Carlos Arguedas C.. 12 octubre
Uno de los extranjeros intentó ingresar por el puesto fronterizo de Peñas Blancas. Policías migratorios lo devolvieron a Nicaragua. Foto cortesía de Migración
Uno de los extranjeros intentó ingresar por el puesto fronterizo de Peñas Blancas. Policías migratorios lo devolvieron a Nicaragua. Foto cortesía de Migración

Cuatro ciudadanos de nacionalidad estadounidense que pretendían ingresar al país como turistas fueron rechazados por las autoridades de Migración y Extranjería pues, al revisar las alertas, se descubrió que tenían antecedentes por abuso sexual de personas menores de edad.

Tres en una yate a Puntarenas y otro pro vía terrestre al puesto migratorio de Peñas Blancas de La Cruz, Guanacaste, en la frontera con Nicaragua.

En un comunicado de prensa, la Dirección General de Migración informó de que las acciones las ejecutaron oficiales de la Policía Profesional de Migración durante este viernes. Sin embargo, no dieron a conocer las identidades de las personas, ni sus edades. Solo detallaron de que se trata de individuos mayores de 55 años.

En el caso de los foráneos que venían en el yate, fueron invitados a abordar de nuevo la embarcación y a abandonar aguas costarricenses.

Al extranjero que llegó a Peñas Blancas lo devolvieron hasta el puesto migratorio de Nicaragua.

Estas acciones de control migartorio y de seguridad nacional han permitido rechazar durante este año a 48 personas con antecedentes de abusos sexuales contra personas menores de edad. Durante el 2017, el país les negó el ingresó a 79 personas y, en el 2018, a otras 77.

Antecedentes

Las restricciones para el ingreso de extranjeros con antecedentes de delitos sexuales comenzaron a incrementar luego de que se introdujo, en el Código Penal, el delito de turismo sexual, que está vigente desde el 8 de febrero del 2013.

Ese cambio en la legislación se dio luego de que, en el año 2004, se produjo un gran escándalo cuando en playa Flamingo, Guanacaste, se reunieron un centenar de prostitutas con 170 estadounidenses, entre quienes predominaban policías, bomberos y choferes de limosinas, así como obreros y millonarios de la ciudad de Detroit.

Dos equipos periodísticos (uno de la cadena estadounidense de televisión ABC Detroit y otro de La Nación ) fueron testigos del ingreso de las mujeres al hotel donde se hospedaron los turistas.

Los extranjeros llegaron en un vuelo chárter que aterrizó, el 28 de abril del 2004, en el aeropuerto internacional Daniel Oduber, en Liberia. Venían a un torneo de pesca denominado Michigan boys.

Por el delito de turismo sexual solo aparece en el Poder Judicial un caso, el del estadounidense David Frank Strecker, acusado por publicar imágenes en Facebook, YouTube y en la página Ticoland, en las cuales promocionaba al país como un destino turístico sexual, a nombre de “Cubadave in Costa Rica” o “Cubadave”.

Strecker, de 69 años, fue condenado inicialmente a cinco años de prisión en noviembre del 2016. Sin embargo, esa sentencia fue impugnada y, el 19 de mayo del 2017, el Tribunal de Apelación de Sentencia Penal de Goicoechea anuló la condena y ordenó un nuevo debate.

La nueva discusión del caso se realizó el 18 de agosto del 2017 y, en esa segunda ocasión, el Tribunal Penal de San José absolvió por duda a Strecker y ordenó que se pusiera en libertad al imputado.

La fiscala Ruth María Quesada Quesada apeló la absolutoria y el Tribunal de Apelación de Sentencia de Goicoechea, el 9 de febrero del 2018, ordenó un nuevo juicio. Sin embargo, no aparece en el sistema digital del Poder Judicial que se haya realizado dicho debate.