Hugo Solano C.. 22 agosto
Los equipos de banda ancha del Ovsicori son costosos y su uso es específico, por lo que la institución pide que sean devueltos pues ayudan a la población en general. Este es el equipo robado. Foto: Ovsicori.
Los equipos de banda ancha del Ovsicori son costosos y su uso es específico, por lo que la institución pide que sean devueltos pues ayudan a la población en general. Este es el equipo robado. Foto: Ovsicori.

El Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori) pide ayuda a la población para encontrar los componentes de una estación sismológica robada días atrás en la falda suroeste del volcán Turrialba.

Se trata de dispositivos que ayudan a toda la población, pues sirven para alertar sobre actividad volcánica al detectar temblores de origen volcánico que suelen preceder erupciones.

De acuerdo con Floribeth Vega, del Ovsicori, ese equipo tenía cinco años de estar en la zona. Se trata de instrumentos de banda ancha que sustituyeron otros más sencillos, que desde la década de los 90 permanecían en esa localidad.

Esa estación, denominada Tiendilla, es parte de la red de 70 similares que tiene la entidad en los volcanes activos.

Más allá del alto costo que tiene, la institución insiste en que sea devuelta porque es de uso específico para volcanes y de nada va a servir en otras manos.

Según Vega, esa estación consta de páneles solares, sismómetros, radios de comunicación, baterías y otros mecanismos que enviaban señales directamente al Ovsicori en Heredia.

“Queremos pedirle a la gente que pase por esos rumbos, que si ven los equipos nos avisen al 2562-4001, dijo la vulcanóloga.

Añadió que la idea es recuperarlo y reinstalarlo.

Recordó que no es la primera vez que les sustraen equipos, pues cerca de La Silvia, en ese mismo volcán, se habían robado este año una estación de geodesia que apareció tirada posteriormente y también hace varios años en Quepos se habían robado otros equipos.

Afirmó que el Ovsicori no puede poner un guarda en cada estación y tampoco poner cámaras, porque además del costo, se las roban también.

“Tratamos de poner los equipos donde haya gente cerca, que nos pueda colaborar, pero en la estación Tiendilla las personas que vivían cerca se fueron”, dijo.

De todos modos, hay lugares inhóspitos y retirados donde también hay estaciones, por lo que recordó a la población cuidar los equipos, ya que sirven para alertar a tiempo sobre eventuales desastres.

Además del uso de estaciones, el Ovsicori vigila volcanes con pruebas de geodesia, geoquímica, petrología y otros.

El Turrialba tuvo sus erupciones más fuertes entre el 2014 y el 2016, pero los sensores alertaron de la actividad desde el 2010. Este equipo, cerca de La Silvia, ayuda al monitoreo. Foto: Rafael Pacheco.
El Turrialba tuvo sus erupciones más fuertes entre el 2014 y el 2016, pero los sensores alertaron de la actividad desde el 2010. Este equipo, cerca de La Silvia, ayuda al monitoreo. Foto: Rafael Pacheco.