Yeryis Salas. 28 mayo
Según OIJ, esta forma de acoso tuvo un aumento notable a partir del 2013, con aumentos graduales en la cantidad de denuncias cada año. Foto: Jorge Castillo
Según OIJ, esta forma de acoso tuvo un aumento notable a partir del 2013, con aumentos graduales en la cantidad de denuncias cada año. Foto: Jorge Castillo

Los primeros cinco meses del año dejaron 38 denuncias por seducción en línea a menores de edad en San José.

El dato fue revelado este martes por Óscar Zamora, de la Sección de Delitos Contra la Integridad Física, Trata y Tráfico de Personas del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).

Zamora indicó que el promedio de denuncias en la capital oscila entre los 80 y 100 casos al año.

Asimismo, el investigador detalló que en Alajuela y Heredia los casos anuales van de los 60 a los 80.

Algunas personas, incluso, son denunciadas hasta cinco veces.

Este delito ocurre cuando una persona adulta finge ser alguien más para crear un vínculo con un joven menor a 15 años, con el fin de obtener fotos íntimas que luego usará para extorsionarlo.

Según Zamora, esta forma de acoso tuvo un aumento notable a partir del 2013, con incrementos graduales en la cantidad de denuncias cada año.

“Su mayor auge fue en el 2017 y 2018, que se empezó a denunciar por los mismos medios de comunicación que lo dieron a conocer y las instituciones que han hecho cápsulas informativas sobre el delito”, explicó.

El OIJ tiene definidas las fases en las que se comete el delito.

La primera es el acercamiento: el agresor estudia a la víctima, busca su información pública y gustos en redes sociales. Incluso, averigua la identidad de su familia y amigos.

"Estas personas, en su mayoría, toman la imagen de otro menor de edad para ganar la confianza de la persona que van a captar. Siempre es un menor atractivo, que le atraiga a la otra persona", apuntó Zamora.

Luego sigue la fase de la relación. El adulto empieza a hablar con el adolescente en redes sociales o chats. Usa lenguaje juvenil y conversa sobre supuestos temas en común para ganarse su confianza.

Sus conversaciones se vuelven cada vez más íntimas. En ese punto, la persona inicia la fase del acoso.

"En esta fase empiezan las conversaciones de índole sexual, empiezan a preguntar si ya han tenido relaciones y solicitan fotografías y videos", afirmó el investigador.

El envío de imágenes y videos continúa hasta llegar a la solicitud de contenido sexual.

Si el menor de edad se niega a seguir enviando, el agresor lo chantajea con publicar sus fotos íntimas o enviarlas a familiares.

Además, las fotografías pueden ser utilizadas en sitios web de pornografía infantil.

El artículo 167 bis del Código Penal impone prisión de uno a tres años “a quien, por cualquier medio, establezca comunicaciones de contenido sexual o erótico, ya sea que incluyan o no imágenes, videos, textos o audios, con una persona menor de quince años o incapaz”.

La pena es de dos a cuatro años si el actor procura un encuentro personal con la víctima.

FUENTE: OIJ. DISEÑO/LA NACIÓN.

Recomendaciones

Zamora instó a los menores de edad a nunca compartir fotos o videos con desconocidos. Asimismo, recomendó mantener seguras las contraseñas de sus cuentas de redes sociales.

“Otra recomendación es que si nos llega una imagen o un video de alguna menor, no compartirlo. Primero, se está compartiendo un delito, y segundo estamos contribuyendo a darle mal uso a estas imágenes. Con el hecho de no aceptar contenido pornográfico que nos llegue podemos limitar este delito”, dijo.

A los padres, el investigador recomendó tener una comunicación cercana con sus hijos, explicarles de los riesgos a los que se exponen en Internet y brindarles apoyo a los adolescentes si descubren que son víctimas de esta modalidad de acoso.

“No recriminarles, ellos no son culpables, son víctimas del delito, de una persona que los sedujo hasta llegar a esto", indicó.

Zamora recordó que la persona que denuncia debe finalizar el contacto con la persona, pero sin borrar los mensajes enviados y recibidos, para que estos se puedan usar como evidencia en la investigación.