Carlos Láscarez S.. 11 septiembre

Un sujeto apellidado Mendoza Herrera, de 33 años, quien figura como sospechoso de sustraer combustible de una toma ilegal fue aprehendido la madrugada de este miércoles por oficiales de la Fuerza Pública.

Un oficial de la Fuerza Pública muestra la llave que colocaron sobre el oleoducto. Foto: MSP
Un oficial de la Fuerza Pública muestra la llave que colocaron sobre el oleoducto. Foto: MSP

La detención se registró en la localidad de Espavel del distrito de Batán en Matina, luego de que las autoridades recibieron información confidencial relacionada con una posible toma ilegal de combustible.

Una vez que los efectivos llegaron al lugar, ubicaron un camión con plásticos negros en el cajón y una manguera colocada debajo y pegada al tanque de dicho automotor.

El sospechoso fue trasladado a la Fiscalía para ser indagado. Foto: MSP
El sospechoso fue trasladado a la Fiscalía para ser indagado. Foto: MSP

Además, los policías observaron varios estañones dentro de este y localizaron en el asiento del conductor a una persona.

Al darle seguimiento por unos 200 metros, desde donde la manguera se encontraba colocada, los policías llegaron hasta la tubería de la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope). Allí habían conectado una llave para extraer el material.

Seguido los policías decomisaron el vehículo, los estañones plásticos y las mangueras. El sospechoso fue remitido a la Fiscalía.

El viernes pasado, personal de Recope detectaron un túnel en barrio Saint Claire, en San Blas de Moravia, el cual daba a un poliducto que conectaron vía subterránea con en el jardín de la propiedad que arrendaban.

Max Umaña, gerente de Recope, aseguró ese día que lo robado fue combustible de avión Jet A1. Se desconoce la cantidad sustraída y desde cuándo estaba funcionando este método para ordeñar el poliducto.

Del 2016 a la fecha, Recope ha localizado 480 tomas ilegales en el poliducto. La mayoría en la zona Atlántica, con una sustracción estimada en 14 millones de litros, principalmente diésel y gasolinas, con un costo superior a los ¢7.000 millones.