Hugo Solano C.. 13 diciembre, 2019
Los usuarios de buses son el blanco de estas bandas que aprovechan cualquier descuido para dejarlos sin celular. Foto: Archivo/ Mariandrea García.
Los usuarios de buses son el blanco de estas bandas que aprovechan cualquier descuido para dejarlos sin celular. Foto: Archivo/ Mariandrea García.

Personas que a diario usan buses para dirigirse a sus centros de estudio o trabajos y suelen revisar el celular en el trayecto son el blanco para bandas de delincuentes, que suelen observar dónde y cómo guardan el aparato para robárselo en cuanto se presente la oportunidad.

Entre este jueves y viernes el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) detuvo a dos mujeres y tres hombres relacionados con al menos siete hurtos en buses.

El OIJ afirma que esas bandas espían o “marcan” a las personas cuando van en unidades del servicio público, máxime en trayectos con presas, donde muchas personas usan el celular para no sentir tan pesado el viaje.

Otras veces los hampones dejan caer algo en el pasillo cuando el bus se detiene en una parada para generar desorden y en ese momento abren los bolsos, carteras y maletines de los viajeros.

Los detenidos en esta ocasión fueron una mujer de apellido Alvarado, de 45 años, en Curridabat. Otra mujer de apellido Alfaro, de 41 años, que cayó en barrio San Cayetano y ahí mismo se detuvo a su pareja sentimental, un nicaragüense de apellido Fernández, de 34.

También se detuvo a un colombiano de apellido Cano, de 54 años, cerca de su casa en el Huaso en Desamparados.

Otro sujeto de apellido Calderón, quien no tiene domicilio fijo, fue capturado este viernes cuando iba para una audiencia.

Los agentes judiciales de la Sección de Hurtos, tardaron varios meses realizando investigaciones y seguimientos hasta que este jueves y viernes detuvieron a esta banda que operaba en San José.

(Video) Asaltantes tienen aliados que siguen el bus con un carro

Los delincuentes se habían organizado para subir a los autobuses, la mayoría de la Gran Área Metropolitana, donde observaban personas que llevaban sus celulares expuestos y cuando estas se disponían a bajar hacían una especie de aglomeración y lograban sustraer los aparatos de las bolsas del pantalón, o de los bolsillos de las partes externas de los bolsos.

A los cinco se les vincula con al menos siete casos; sin embargo, no se descarta que sean más, por lo que el OIJ insta a los afectados que no han puesto la denuncia que lo hagan lo antes posible al 800-8000-645.

Los detenidos fueron pasados con un informe al Ministerio Público y luego fueron llevados a los Tribunales de Goicoechea donde se va a definir su situación jurídica.

El mes pasado otra banda que actuaba de forma similar fue detenida en San José.

Douglas Rodríguez Badilla, subjefe de la Sección Hurtos del OIJ afirmó que en lo que va del año, solo en los cuatro distritos del cantón central de San José se han presentado 1841 denuncias por robo de celulares.

Dos mujeres están entre las cinco personas detenidas por hurtos en buses. Foto: Cortesía OIJ.
Dos mujeres están entre las cinco personas detenidas por hurtos en buses. Foto: Cortesía OIJ.
Le faltó malicia

Diana Fuentes, de 28 años, fue víctima del robo de su celular y afirma que a ella se lo robaron meses atrás y, aunque puso la denuncia en el OIJ, poco después la llamaron para decirle que el caso quedaba cerrado y sin resolver.

Ella viajaba en el bus de Sabana Cementerio en la mañana, cuando iba hacia el trabajo. Al bajarse en la parada del Gimnasio Nacional le robaron un Samsung de modelo reciente y que le había costado caro, aunque no recordó el monto.

“Yo sentía como que me estaban empujando para bajarme y atrás un sujeto gritaba ‘Apúrense, muévanse’. Me volví y les dije: ‘ya voy, porque hay otras bajando’".

Segundos después, ya en la acera, otro señor le dijo: "le robaron algo verdad? Allá van, son aquellos tipos”.

Al buscar en el bolso ella vio que no estaba el celular, por lo que corrió tras los sujetos y pidió ayuda a unos policías de Tránsito que estaban cerca, los cuales le dijeron que no la podían ayudar.

Eran dos varones. Luego rememoró que extrañamente uno de ellos, que venía sentado en diagonal a ella, la había venido observando y posiblemente ahí fue cuando el sujeto alertó a su cómplice para que le robaran al bajarse. Afirma que le faltó malicia. Ahora no usa bolsos anchos y aunque el bus vaya con pocos pasajeros, se fija bien en el entorno antes de sacar su celular.

Los largos trayectos en medio de presas son aprovechados por los usuarios para revisar el celular o hacer llamadas, lo que muchas veces el hampa aprovecha. Foto: Archivo/ Mariandrea García.
Los largos trayectos en medio de presas son aprovechados por los usuarios para revisar el celular o hacer llamadas, lo que muchas veces el hampa aprovecha. Foto: Archivo/ Mariandrea García.