Gustavo Fallas M.. 29 enero, 2016

(Video) Conozca Centro Penitenciario Juvenil por dentro

La fuga de tres jóvenes, el pasado miércoles, de la cárcel Centro de Formación Juvenil Zurquí, se produjo por negligencia de la Policía Penitenciaria, ya que el portón de la celda donde se encontraban los presos quedó sin candado esa noche.

Eso permitió que Christopher Alvarado Moncada, Steven Josué Gómez Alvarado y Edwin Alexánder Gómez Calderón, todos de 18 años, escaparan de la sección de indiciados (presos sin condena), en donde se encontraban con tres reos más.

“A través de la investigación interna determinamos que estos hechos obedecen a un descuido de la seguridad, un acto que yo califico como negligente –de uno o varios funcionarios responsables–, de que un portón que debe quedar cerrado, quedara abierto”, reconoció el director de la Policía Penitenciaria, Pablo Bertozzi.

Los tres muchachos, aprovechando el descuido, salieron a una especie de patio que se encuentra rodeado por una malla. Ahí, hicieron un boquete en el cielorraso por el cual pudieron cruzar la zona de encierro, abrieron otro hueco en el cielorraso del alero, que les permitió salir del módulo y escapar del complejo penitenciario.

De acuerdo con Bertozzi, este jueves se inició la investigación para determinar responsabilidades por el descuido.

“Es un hecho que calificamos como muy grave, alguien tendrá que asumir las consecuencias”, manifestó.

Los reclusos fugados son acusados de los delitos de robo agravado y uno de ellos, de tentativa de homicidio.

El ámbito conocido como “Los bochos” será cerrado debido a las malas condiciones en infraesctura que presenta. | MARCELA BERTOZZI.
El ámbito conocido como “Los bochos” será cerrado debido a las malas condiciones en infraesctura que presenta. | MARCELA BERTOZZI.

Falta de infraestructura. Kattia Góngora, directora de la cárcel, explicó que Christopher y Edwin tenían diferencias y no podían estar juntos porque este último lo agredía.

Por esa razón, días atrás, Edwin y tres compañeros más fueron enviados a un módulo conocido como Los bochos, un lugar donde se manda a reos cuando hay casos de violencia.

Sin embargo, la ministra de Justicia, Cecilia Sánchez, ordenó el desalojo de esos encierros porque estaban en muy malas condiciones, por lo que el martes, Edwin y los tres compañeros regresaron a la zona de indiciados.

Una vez que todos estuvieron en la misma celda, Edwin y Christopher se aliaron y se fueron, agregó Góngora.

La directora del centro consideró que la fuga no fue planeada, sino que los jóvenes vieron la oportunidad por estar el portón abierto.

Resaltó que ya se está trabajando en adecuar un nuevo espacio para enviar a los muchachos con algún problema.

En la cárcel Zurquí conviven 93 reos, 13 de ellos, mujeres.

Un preso de la cárcel de menores decidió no escapar con sus compañeros de celda

“Aquí es mejor, por lo menos tengo comida los tres tiempos. En la calle, no comía. Yo de aquí no me quiero ir”.

Esa fue la razón por la cual Iván no siguió a los compañeros de celda, quienes huyeron.

En el ámbito donde estaban los tres reos que se escaparon, también se encontraban otros tres presos, pero estos no se atrevieron a escapar.

Tres reos no se fugaron a pesar de la oportunidad. | MARCELA BERTOZZI.
Tres reos no se fugaron a pesar de la oportunidad. | MARCELA BERTOZZI.

De acuerdo con Iván, quien está recluido por el delito de tentativa de homicidio, él pensó en irse, pero rectificó.

La misma situación ocurrió con Bryan, otro de los compañeros de celda, quien explicó que estuvo afuera cuando sus compañeros se fugaron, pues pensaba seguir sus pasos, pero se arrepintió y decidió regresar.

“Estuve afuera, pero me volví a meter. Yo quise irme, pero lo pensé. Es mejor quedarse, porque andar escondiéndose no sirve, mejor salir y estar tranquilo”, declaró el joven.

Sin entrar en muchos detalles, porque no les es permitido, los muchachos contaron que el día de la fuga estuvieron viendo por televisión un partido de fútbol. En la noche se dio el escape de los tres reos.

La celda donde estaban los tres presos tiene espacio para ocho privados de libertad, ubicados en cuatro camarotes.

Allí tienen un pequeño televisor y un playstation. Para pasar el tiempo, en el día ven programas o juegan videojuegos. En la noche, deben apagar los aparatos.