Katherine Chaves R.. 2 mayo, 2018

En Costa Rica, la Policía tiene una capacidad mínima para detectar droga en contenedores, prueba de ello es que entre el 2012 y el 2017 solo lograron revisar 70.400 contenedores, cantidad ínfima si se tiene en cuenta que por año pasan cerca de 1,2 millones de estos depósitos por los puertos del país.

Para los comerciantes nacionales, esa cantidad de revisiones no ayudan a paliar el trasiego ilícito por esa vía; insisten en que deberían de aumentar.

Bob Van den Berghe, experto en seguridad y narcotráfico de la Embajada de Holanda, es del criterio contrario. Para él, "a menos inspecciones, más resultados”.

Van den Berghe considera que lo importante no es abrir miles de contenedores. Lo indispensable, dice, es hacer una "buena investigación previa" a la revisión y así lograr que se inspeccionen solo los contenedores que tienen "sospechas reales" de estar contaminados.

Según él, esto evita perjuicios al comercio y combate "realmente" el narcotráfico.

Van den Berghe es el coordinador regional del programa de Control de Contenedores de la Organización de Naciones Unidas y, bajo esa figura, visitó el país en el marco de la XV Asamblea General de la Cámara Interamericana de Asociaciones Nacionales de Agentes Marítimos, que se realizó aquí la semana pasada.

Este es un extracto de la entrevista con este diario.

Bob Van den Berghe estuvo en Costa Rica la semana anterior. Foto: Albert Marín.
Bob Van den Berghe estuvo en Costa Rica la semana anterior. Foto: Albert Marín.

-¿En qué consiste ese programa?

-El objetivo del programa, que comenzó en el 2004 y que involucra a 14 países es establecer unidades entre las instituciones para perfilar, identificar e inspeccionar contenedores que tengan factores de riesgo, no cualquiera. Es decir, hacer entender que la labor previa a la inspección es la más importante; las capacitaciones en el personal también. No es cuestión de abrir contenedores por abrirlos.

-¿En qué se basan?

-Nos basamos en dos elementos: el primero es la seguridad y la lucha contra el crimen organizado; el segundo, es facilitar el comercio. ¿A qué me refiero? A que queremos evitar también que los aduaneros y los policías abran las puertas de los contenedores sin razón aparente porque eso atrasa la cadena de comercio y eso es algo que queremos evitar.

"Es decir, nosotros lo que buscamos es hacer menos inspecciones, pero obtener más resultados".

Este es uno de los decomisos que realizó la Policía el año pasado. Foto: Cortesía de MSP
Este es uno de los decomisos que realizó la Policía el año pasado. Foto: Cortesía de MSP

-¿Cómo se obtienen más resultados con menos revisiones?

-Nuestro programa es en conjunto con la Organización Mundial de Aduanas (OMA). Tiene un equipo de expertos que trabajan 100% con el programa. Ellos han elaborado un paquete de capacitaciones estandarizados que se pueden usar en cualquier lugar del mundo.

"Es una capacitación teórica y práctica y, claramente, vamos analizando país por país y puerto por puerto para dar un valor adicional por cada situación.

"Además, los países que forman parte de este programa, están comunicados de forma encriptada y pueden mandar alertas, compartir información detallada".

-¿Cuáles han sido los resultados que se obtienen de este programa?

-Si hablamos de resultados a nivel regional, las unidades de control de contenedores han incautado 45 toneladas de cocaína en un año. Es impresionante esta cantidad y todo se ha logrado bajo el mismo lema de menos revisiones, más resultados.

-¿Costa Rica está interesado en formar parte?

-El programa estuvo aquí, pero, por razones políticas, paró en el 2014. El año pasado estuve aquí y he negociado con instituciones como Aduanas, la Policía de Control de Drogas (PCD), Polícia de Fronteras, Instituto Costarricense sobre Drogas (ICD) y la Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS) y todas han mostrado interés para reiniciar el programa en Costa Rica.