Por: Hugo Solano C., AFP.   25 mayo
Al igual que ocurrió el pasado lunes, el IMN prevé a partir de hoy fuertes aguaceros en la Gran Área Metropolitana y la mayor parte del pais. Foto: Rafael Pacheco
Al igual que ocurrió el pasado lunes, el IMN prevé a partir de hoy fuertes aguaceros en la Gran Área Metropolitana y la mayor parte del pais. Foto: Rafael Pacheco

La tormenta tropical Alberto se formó a 90 kilómetros al este de la península de Yucatán, México y el fenómeno se traducirá en fuerte actividad lluviosa desde este viernes en la tarde y todo el fin de semana en territorio costarricense.

El Instituto Meteorológico Nacional (IMN) explicó que la tormenta activará la zona de convergencia intertropical que está localizada sobre nuestro país, lo que garantiza los intensos aguaceros.

Con base en datos del Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos, la rápida intensificación de un sistema de baja presión al que se le daba seguimiento en México formó la tormenta, que es la primera de la temporada en el Atlántico.

Aunque la temporada de huracanes va del 1.° de junio al 30 de noviembre, en algunas ocasiones surgen ciclones antes o después de esas fechas.

La tormenta permanecerá sobre el noroeste del Caribe mexicano el día de hoy, para luego trasladarse sobre el golfo de México a partir de mañana y se espera que el domingo impacte directamente la costa sureste de Estados Unidos.

(Animación) Huracán, tormenta y depresión tropical ¿Cómo distinguirlos?

Repercute en nuestro país

Para esta tarde, se anticipan aguaceros fuertes y tormentas eléctricas en la Gran Área Metropolitana: Alajuela, Heredia, San José, Cartago y la zona norte: La Fortuna de San Carlos, Ciudad Quesada, Upala, Los Chiles y Sarapiquí.

También en los sectores montañosos y cercanías del Caribe: Guápiles, Guácimo, Siquirres, Matina, Valle de La Estrella, Talamanca y alrededores, con montos de entre 30 y 60 litros por metro cuadrado y máximos de 80 litros en periodos de seis horas.

En el caso del Pacífico central: Jacó, Parrita, Quepos, Zona de los Santos y alrededores y Pacífico sur: San Isidro del General, Buenos Aires, Palmar, Coto Brus, Golfito, Península de Osa y alrededores, la actividad lluviosa será fuerte con acumulados 20-40 litros por metro cuadrado y máximos de 50 en periodos de seis horas.

En lo que respecta a Guanacaste: Abangares, Bagaces, Cañas, Tilarán, Tempisque, La Cruz, Liberia, península de Nicoya y alrededores, se estiman montos de entre 40 y 60 litros por metro cuadrado y máximos de 80 en el mismo periodo.

Para la noche, las lluvias más intensas se concentrarán en la zona norte y Guanacaste, con montos máximos de hasta 50 litros por metro cuadrado. Además, habrá bancos de neblina en la GAM en dicho lapso.

El IMN recalca que la actividad lluviosa será fuerte en la GAM, la vertiente del Pacífico y la zona norte.

Debido a lo anterior, el IMN recomienda extremar precaución en zonas propensas a deslizamientos principalmente en el Pacífico.

También pide estremar cuidados ante el riesgo de inundaciones repentinas en sectores vulnerables y áreas urbanas

A los conductores en carreteras se les recuerda bajar la velocidad, encender las luces y guardar la distancia.

Según las previsiones internacionales, habrá entre cinco y nueve huracanes en la temporada del Atlántico 2018.

Imagen satelital de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés.)
Imagen satelital de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés.)
La temporada de huracanes en detalle

Después de que el Caribe y la costa sur de Estados Unidos vivieran el año pasado la furia de tres devastadores ciclones, meteorólogos estadounidenses anunciaron ayer jueves que la temporada 2018 verá entre cinco y nueve huracanes, un poco menos que en 2017.

En su esperado anuncio anual de predicciones de huracanes, la Asociación Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) detalló que habrá de 10 a 16 tormentas con nombre, de las cuales cinco a nueve podrían volverse huracanes.

De ellos, solo entre uno y cuatro podrían superar la categoría 3 (con vientos de más de 180 km/hora), en una escala de máximo 5.

Esto significa que hay un 75% de probabilidades de que la temporada de huracanes del Atlántico 2018 sea igual al promedio.

Una temporada promedio produce 12 tormentas con nombre, es decir con vientos que superan los 62 km/hora, de las cuales seis pueden convertirse en un huracán, cosa que ocurre al superar los 119 km/hora.

“Es hora de empezar a prepararse”, dijo Gerry Bell, líder del equipo de pronósticos del Centro de Predicción Climática de la NOAA.

El año pasado, la NOAA había predicho una temporada “más activa que el promedio”. En efecto, hubo 17 tormentas suficientemente fuertes para merecer un nombre, diez de ellas, huracanes.

Entre agosto y setiembre del 2017, los tres ciclones consecutivos mataron a cientos de personas –aunque conteos no oficiales en Puerto Rico dan cuenta de más de 1.000 muertos– y causaron miles de millones de dólares en daños.

Según informó la NOAA, la temporada 2018 será más moderada debido a dos factores: por un lado, se espera que la temperatura del nivel del mar en el Atlántico y el Caribe esté cerca de su promedio; por el otro, por la “posibilidad de que se desarrolle un fenómeno débil de El Niño”.

Pero, aunque la temporada de este año se anuncia menos activa que la del año pasado, esto no quiere decir que se puede bajar la guardia, advirtieron autoridades.

“Basta con una tormenta para devastar a una comunidad, así que ya es hora de prepararse.

Harvey azotó Texas causando históricas inundaciones sobre la ciudad de Houston y pérdidas de $125.000 millones. Tiene el récord de haber sido el segundo huracán más caro de la historia estadounidense, después de Katrina en 2005, que costó $161.000 millones.

Irma luego devastó las islas del Caribe en su avance hacia Florida, donde se ensañó particularmente sobre los Cayos. De categoría 5, fue la tormenta más fuerte nunca registrada en el Atlántico.

El sistema eléctrico de Puerto Rico, que quedó destruido en su totalidad por el huracán Irma y todavía no se ha restablecido del todo. Sus 3,3 millones de habitantes todavía sufren frecuentes apagones.