Eillyn Jiménez B..   18 noviembre, 2019
Los estudiantes de décimo y undécimo de los nueve colegios de Golfito aprenden sobre aspectos tóxicos en las relaciones de noviazgo. La charla es impartida por una oficial. Foto: MSP para LN

Alejarse de familiares y amigos, dar explicaciones constantes de dónde y con quién está, evitar el uso de redes sociales y dejar de usar cierta ropa para frenar reclamos de parte de la pareja son tan solo cuatro de muchas señales de alerta para identificar relaciones tóxicas.

Sin embargo, descubrir y reconocer que se está inmerso en un círculo de violencia no es fácil, mucho menos si se está en la adolescencia y todo se justifica con una palabra: amor.

Es por eso que desde julio pasado oficiales de la Fuerza Pública visitan los grupos de décimo y undécimo año de los nueve colegios de Golfito, Puntarenas, para hablar sobre las relaciones tóxicas.

Las charlas, impartidas por mujeres policías, forman parte de las estrategias implementadas por el Ministerio de Seguridad Pública (MSP) en el segundo semestre de este año para prevenir los feminicidios en ese cantón porteño, que entre el 2018 y el 2019 registra seis casos de ese tipo, tres por año.

Eduardo Solano, viceministro de Seguridad, explicó que la capacitación se desarrolló en conjunto con el Instituto Nacional de la Mujer (Inamu) y tiene como objetivo orientar a los adolescentes para evitar las relaciones impropias e identificar aspectos tóxicos desde el noviazgo.

“Las relaciones impropias son un factor de correlación en los feminicidios, mientras que idealizar el amor romántico con aspectos tóxicos es peligroso. La dinámica de celos también es nociva, entonces buscamos que tanto mujeres como hombres identifiquen las circunstancias y puedan desarrollar relaciones sanas”, manifestó el jerarca.

Solano mencionó que esas charlas se imparten en otras zonas del país, pero que en Golfito se enfocaron en capacitar al 100% de la población estudiantil.

Destacó que las exposiciones son dirigidas por oficiales mujeres, mientras que los hombres hablan sobre las dinámicas de nuevas masculinidades y de cómo se deben atender y guiar las relaciones de pareja.

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El viceministro recalcó que la idea de enfocarse en Golfito surgió luego de un análisis hecho por la institución, tras la declaratoria de emergencia por la violencia contra las mujeres.

“Hicimos un análisis criminal de los feminicidios para ver qué aspectos había en común y en qué nos podíamos focalizar para atender esta problemática, entonces nos dimos cuenta que Golfito es el cantón que tanto nominal como proporcionalmente tenía más feminicidios en el 2018 y el 2019, pese a que no es el cantón más poblado, ni más aislado ni el más pobre”, aseveró.

Solano dijo que por la geografía de la zona se cuenta con tres delegaciones policiales, una en Guaycará, otra en Puerto Jiménez y la tercera en Pavón. En todas las localidades, los oficiales se capacitaron para atender casos de violencia contra las mujeres.

Pese a que en el módulo básico policial se abarca la problemática, en Golfito se optó por darles más herramientas para entender el ciclo de violencia y abordarlo de la mejor forma.

“Estamos totalmente convencidos de que una adecuada intervención policial puede salvarle la vida a una mujer. Muchas veces la identificación de una situación de violencia no es verbal (una mujer que reacciona asustada o nerviosa), por lo que la capacidad y el análisis resulta fundamental”, afirmó Solano.

Los oficiales de todas las delegaciones policiales de Golfito son capacitados sobre el accionar ante casos de violencia contra las mujeres. Foto: MSP para LN
Seguimiento clave

Otra de las estrategias implementadas desde la cartera de Seguridad es el seguimiento a las víctimas mediante visitas constantes.

Solano acotó que durante el segundo semestre de este 2019, cuando no se localizaba a las ofendidas en el domicilio indicado, se hacía un esfuerzo extraordinario para ubicarlas.

