Hugo Solano C..   15 marzo
Las armas de diversos calibres quedaron en piezas. El viceministro de Seguridad Eduardo Solano destruyó algunas. Foto: MSP.

Un total de 258 armas de fuego, que empresas de seguridad privada entregaron al Ministerio de Seguridad Pública, quedaron en fragmentos de metal, polímeros, plástico y otros materiales que serán usados en reciclaje.

Se trata de armamento que ya no era utilizado por las compañías y fue entregado ante el riesgo de que fuera robado y llegara al mercado negro y de ahí a los delincuentes.

El lunes anterior, las empresas de seguridad VMA , CSE y Securitas entregaron las armas para su destrucción al ministro de Seguridad Pública, Michael Soto.

A partir de esta acción, los jerarcas policiales hicieron un llamado a las otras empresas de seguridad para que siguieran ese ejemplo.

Dentro de las armas que fueron cortadas estaban pistolas, revólveres y escopetas calibre 12.

La gran mayoría de las piezas son enviadas a instituciones como el Tecnológico de Costa Rica (Tec), en Cartago, y otras que usan las partes para elaboración de materiales variados.

En febrero, otras 80 armas de fuego de una compañía que había cerrado operaciones fueron destruidas.

De acuerdo con William Hidalgo, director de Armamento del Ministerio, ya tienen aproximadamente 3.000 kilos de hierro.

Según dijo, existe un convenio para donar materiales al Tecnológico, entidad que lo vende fuera del país para la construcción de varillas. El dinero que el TEC obtiene pasa a un fondo dedicado a proyectos de investigación.

En este momento, analizan una solicitud del artista Juan Carlos Chavarría Chorres, quien pidió 150 kilos de metal para una obra alusiva a los 35 años del atentado de La Penca, que se cumplen en mayo. La idea fue gestionada por el Colegio de Periodistas de Costa Rica, con el fin de que la obra sea expuesta en la sede de esa entidad en Sabana este.

“Hacemos un llamado a todos los empresarios para mantener controles estrictos sobre las armas que tengan. Nosotros mantenemos constantes acciones para regular a estas empresas y evitar que las armas de fuego pasen a manos de la delincuencia”, expresó el viceministro de Seguridad, Eduardo Solano,en el acto de destrucción este viernes en el Arsenal Nacional en Coronado.

El Ministerio de Seguridad Pública se mantendrá activo para ejercer los controles que establece la legislación sobre las empresas de seguridad, e invita a las que ya cerraron operaciones a entregar las armas de fuego para su debida destrucción, dice un comunicado de ese despacho.