Diego Castillo, Carlos Láscarez S.. 26 enero, 2016
Agentes judiciales visitaron ayer las instalaciones del Registro Nacional, en Zapote, de donde sustrajeron 26 pistolas, cargadores y municiones entre la noche del viernes y la madrugada de ayer. | GRACIELA SOLÍS
Agentes judiciales visitaron ayer las instalaciones del Registro Nacional, en Zapote, de donde sustrajeron 26 pistolas, cargadores y municiones entre la noche del viernes y la madrugada de ayer. | GRACIELA SOLÍS

Un total de 26 pistolas de calibre 9 milímetros y 206 municiones fueron robadas de una bodega en el Registro Nacional, a la que solo tuvieron acceso siete oficiales de seguridad privados, indicó el Ministerio de Justicia.

La sustracción de las armas ocurrió entre las 6 p. m. del viernes y las 5 :20 a. m de ayer (60 horas) cuando el oficial que las dejó ese día bajo custodia de otro guarda alertó sobre el faltante.

Las pistolas son de las marcas CZ y Smith &Wesson y pertenecen a las firmas de seguridad Servicios Múltiples Bena S. A. y Seguridad Alfa S. A.

Adriana Piedra, quien respondió al número de la agencia Alfa, manifestó por teléfono que por encontrarse el caso en investigación, la compañía no se referiría.

Bodega vigilada. Agustín Meléndez, subdirector del Registro Nacional, explicó ayer que la custodia de las armas es responsabilidad de la empresa que subcontrata el Registro Nacional, para que brinde la vigilancia y seguridad.

Añadió que las armas estaban en una pequeña bodega situada en uno de los puestos de vigilancia del Registro, donde existe un oficial de seguridad privado. Allí se realizaban los cambios de guardia entre el día y la noche.

“Como no hubo violencia, consideramos que pudo haber sido algo a nivel interno, no relacionado con funcionarios del Registro Nacional. Hay cámaras de vigilancia en los accesos y perímetros del Registro. No se determinó ninguna violencia por ninguno de los accesos, ni en la bodega hay muestras de violencia”, explicó el funcionario.

Debido a que los fines de semana disminuye la cantidad de oficiales que se mantienen en el Registro Nacional, se utiliza dicha bodega para tener las armas de los oficiales. El contrato para la sede central del Registro es por 49 oficiales.

Ante la situación ocurrida, se está a la espera de un informe que podría estar listo mañana. En este se determinará lo que proceda en el ámbito administrativo y legal. “Una vez con el informe, se podrá establecer la ruta a seguir, lo que podría abarcar hasta un cambio de empresa de seguridad o el lugar donde se almacenan las armas”, aseveró Meléndez.

De momento, se realizan tres investigaciones; una por parte del Registro Nacional, otra por el consorcio de seguridad y la otra por parte de la Policía Judicial.