Eillyn Jiménez B.. 22 diciembre, 2018
Una mujer de apellido Trinidad es investigada por los delitos de trata de personas y tráfico ilícito de migrantes. Foto: Migración para LN
Una mujer de apellido Trinidad es investigada por los delitos de trata de personas y tráfico ilícito de migrantes. Foto: Migración para LN

Una mujer de apellidos Trinidad Valdez fue detenida como sospechosa de traer ilegalmente a Costa Rica a jóvenes dominicanas, quienes al parecer eran víctimas de explotación sexual en un bar ubicado en Esparza, Puntarenas.

La Policía de Migración informó de que la captura se realizó este viernes por la tarde en San Ramón de Alajuela, cuando la mujer transitaba en vía pública junto con su compañero sentimental, un hombre de apellidos Rodríguez Carvajal, quien es oficial de la Fuerza Pública. Él ahora investigado por los mismos delitos.

Stephen Madden, subdirector de la Policia Profesional de Migración, manifestó que la investigación permitió determinar que Trinidad tenía un bar en Esparza, el cual usaba para explotar a sus víctimas, a las que traía al territorio costarricense de manera irregular.

Aparentemente, las muchachas viajaban de República Dominicana a Nicaragua y, posteriormente, eran trasladadas por coyotes hasta Liberia, Guanacaste.

De momento, solo hay una denuncia por el caso; sin embargo, luego de que oficiales de Migración y funcionarios de la Fiscalía Adjunta contra la Trata de Personas y el Tráfico Ilícito de Migrantes allanaron el establecimiento comercial, ubicaron a tres personas a quienes se les tomará testimonio para determinar si también se vieron afectadas por los ilícitos por los que se investiga a la mujer.

"Se detuvo a una mujer dominicana, nacionalizada costarricense, como sospechosa del delito de trata de personas y tráfico ilícito de migrantes. Asimismo, se a su pareja sentimental, investigado por estos mismos delitos.

“Durante el proceso de investigación se logró determinar que la mujer había planificado la captación de una victima en República Dominicana, la cual luego fue trasladada a Nicaragua e ingresada Costa Rica por una zona no habilitada por Migración”, explicó Madden.

Las diligencias también permitieron la aprehensión de sujeto apellidado Suriel Trinidad, quien administraba el bar y, presuntamente, recibía el dinero producto de las ganancias obtenidas por la explotación sexual.

Tanto este hombre como la mujer y su pareja quedaron a las órdenes de las autoridades judiciales, que definirán su situación legal.

(Video) Stephen Madden, subdirector de Migración, habla sobre detención por trata de personas

Precedente

El 16 de agosto de este 2018 una madre y su hija fueron condenadas a 24 años de prisión, tras ser halladas culpables de tres delitos de trata de personas para la explotación sexual y favorecimiento personal.

Las sentenciadas fueron Delia María Martínez Laínez (madre) y Francisca Graciela Murillo Martínez (hija).

En el debate, realizado en San Carlos, también se condenó a Eliécer Pérez Noguera a la misma pena, mientras que a un oficial de la Fuerza Pública se le impuso una condena de tres años por el delito de favorecimiento personal.

La función del policía Heiner Montoya Campos era avisarles a las mujeres cuando estaba previsto algún operativo.

Otro individuo apellidado Barrios Álvarez fue absuelto por los jueces, al considerar que no tuvo participación en los hechos acusados.

El operativo en el que fueron arrestados los sospechosos se efectuó el 15 de setiembre del 2017 dentro del bar El Pino en Santa Clara de Upala.

Las sentenciadas tienen la condición de residentes en Costa Rica, administraban el bar y eran las encargadas de ir a Managua y a San Carlos de Nicaragua a reclutar mujeres jóvenes.

A ellas les ofrecían laborar como saloneras en un bar, pero luego las obligaban a prostituirse por montos entre los ¢13.000 y ¢20.000.