Eillyn Jiménez B..   17 septiembre
Las detenciones se realizaron en varios inmuebles, entre estos una vivienda ubicada en San Blas de Moravia, San José. Foto: OIJ para LN

Un reo de apellidos González García, conocido como Villo, lideraba una banda narco desde su celda, en el Centro de Atención Institucional (CAI) Puntarenas, y se apoyaba en su familia para lavar al menos ¢300 millones obtenidos mediante la venta de droga.

El aposento en el que se encuentra el privado de libertad, de 27 años, fue registrado este martes en la mañana por agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), quienes de manera simultánea allanaron siete viviendas en San Blas de Moravia y Guadalupe, así como dos locales comerciales ubicados en Desamparados y Coronado, San José.

De acuerdo con la investigación, el hombre ingresó a prisión en el 2014 por posesión de droga para tráfico; sin embargo, eso no le impidió seguir con sus negocios.

Para ello, se organizó con su compañera sentimental, apellidada Jácamo Rojas (31 años), y otros parientes, quienes vendían los estupefacientes y compraron vehículos lujosos, comercios, fincas e incluso remodelaron viviendas para legitimar el dinero obtenido ilegalmente.

La organización estaba conformada por un hermano de González, la madre de ambos, de apellidos García Vega; la mamá y el padrastro de Jácamo, apellidados Figueroa Fieueam y Rojas Alpízar, así como otras dos personas, una mujer Chinchilla Porras y un hombre Calvo Vaglio, este último fungía como vendedor.

Todos fueron detenidos y quedaron a las órdenes de la Fiscalía Adjunta contra la Legitimación de Capitales para ser indagados.

"La investigación nos permitió desestructurar a grupo familiar que desde hace cinco años lava dinero proveniente de la venta de droga. Para ocultar el origen ilícito de los fondos inscribían bienes y ejecutaban acciones financieras.

“Determinamos que invirtieron al menos ¢300 millones en adquirir vehículos, motocicletas, propiedades, menaje y, además, pagaron unos ¢45 millones por reparaciones en una vivienda”, detalló Wálter Espinoza, director de la Policía Judicial.

Las diligencias permitieron decomisar ¢10 millones en efectivo y los automotores. Asimismo, se está a la espera de que se levante el secreto bancario para rastrear más bienes.

El Ministerio Público, por su parte, aseguró que solicitarán medidas cautelares para los detenidos, quienes son investigados dentro del expediente 19-000967-0042-PE.

"Se presume que, entre el 2014 e inicios del 2019, familiares y colaboradores del cabecilla adquirieron bienes muebles e inmuebles con dinero obtenido del negocio de las drogas.

"Al parecer, posteriormente, vendían los bienes a terceras personas con la finalidad de obtener dinero lícito, logrando integrar las ganancias al sistema financiero nacional; a pesar de que este hombre se encuentra privado de libertad, logró mantener el negocio activo.

“Se sospecha que entre los bienes adquiridos por la organización se encuentran cuatro carros, dos motocicletas, dos fincas en Guanacaste, una propiedad en Atenas y dos inmuebles en Coronado y Moravia; además, se cree que instaló negocios comerciales en distintos puntos del área metropolitana”, explicó la Fiscalía mediante un comunicado de prensa.

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