Hugo Solano C.. 28 septiembre
Uno de los sospechosos fue capturado dentro del tráiler que cargaban con el combustible sustraído y otros tres cuando llegaron a decir que el camión se los habían robado a ellos, lo cual, según la Policía, era falso. Foto: Andrés Garita.
Uno de los sospechosos fue capturado dentro del tráiler que cargaban con el combustible sustraído y otros tres cuando llegaron a decir que el camión se los habían robado a ellos, lo cual, según la Policía, era falso. Foto: Andrés Garita.

Un robo de 17.000 litros de gasolina, descubierto la madrugada del domingo contra el plantel de la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) en Barranca de Puntarenas, pone a cuatro sospechosos ante la posibilidad de ser los primeros encarcelados por ese delito, cuyas penas endureció la Asamblea Legislativa a mediados de este año.

La Fiscalía Adjunta de Puntarenas confirmó que abrió una causa penal en contra de cuatro hombres de apellidos Ugalde Hernández, León Ugalde, Fonseca Araya y Salazar Ballestero, como sospechosos de robo agravado, en perjuicio de Recope.

A los imputados se les tomó la declaración indagatoria y luego la Fiscalía ordenó que se les decomisaran sus teléfonos celulares, el furgón y el automóvil en que viajaban.

De momento, como los imputados cumplen con todos los arraigos procesales (laboral, domiciliar y familiar), el ente acusador del Estado no solicitó medidas cautelares en su contra, pero siguen relacionados con la investigación en el expediente 20-001377-0431-PE.

Las sanciones por robo de combustible, según la gravedad de los hechos, son de hasta 15 años de prisión.

Rápida acción

La alerta se registró avanzada la noche del sábado y fue durante la madrugada del domingo cuando los oficiales de la Fuerza Pública, en conjunto con personeros de Seguridad de Recope, atendieron el incidente.

Luego de seguir el recorrido del oleoducto, divisaron una toma ilegal que los llevó hasta un tráiler en el cual un sujeto intentó escapar, al ver la presencia de la Policía.

Gracias a la rápida intervención se logró su captura. Sin embargo, otro vehículo salió a toda velocidad de la escena y en ese momento no logró ser detenido.

Esta detención se dio del cruce de Barranca 300 metros hacia Guanacaste, donde, mediante el monitoreo de presión en tuberías, los operadores de la refinadora lograron detectar en su sistema un movimiento irregular de combustible en la zona y alertaron al Servicio de Emergencias 9-1-1.

Poco tiempo después de los hechos, la Policía recibió información de que el tráiler había sido robado en la Guácima de Alajuela.

La madrugada del domingo, cuando la Policía preparaba en informe, tres sujetos llegaron a la delegación, donde fue llevado el tráiler, con documentos que, según ellos, los acreditaban como dueños del camión, situación que también investiga la Fiscalía.

Los oficiales detectaron que el carro en que se movilizaban los tres sujetos que llegaron a reclamar el tráiler, era el mismo que al parecer había escapado cuando se dio la intervención policial en la escena donde cargaban el combustible “ordeñado”.

Ante esto, se coordinó con la Fiscalía de Puntarenas, que ordenó detenerlos y presentados para su debido proceso judicial.

Dentro del contenedor del furgón, la Policía encontró los 17.000 litros de combustible en varios tanques. De igual forma, en el sitio se hallaron 20 estañones vacíos.

Ahora se les puede procesar según la Ley para Sancionar el Apoderamiento y la Introducción Ilegal de los Combustibles Derivados del Petróleo y sus Mezclas (N.° 9852).

Esa normativa surgió en respuesta a los constantes cortes, perforaciones y tomas ilegales que utilizan los delincuentes para apropiarse del combustible trasegado.

Muy a menudo con esas acciones causan daños al medio ambiente y ponen en riesgo a las comunidades aledañas en zonas rurales y urbanas por las que pasa el oleoducto, como ocurrió el año pasado en Siquirres, donde por varias semanas hubo que llevar agua en cisternas a los vecinos, luego de que se contaminaran los mantos acuíferos en una de esas acciones delictivas.

Colaboró el corresponsal Andrés Garita.