Cobraba ¢40.000 por cada aparato que pasaba

Por: Hugo Solano C. 11 agosto, 2016

Un expolicía penitenciario de apellido Vega, de 42 años, fue detenido por la Policía Judicial como sospechoso de cobrar ¢40.000 por cada teléfono celular que introducía a La Reforma.

El reporte preliminar del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) revela que Vega estaba destacado en La Reforma, en San Rafael de Alajuela, donde supuestamente le ofrecía a los privados de libertad ingresarles teléfonos celulares sin que nadie se enterara.

Una vez que los reclusos aceptaban el trato, un tercero fuera de la cárcel debía enviarle el aparato a Vega por encomienda hasta su vivienda en Puntarenas. Posteriormente, cuando él policía se presentaba a trabajar, lo introducía al centro penal.

La Policía estima que Vega dejó celulares en manos de al menos ocho reos en La Reforma.
La Policía estima que Vega dejó celulares en manos de al menos ocho reos en La Reforma.

El último tráfico de celulares se presentó el jueves 28 de julio pasado, al día siguiente Vega renunció a su cargo como policía.

Las autoridades estiman que anteriormente había ingresado al menos siete teléfonos celulares más.

Desde ese centro penitenciario se realizan a menudo llamadas eróticas, de extorsión y de estafas por parte de reos que se las ingenian para pagarle a funcionarios con el fin de que les faciliten el ingreso de celulares, cuyo acceso tienen prohibido.

Uno de los casos más recientes fue el relacionado a un reo de apellido Pizarro, de 56 años, que descuenta la pena máxima en La Reforma y utilizaba un teléfono para llamar a muchachas menores de edad y hacerles preguntas obscenas.

La mañana de este miércoles, los investigadores de la Unidad de Anticorrupción de la Sección de Fraudes se trasladaron a El Roble de Puntarenas y detuvieron al expolicía Vega en la vía pública.

El hombre quedó en la Fiscalía por el delito de cohecho propio y a la espera de medidas cautelares.