Reiner Montero. 14 marzo
Los agentes llevaron perros adiestrados en búsqueda de restos humanos pero no encontraron más piezas humanas. Foto de Reiner Montero
Los agentes llevaron perros adiestrados en búsqueda de restos humanos pero no encontraron más piezas humanas. Foto de Reiner Montero

Un fémur, al parecer de un hombre, fue localizado este miércoles en la tarde en una finca ganadera en la comunidad de El Bosque, en Guácimo de Limón.

El hallazgo lo hizo un finquero, quien inicialmente alertó a oficiales de la Fuerza Pública y, posteriormente, a agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).

Aunque la Policía Judicial se mantuvo muy hermética sobre este caso, sí trascendió que el hueso, por su tamaño, hace presumir a los investigadores que podría pertenecer a un hombre.

Asimismo, se informó de que los agentes destacados en la oficina del OIJ de Guápiles, utilizaron perros adiestrados en la búsqueda de restos humanos, que no solo indagaron en los alrededores de donde estaba el fémur, sino que también rastrearon otras propiedades cercanas.

Luego de un análisis del lugar, los investigadores determinaron que posiblemente algún animal se encontró el resto humano en otro sitio y lo llevó hasta un potrero.

El fémur fue recogido y llevado a la Medicatura Forense en San Joaquín de Flores, Heredia, para tratar de establecer algunos rasgos genéticos. Inicialmente, se presume que podría pertenecer a una persona que murió hace aproximadamente un mes.

Este hallazgo se produce en una zona donde hace dos años fue localizado el cuerpo desmembrado de un hombre. A ese individuo lo habían quemado y enterrado.

Ese cadáver fue posible ubicarlo con base en llamadas anónimas que recibió la Policía Judicial y en las cuales se detallaba con exactitud el paradero del cuerpo.

En los últimos meses, en los cantones de Guácimo y Pococí, se tiene la denuncia de varios hombres desaparecidos. Además, se ha mencionado que otras personas del Valle Central, también cuyo paradero se desconoce, son asesinadas y llevadas a esa región del Caribe para ocultar su rastro.

La forma en la que apareció este fémur, por la intervención de un animal, también hace recordar el caso de Stephannye Paola Castro Mora, de 28 años, quien apareció desmembrada en noviembre del 2018, en Bebedero de Escazú.