por Edgar Chinchilla.

Sorprendido por la Policía, un hombre dejó botado un bolso con dólares y emprendió la huida por un sector montañoso de Isla Chica de Los Chiles, Alajuela, cerca de las 9 p. m. de este domingo.

Las autoridades informaron, preliminarmente, que dentro del bolso hallaron ocho fajos que sumaron $192.000, los que al tipo de cambio actual son ¢112 millones. El hombre, entretanto, huyó armado con un fusil de asalto AK-47.

La acción ocurrió entre los mojones 8 y 9 de la zona límitrofe con Nicaragua, cuando una patrulla del Grupo de Apoyo Operacional (GAO) de la Región Chorotega norte pasaba por el lugar y decidió investigar al individuo.

La reacción inmediata fue dejar el bolso y escapar. Pese a que de inmediato se realizó un operativo, no fue posible dar con el sospechoso.

El caso quedó en manos del Ministerio Público, mientras que el dinero sería depositado en una cuenta bancaria y luego trasladado al Instituto Costarricense sobre Drogas (ICD), ante la sospecha de que provenga del tráfico de estupefacientes.

Dinero sin justificar

La figura legal conocida como capitales emergentes está contemplada en la Ley contra la Delincuencia Organizada y tiene como objetivo perseguir el patrimonio obtenido sin causa lícita aparente.

El hallazgo de importantes cifras de dinero que luego no son justificadas por sus portadores se ha vuelto frecuente en el país.

Apenas hace cinco días, una pareja que evadió un retén policial fue arrestada luego de que se comprobó que llevaban casi ¢17 millones en efectivo, ocultos dentro de un vehículo Ford Explorer.

La aprehensión la efectuaron en Paso Canoas oficiales de la Policía de Control de Drogas (PCD), en conjunto con oficiales de la Policía de Fronteras y del Grupo de Apoyo Operacional (GAO) de la Fuerza Pública.

Los sospechosos responden a los apellidos Zamora Rivera, de 33 años y una mujer apellidada Aragón Arburola, de 61 años.