Asimismo, una de las policías de Golfito tuvo la iniciativa de dar charlas a las mujeres que eran parte del programa Puente al Desarrollo, para que detecten cuando hay una relación tóxica.

Hasta octubre, 139 personas fueron capacitadas y se prevé que antes de finalizar el año se den herramientas a 150 más.

Como parte de las iniciativas también se visitaron todas las iglesias católicas y evangélicas para dar un mensaje al finalizar las misas o cultos.

“Pedimos un espacio de cinco a diez minutos para explicar qué hacer en casos de violencia, cómo acudir a la Policía, qué mensajes son violentos y riesgosos y cómo pueden ser abordados”, contó el viceministro.

Añadió que por radio también se transmitieron cuñas sobre cómo evitar ser víctima de violencia y los medios para dar avisos a la Fuerza Pública.

Para el 2020 se prevé continuar con el plan, capacitar a los policías nuevos y dar charlas a los estudiantes que no las han recibido, así como a la población femenina que llega por primera vez a Puente al Desarrollo.

Evaluar las iniciativas de este plan piloto es difícil, pero las autoridades confían en bajar los números y mantener un trabajo activo en el cantón porteño.

Las charlas con las mujeres que forman parte del programa Puente al Desarrollo es una de las estrategias implementadas por Seguridad para combatir la violencia contra las mujeres. Foto: MSP para LN
Primera atención en zonas alejadas del país

La participación de Seguridad y el trabajo articulado desarrollado en conjunto con otras instituciones desde los Comités Locales para la Atención Inmediata de Casos de Alto Riesgo por Violencia contra las Mujeres (CLAI) es otro elemento fundamental.

En la actualidad hay 18 CLAI, uno de ellos en Golfito.

María Elena Gómez, coordinadora de Comisión Interinstitucional para la Atención y Seguimiento de la Violencia Doméstica del Poder Judicial y magistrada suplente, aseguró que los CLAI surgieron como un herramienta para atender el problema de violencia contra las mujeres, especialmente, en lugares alejados del Área Metropolitana.

Estos son interinstitucionales e interdisciplinarios y están integrados por el juez o jueza de violencia doméstica de la localidad o un juez contravencional, un representante de la Fiscalía, otro de Seguridad Pública y una funcionaria del Inamu.

“El objetivo es intervenir oportuna y eficazmente en las situaciones de alto riesgo por violencia contra las mujeres, principalmente de feminicidios y tentativas de feminicidios, así como contribuir a reducir la impunidad de los hechos de violencia”, enfatizó Gómez.

Otra de las metas del grupo es bajar los índices de estos delitos y actuar apenas uno de los integrantes del CLAI tiene reporte de una situación de violencia contra una mujer.

Cuando se atiende un caso, detalló Gómez, se brinda un acompañamiento para solicitar medidas de protección o cautelares, a la vez que se valora el apoyo social y psicológico.

“El CLAI da seguimiento a las medidas implementadas, por lo que la víctima no es atendida solo en un primer momento, sino que se le da seguimiento y de ser necesario se busca apoyo de otras instituciones”, manifestó.

El seguimiento de cada caso se da por el tiempo que sea necesario y cada caso se trabaja de manera diferente.

Estos son los lugares en los que actualmnente hay CLAI en Costa Rica:

– La Cruz

– Santa Cruz

– Cañas

– Puntarenas centro

– Coto Brus

– Corredores

– Jacó

– Golfito-Puerto Jiménez

– Limón centro

– Pérez Zeledón

– Alajuelita

– Desamparados

– Turrialba

– Juan Viñas

– Heredia

– Alajuela centro

– Upala

– San Carlos-Los Chiles

En el 2018 el cantón de Golfito, Puntarenas, registró tres feminicidios. Este año la cifra es igual, es por eso que Seguridad ideó un plan en el que se apoya con otras instituciones para combatir la violencia contra las mujeres en la zona. Foto: Alonso Tenorio