José Andrés Céspedes.   8 marzo
Los dispositivos estaban dentro de una bolsa negra, adherida con imanes a la batea del vehículo de carga. Los celulares viajaban en un espacio fuera del alcance de la compuerta compactadora. Foto: Justicia.

La tarde del viernes, la Policía Penitenciara halló 12 celulares ocultos en un camión de basura que intentó ingresar al Centro de Atención Institucional (CAI) Jorge Arturo Montero, conocido como La Reforma, en Alajuela.

Los dispositivos estaban dentro de una bolsa negra, adherida con imanes a la batea del vehículo de carga, que pertenece a una empresa privada.

Los celulares los pusieron en un espacio fuera del alcance de la compuerta compactadora. La bolsa también contenía cargadores, chips y manos libres, informó el Ministerio de Justicia.

“Esto, indudablemente, llevaba como destino llegar a manos de personas privadas de libertad que utilizan estos aparatos para cometer diversos delitos”, explicó el subdirector de la Policía Penitenciaria, Nils Ching.

La bolsa donde iban los celulares también contenía cargadores, chips y manos libres. Foto: Justicia.

Los agentes se enteraron de un supuesto mecanismo para dejar los aparatos en estañones previamente marcados, una vez que la basura era recogida. Ahora, las autoridades tratan de determinar cómo serían pasados lo celulares de los depósitos de basura del centro penitenciario hasta las celdas.

El jefe policial adelantó que a los cuatro trabajadores de la empresa recolectora de desechos se les impedirá el ingreso al sistema carcelario nacional.

El año anterior, la Policía Penitenciaria decomisó 3.145 celulares, mientras que, en los primeros dos meses del año, se incautaron de 520 aparatos.

En otras ocasiones, gatos y palomas mensajeras también han sido usados para ingresar los teléfonos celulares, que luego se emplean para realizar estafas desde los centros penales.

El año pasado, un trabajador de mantenimiento fue detenido porque trató de introducir diez celulares a La Reforma y, el mes pasado, iban siete celulares dentro de un futbolín donado a la cárcel de Pococí.

Nils Ching se mostró esperanzado en que el ingreso de celulares a los centros penales disminuya a partir de abril, cuando vence el plazo para que rija el bloqueo de señal de celulares en centros penitenciarios.

Así lo estableció una reforma a la Ley General de Telecomunicaciones, aprobado cuando la actual Asamblea Legislativa apenas comenzaba funciones, el 28 de mayo del 2018.

“Eso va a significar que la Policía Penitenciaria tenga una herramienta más para combatir los ilícitos que genera el ingreso de teléfonos celulares a los centros penales.”, dijo.