Carlos Láscarez S.. 5 marzo

Al menos 200 personas se reunieron la noche de este lunes para recordar al estudiante del Liceo de Costa Rica, Sebastián Díaz, quien falleció el miércoles pasado atropellado por la máquina del tren.

El evento fue organizado por el joven Tony Fernández, quien hizo un llamado al Ministerio de Educación Pública (MEP) para que detenga la violencia y el bullyng en los centros educativos.

Vigilia en honor a Sebastián Díaz, estudiante del Liceo de Costa Rica que murió atropellado por el tren. Video: Carlos Láscarez

"Nos organizamos para rendir tributo a Sebastián y darle un apoyo emocional a sus papás y unirnos como país. Debemos hacer un llamado a la conciencia a padres y alumnos, ya que con la violencia no se soluciona nada. Encendemos una luz por los que ya no están. El respeto es la base de todo. El miércoles el cielo ganó un ángel”, expresó Fernández.

Varias niñas y adolescentes cargaron candelas en memoria de Sebastián Díaz. Fotografia: John Durán
Varias niñas y adolescentes cargaron candelas en memoria de Sebastián Díaz. Fotografia: John Durán

Entre los presentes a la vigilia también estuvieron Edgar Otárola, Alex Rojas y Jorge Segura, egresados de la generación 88 del Liceo de Costa Rica, quienes llegaron a solidarizarse con la familia doliente.

"Nos ha golpeado mucho el tema. Mucho de lo que se ha dicho me parece es mentira. Las causas siguen bajo investigación", dijo Rojas.

El también egresado Eduardo Guzmán Alcazar, de la generación de 1963, expresó que la dirección y el personal docente debe de analizar el tema a fondo y crear un precedente.

"En mi época recuerdo que una de las tradiciones con las que había que cumplir era el lanzarse a una piscina al finalizar el quinto año. También si alguien tenía un problema con alguien lo solucionaba en el aserradero, conocido como Las Tucas y no pasaba a más", recordó Guzmán , quien porta un escudo del liceo en su billetera.

La entrada al Liceo de Costa Rica fue el escenario de la vigilia. Fotografia: John Durán
La entrada al Liceo de Costa Rica fue el escenario de la vigilia. Fotografia: John Durán

Adriana Soto, vecina de barrio San Sebastián también se hizo presente junto a una de sus hijas, ya que hace dos años, con uno de sus hijos que cursaba sétimo en ese momento vivió en carne propia el matonismo.

"En este mismo bulevar uno suele escuchar las faltas de respeto entre los mismos alumnos. La opción que en aquel momento nos dieron fue que lo pasáramos de colegio", dijo Soto mientras encendía una candela.

Los padres de Sebastián se hicieron presentes pasadas las 8 p.m., ya que primero cumplieron con el novenario.

Alegre, bailarín e inteligente. Por medio de un manifiesto, la familia Díaz González manifestó que Sebastián era un niño feliz, amante de los videojuegos y el fútbol. También amaba servir en la iglesia.

"Sebas era un niño proactivo. En la escuela fue presidente de su escuela, donde llegó a obtener el segundo lugar en una feria científica regional; lo que se proponía lo trataba de realizar. Una persona sumamente amorosa y servicial. Pertenecía a una organización que brindaba abrigo y comida a las personas necesitadas", dijeron sus allegados.

Agregaron que el 'fin de esta vigilia es la paz, la paz en nuestros hogares e instituciones; es un honor a este pequeño gigante que nos da la oportunidad de hacer un alto en el camino y un examen de conciencia de lo que estamos dejando de hacer como padres de familia, como seres humanos y sociedad'.

James Angulo, amigo del colegial de sétimo año recordó que apenas hace tres meses se habían graduado de la escuela, por lo que su muerte fue muy impactante.

"Durante cinco años de la escuela fuimos muy amigos en la escuela Rafael Francisco Osejo en Pavas. Una prima me dio la noticia. Asistí a la vela con la intención de que no fuera él. Le encantaba bailar típico, se caracterizaba por su humildad y buena persona", expresó fuera del centro educativo.