Hugo Solano C.. 6 septiembre
Funcionarios de Recope llevaron instrumentos para evitar que el combustible llegara a una quebrada que está a 200 metros. Foto: Cortesía Recope.
Funcionarios de Recope llevaron instrumentos para evitar que el combustible llegara a una quebrada que está a 200 metros. Foto: Cortesía Recope.

La Sección de Robos del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) está tras la pista de los sospechosos de abrir una toma ilegal en el poliducto de Recope y conectarlo por vía subterránea con en el jardín de la propiedad que arrendaban.

Los individuos, que no han sido detenidos, cavaron un túnel de unos tres metros, desde el patio delantero de la casa, pasaron por debajo de la acera y conectaron una tubería al oleoducto, que se ubica a 1,5 metros de profundidad.

La vivienda donde detectaron la conexión está en barrio Saint Claire, en San Blas de Moravia, 150 metros al este de la cancha de fútbol Torre Fuerte.

En riesgo por vulneración de poliducto

Ingenioso plan para robar combustible en poblado residencial de Moravia.

FUENTE: RECOPE Y BOMBEROS    || C.F. / LA NACIÓN.

Según las autoridades, la obra estaba tan bien hecha, que los vecinos nunca percibieron olor a gasolina, pese a que se trata de una zona residencial y muy poblada de ese cantón.

El hallazgo se produjo esta mañana luego de que los sensores de la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) registraron una baja de presión. Al sitio acudieron oficiales de la Policía Judicial y especialistas de la empresa.

De acuerdo con Max Umaña, gerente de Recope, lo robado fue combustible de avión Jet A1. Se desconoce la cantidad sustraída y desde cuándo estaba funcionando este método para ordeñar el poliducto.

(Video) Así robaban combustible en San Blas de Moravia

Peligro latente

Este viernes, en las maniobras para encontrar la conexión, se produjo un derrame de combustible que implicó un riesgo tanto de incendio, como de contaminación de acuíferos, pues hay una quebrada a 200 metros del lugar.

La retroexcavadora también afectó un tubo de agua potable, por lo que personal del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados también tuvo que apersonarse al sitio hasta avanzada la tarde.

Especialistas de Bomberos y las cuadrillas de mantenimiento y de Salud Ambiente y Seguridad (SAS) de Recope atendieron la emergencia por derrame de combustible que quedó controlada a eso de las 2 p. m.

“Hemos colocado botalones y material absorbente con el afán de que no haya una contaminación de quebradas vecinas y en este momento la situación se encuentra bajo control", explicó Max Umaña.

Leonel Jiménez, supervisor de Bomberos, dijo que a las 10:30 a. m. recibieron la alerta, pero al llegar ya las brigadas de Recope tenían la situación a cargo, por lo que solo dejaron una extintora con espuma en el sitio, de manera preventiva, pues el riesgo era muy alto.

Cuando una retroexcavadora realizaba trabajos en el sitio salió más combustible del oleoducto, que en ese momento no tenía presión porque había sido desconectado, por lo que hubo que contener el derrame.

Como parte del protocolo, bombearon para extraer el combustible que quedaba en las tuberías y se movilizó un cisterna para almacenarlo y trasladarlo después a un plantel de la Refinadora.

Posteriormente hubo que reparar la calles, aceras y demás partes de la calzada dañadas durante la operación.

En un comunicado de prensa, Recope informó de que el fenómeno del robo de combustibles es un problema país que les afecta todos los días.

Un cisterna fue usado para trasladar el remanente de combustible que quedó en las tuberías, cuando se dejó de bombear tras la alerta de robo. Foto: Cortesía Recope.
Un cisterna fue usado para trasladar el remanente de combustible que quedó en las tuberías, cuando se dejó de bombear tras la alerta de robo. Foto: Cortesía Recope.

Del 2016 a la fecha, Recope ha localizado 480 tomas ilegales en el poliducto. La mayoría en la zona Atlántica, con una sustracción estimada en 14 millones de litros, principalmente diésel y gasolinas, con un costo superior a los ¢7.000 millones.

Ante el recrudecimiento de ese delito, Recope intentó trasladar a los consumidores de combustible las pérdidas que sufre por los robos, pero la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos le denegó esa posibilidad.

La institución ahora insiste en que se requiere de una estrecha coordinación interinstitucional para combatir los robos, por eso ahora coordinan con la Fuerza Pública, la Dirección de Inteligencia y Seguridad, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), las Fiscalías y el Cuerpo de Bomberos.

La entidad reforzó los sistemas para detectar los puntos vulnerados, amplió la cantidad de oficiales de seguridad privada que custodian el poliducto y adquirió drones para realizar operativos conjuntos de monitoreo.

También cuenta con personal y equipo especializado para la reparación de los daños generados por las tomas ilegales.

Puntos cercanos de ignición

Héctor Chaves, director de Bomberos, afirmó que el diésel y la gasolina son productos que pueden entrar en combustión y el riesgo de un incendio es muy alto, aunque también la contaminación ambiental de mantos acuíferos y ríos puede ser muy seria, como ocurrió en Siquirres en julio pasado.

Explicó que la zona de Moravia tiene la particularidad de que el poliducto cruza por la zona residencial y no a la orilla de carreteras, como en casi todo el resto del trayecto.

“A nivel de urbanización puede haber muchas fuentes de ignición, como la mufla caliente de un carro, una cocina de gas encendida, trabajos de soldadura, un fogón o una parrilla encendida y hasta alguien que esté fumando”, dijo.

Ello hace más vulnerables las casas ante cualquier derrame de combustible, como ha ocurrido en otras ocasiones por trabajos de maquinaria pesada. Este es el primer caso de vandalismo que atienden en esta zona.

Recordó que una vez, en las cercanías de Jardines del Recuerdo, en Heredia, una maquinaria rompió el poliducto y el combustible corrió por los caños hasta que a unos dos kilómetros, en barrio Corazón de Jesús, donde estaban soldando, se produjo una chispa. El fuego subió desde ese sitio hasta el punto de ruptura.

Otro caso ocurrió por la ruptura en un botadero de basura en Santo Domingo de Heredia, que costó mucho controlar.

Por lo anterior calificó de muy riesgoso lo ocurrido.