Carlos Arguedas C..   25 junio
El asalto a la oficina del BCR se produjo el lunes a las 3:35 p.m. cuando los ladrones aprovecharon que iba ingresando un cliente para entrar de manera violenta. Foto: Rafael Pacheco

Un cliente bancario aprovechó el lunes el robo perpetrado por dos individuos a la oficina del Banco de Costa Rica (BCR) en Aserrí, para hurtar un fajo de billetes que los ladrones dejaron olvidado en el mostrador.

El individuo, que es de apellido Vega Castro, de 31 años, al parecer, sin que los otros usuarios o empleados de entidad bancaria se dieran cuenta, tomó el dinero, se fue para el baño y distribuyó los billetes en las bolsas del pantalón.

Sin embargo, personal del sistema de monitoreo bancario logró observar la acción y se emitió la alerta, por lo que agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) lo detuvieron y al requisarlo le decomisaron cerca de ¢1 millón en efectivo.

Vega, quien cuenta con antecedentes por robo agravado y portación ilegal de arma de fuego permitida, fue puesto a la orden del Ministerio Público como sospechoso del delito de hurto.

El Código Penal, según el artículo 209, establece una pena de un año a tres años, si el valor de lo sustraído no excede en cinco veces el salario base (actualmente un salario base es de ¢446.200).

Golpe al banco

Respecto al robo a la agencia bancaria, el OIJ informó este martes de que los ladrones fueron dos individuos que llegaron en una motocicleta, la cual dejaron estacionada a unos 25 metros de la entidad financiera.

Luego esperaron unos minutos y cuando un cliente iba entrando, se aproximaron con los cascos de protección puestos, ingresaron de manera violenta, golpearon al vigilante y lo despojaron de su arma de reglamento.

Los individuos amenazaron con armas de fuego a las 15 personas que en ese momento estaban en la oficina. A los clientes los obligaron a lanzarse al piso, en tanto se fueron al área de cajas, donde pidieron a los cajeros que les dieran el dinero.

Fue en ese proceso que una cajera sacó un fajo de billetes y lo puso en el mostrador. Ese fue el dinero que no fue tomado por los ladrones y del cual luego se apoderó Vega.

La Policía Judicial informó de que se robaron cerca de ¢7 millones y $4.000 (¢2,3 millones). Los sujetos escaparon en la misma motocicleta. Por el momento no se tienen datos sobre sus identidades.

Testigo

Emily Fallas Vega, hija de una clienta que permanecía dentro del local asaltado, manifestó que el lunes su madre llegó con la intención de un cambiar un cheque.

“En el instante en que mi mamá estaba cambiando el cheque entraron dos personas con cascos. El guarda le dijo al primero que se quitara el casco y en eso empujaron y golpearon al oficial.

“En eso, según mi madre, esa segunda persona gritó que era un asalto y que se tiraran al suelo. También gritaba que nadie los viera. Mami lo que sufrió fue un desmayo pero está bien. Me contó que durante todo el rato la gente estuvo muy asombrada y conternada” dijo la joven vecina de Aserrí.