Carlos Arguedas C.. 16 abril
Cifras del Ministerio de Seguridad revelaron que, durante el 2018, el país importó 13.584.160 balas. En tanto, hay más de 200.000 armas legales debidamente inscritas. Fotografia Marcela Bertozzi
Cifras del Ministerio de Seguridad revelaron que, durante el 2018, el país importó 13.584.160 balas. En tanto, hay más de 200.000 armas legales debidamente inscritas. Fotografia Marcela Bertozzi

La importación de 13 millones de balas en el 2017 provocó que el Ministerio de Seguridad Pública emitiera una directriz para restringir la venta de cartuchos a particulares.

El anuncio lo hizo este lunes el ministro de Seguridad Pública, Gustavo Mata Vega, quien consideró que es altamente preocupante el uso que se le pueda estar dando a esas municiones.

Para las autoridades, es factible que esten siendo usadas por armas ilegales, en manos de delincuentes, o que las balas viajen después al mercado negro en Panamá, pues en aquel país está prohibida la importación de armas y sus municiones.

En la actualidad, mientras la directriz no entre en vigencia, en Costa Rica cualquier persona, incluidos menores de edad, pueden comprar balas.

"Aquí en Costa Rica se vende munición como vender confites. Incluso hace unos meses se decomisó una cantidad importantísima de balas de diferente calibre en un supermercado donde vendían arroz, frijoles y azúcar", explicó el ministro.

El ministro Gustavo Mata informó de que emitió la circular para acatar también una disposición de la Sala Constitucional, la cual obliga al Estado y en este caso, al Ministerio de Seguridad Pública a regular el uso de las armas de fuego.

"Se le está ordenando a todos los establecimientos que venden balas que cuando llegue un comprador le pidan la cédula, pero además esa persona, para que le vendan, tiene que tener inscrita el arma y la munición que se le venda tiene que ser del mismo calibre de esa arma", manifestó el jerarca.

La regulación quedó establecida en la circular 04-2018-MSP firmada por Mata el pasado 10 de abril y que entrará a regir en el momento en que sea publicada en el diario oficial La Gaceta.

Aunque en el documento no se prevé ninguna sanción a las empresas que incumplan con la regulación, Mata dijo que, de comprobarse alguna anomalía, el Ministerio tiene la potestad de cancelar los permisos de venta o hasta de importación.

Cifras del Ministerio de Seguridad Pública revelaron que entre el 2006 y el 2016, el país importó más de 100 millones de cartuchos.

Durante el 2017, en total fueron adquiridas 13.584.160 balas, de las cuales 7.351.150 corresponden a calibre 22 y 4.329.500 son para armamento nueve milímetros.

En un cuadro que proporcionó el Ministerio de Seguridad se detalla que en total se importaron 32 diferentes calibre de bala, muchos de ellos, que son usados por fusiles, pese a que muchas de estas armas de grueso calibre solo están autorizadas para cuerpos policiales.

Seguimiento a armas

El tema de las balas surgió durante una conferencia citada por el Ministerio de Seguridad Pública, en la que se informó de un nuevo sistema para darle seguimiento a las armas de fuego que se importan.

Gustavo Mata:
Gustavo Mata: "Aquí en Costa Rica se vende munición como vender confites" Fotos: Alexander Caravaca

Según los registros, en Costa Rica están registradas cerca de 244.000 armas, pero muchas de ellas están en desuso.

Con la nueva herramienta digital que puso a funcionar el Ministerio de Seguridad, ahora se determinará qué arma está asignada a los nuevos permisos de portación que se emitan.

También, según dijo Gustavo Mata, todas aquellas nuevas armas que ingresen será factible saber quién las compró y el destino final del armamento.

Asimismo, el método digital permitirá saber la cantidad de exámenes que realizan los psicólogos por día. Esa prueba es necesaria para obtener el permiso de portación de armas.

"Los exámenes duran aproximadamente dos horas y media. Resulta que hemos visto que hay psicólogos que hacen 20 pruebas al día. Ese psicólogo no duerme, pasa haciendo pruebas las 24 horas. Hemos llamado la atención al Colegio de esos profesionales para que revisen qué tipo de pruebas están haciendo esos profesionales", dijo Mata.

Michael Soto Jefe de Planes y Operaciones del OIJ,:
Michael Soto Jefe de Planes y Operaciones del OIJ,:"hay que analizar si esa cantidad de munición se adquiere para mercado nacional o se va para el mercado internacional". Foto de Rafael Murillo

Michael Soto, jefe de Planes y Operaciones del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), dijo que este tipo de medidas son un beneficio para la labor policial, pues un 70% de los homicidios y de los asaltos se cometen con armas de fuego.

“Lo que nosotros creemos es que debe existir un mayor control. El tema de la munición es abrumador. Hay que analizar si esa cantidad de munición se adquiere para mercado nacional o se va para el mercado internacional. El control nos permite visualizar y poder interpretar los datos para tomar estrategias", relató.