Hugo Solano C.. 7 octubre
El 4 de octubre fue un día muy lluvioso en la capital. Credito: Jorge Navarro
El 4 de octubre fue un día muy lluvioso en la capital. Credito: Jorge Navarro

Setiembre y octubre han demostrado porqué son los meses más lluviosos en el Valle Central y aguaceros fuertes como los de las últimas semanas van a prevalecer hasta que concluya la estación, posiblemente la última semana de noviembre.

Así lo explicó Werner Stolz, jefe de Pronósticos del Instituto Meteorológico Nacional (IMN), quien comentó que el mes pasado llovió dentro de los márgenes de normalidad en San José, provincia que arrastraba un déficit en esta temporada de precipitaciones que comenzó en mayo.

Al desaparecer la influencia del fenómeno de El Niño, la tendencia hacia una fase neutra devuelve las condiciones propias y en setiembre solo hubo déficit fuerte de lluvias en Liberia, Guanacaste, donde cayó la mitad del promedio.

También en Altamira de Buenos Aires (Puntarenas), donde hubo 38 % menos de precipitaciones y en Barva de Heredia, donde faltó un 22% de lluvias.

El resto del territorio estuvo dentro de los promedios normales y en el caso de la estación de Damas, en Quepos, más bien hubo un superávit fuerte, pues llovió un 76% más de lo previsto, lo mismo que en Limón, con un 52% más.

Las tardes lluviosas van a prevalecer de ahora en adelante en el Valle Central, Pérez Zeledón y todo el Pacífico sur, donde se espera que las precipitaciones estén por encima del promedio.

En el Pacífico norte, Upala, San Carlos y todo el litoral Caribe se prevé que las lluvias de la presente temporada estén dentro de los rangos normales.

“Ya no estamos esperando meses deficitarios de lluvias en el Pacífico ni el Valle Central. En el Caribe, solo octubre estará con un déficit por lo que resta del año” dijo Stolz.

En el mar Caribe, desde que se desvaneció El Niño, se materializa un aumento de las temperaturas, pues desde marzo y hasta mediados de julio estuvieron frías, lo cual causaba una alteración en la temporada de lluvias.

“Los modelos sostienen que el calentamiento se extenderá, al menos, a los próximos tres meses, condición muy favorable para que aumente la humedad, disminuya la presión atmosférica y la velocidad de los vientos alisios, todo lo cual ocasionará condiciones muy lluviosas en la vertiente del Pacífico, pero de menos precipitaciones en la del Caribe”, dice el informe del IMN.

Werner Stolz explicó que este año se han formado 12 ciclones en el Atlántico y el Caribe, siendo el más reciente Lorenzo; sin embargo, ninguno de ellos tuvo influencia sobre nuestro territorio.

“La temporada de huracanes comenzó el 1.° de junio y termina hasta el 30 de noviembre. Todavía quedan dos meses en los que podrían formarse dos o tres ciclones tropicales más en el Caribe, por lo que el IMN da seguimiento a lo que pueda ocurrir”, dijo Stolz.

Lunes lluvioso

Este lunes, se registraron aguaceros fuertes con tormenta eléctrica en el Valle Central, particularmente fuertes en el centro de San José, Tibás, Moravia, Santo Domingo de Heredia y cantones del sur, como Alajuelita y Desamparados, así como en en el centro de la provincia de Heredia, entre otros.

En algunos sectores hubo acumulados de hasta 60 litros de agua por metro cuadrado, con posibles montos superiores de manera localizada. Un aguacero normal ronda los 30 litros por metro cuadrado.

A las 2 p. m. los cuerpos de socorro de la Cruz Roja y Bomberos no registraban la atención de emergencias, según informaron Geovana Sánchez y Dennis Salazar, encargados de despacho de dichas instituciones.

La Comisión Nacional de Emergencias solo recibió reportes por fuertes lluvias en Zarcero, Alajuela y fuerte rayería en las cercanías del volcán Poás.

Para avanzada la tarde se esperan aguaceros en el Pacífico sur, así como en las montañas del Caribe y de la zona norte, informó el IMN.

En cuanto al periodo nocturno se mantendrán lluvias intermitentes en el Valle Central y montañas del Caribe, con tendencia a disminuir conforme transcurre la noche.

Como faltan días de fuertes aguaceros y ya hay zonas con suelos saturados en el Valle Central y el Pacífico, el IMN pide mucha precaución a quienes viven cerca de ríos y quebradas que puedan desbordarse.