Judiciales

Wendoly Vargas murió asfixiada el día que pensaba huir de su pareja

Fiscalía divulgó sentencia en la que condenan a pareja a 35 años por simular que la muchacha, de 29 años, se quitó la vida, cuando en realidad fue un feminicidio

El viernes 21 de febrero del 2020 Wendoly Vargas Venegas tomó la decisión de irse de la casa con sus hijos y cortar la escalada de golpes y agresiones psicológicas en la que vivía. No se sabe si ese día o a la mañana siguiente, la muchacha, de 29 años, alistó bolsas con la ropa de ella y sus dos hijos, de 7 y 4 años, y cerca del mediodía llamó llorando a su mamá y le dejó un mensaje para que se comunicara con ella apenas pudiera.

Fue la última comunicación que se conoció de Wendoly, pues esa misma tarde apareció muerta en su propia casa. A las 13:35 de ese día, su compañero sentimental llamó a la línea 9-1-1 y alegó que la joven, quien trabajaba en una empresa de transferencias monetarias, se había quitado la vida por asfixia mientras él se bañaba. Según relató, los pequeños fueron los que descubrieron la horrible escena y le tocaron la puerta del baño para decirle que mamá no se movía.

Sin embargo, las pericias forenses y la investigación criminal pemitieron determinar que su pareja, Milton Pagel Fernández, simuló la escena para hacerle creer a las autoridades que se trataba de un suicidio y no de un feminicidio, por el que fue sentenciado el miércoles 10 de agosto a 35 años de cárcel. Tenían cinco años de relación, y según allegados, marcados por otros antecedentes de violencia física y emocional.

Según el expediente judicial, del cual La Nación tiene copia, la muerte de Wendoly fue homicida.

“Las características del surco que presenta en el cuello no corresponden a las de un surco por ahorcadura, pues el mismo es horinzontalizado y es completo. Ademas, el tipo de surco que se va a producir depende del elemento que se haya utilizado, siendo que no es posible que la faja aportada, por sus características, haya producido un surco tal y como se describió ampliamente. Tampoco la localización del surco (en el tercio superior del cuello) explica la fractura del cartilago tiroides, la producción de hematomas en el ligamento cricotiroideo o en la lamina izquierda y derecha del cartílago tiroides en su cara posterior, ni el hematoma en la asta menor izquierda del hueso hioides.

“Todo lo anteriormente explicado aunado a las multiples contusiones que presentaba, además de las circunstancias en las que se presentó la muerte descrita tanto en el informe de muerte en investigación, en el reporte del examen de la escena de la muerte y de la entrevista realizada en la Sección de Patología a los familiares de la fallecida, es que se establece la manera de muerte como homicida desde el punto de vista medico legal”, consigna el informe forense.

Para esta causa, los investigadores entrevistaron a amigos y a la madre de la víctima, quienes declararon que Pagel, hoy de 35 años, y la víctima tenían una relación desde el 2014 y que fruto de esa convivencia habían procreado un niño.

Agregaron que la muchacha ya había sufrido agresión física por parte del presunto homicida y que ella acudía a trabajar con suéter o manga larga para que no se le vieran los golpes. Uno de esos casos ocurrió en noviembre del 2018. Los hematomas en la mandíbula y los brazos constan en fotografías que la misma afectada había compartido con sus amigas. Producto de esta situación, Wendoly dejó la casa y se fue con una amiga a Pavas, mientras que nos niños pasaron a custodia de su mamá, por un año, en Guápiles.

Sin embargo, al cabo de ese tiempo la pareja regresa junto con los niños a una vivienda en Santa Ana, donde ocurrió el crimen. Amigas de Wendoly, consultadas por este medio, reconocen que en ocasiones le recomendaron denunciar a su compañero, pero que ella se negaba porque era el padre del más pequeño de sus hijos.

Precisamente, uno de esos niños fue entrevistado por las autoridades y él asegura que Pagel “le decía malas palabras a la mamá, le pegaba con los puños, le daba patadas, le jalaba el pelo y la arrastraba.

“Indicó que todas las veces que Milton le pegaba a Wendoly él estaba en la casa y pudo ver todo lo que Milton le hacia a Wendoly ya que la puerta del cuarto de ellos tenia un agujero por donde tiene que ir el llavín” y que él podía observar cómo la golpeaba “por todas las partes del cuerpo, en la cara, en sus cosas (se entiende que en las partes intimas)”.

El menor incluso relata un episodio donde el hombre, estudiante de psicología, está agrediendo a su mamá y él se le abalanzó para intentar detenerlo y su hermano intentó golpear al papá con una espada de Star Wars por el estómago, “para que el aprendiera a no pegarle a las mujeres”.

Una vez que trascendió la condena, Ewald Acuña, abogado defensor de Pagel, dijo ser respetuoso de la sentencia y agregó que está a la espera del documento integral “para evaluar la apelación”.

Cuando ocurrió el crimen, Wendoly estaba aplicando para un nuevo puesto y si la plaza se concretaba se iba a independizar con sus hijos y así se lo mencionó a una de sus amigas, quien habló con La Nación con identidad protegida.

“Wen era una de las personas más hermosas que yo he conocido en mi vida. Ella pasó por muchas cosas muy difíciles, pero nunca se dejó golpear por la vida, ella nunca se vio a sí misma como una víctima, ella tenía muchísimos sueños, tenía muchísimas metas, ella era una mamá excepcional, ella vivía por sus hijos, siempre me dijo que ella quería criarlos bien y que fueran unos caballeros. Era una persona llena de amor, llena de alegría, llena de vida, era increíble”.

Según relató la muchacha, el día que Vargas murió, el presunto implicado llamó a su trabajo a decir que no podía completar la jornada laboral porque había tenido una emergencia familiar. Posteriormente, acudió a la empresa a manifestar que su pareja se había quitado la vida, que ella estaba deprimida porque se iban a separar. “A él no le alcanzó con matarla y dejar a esos dos chiquitos sin mamá, él le dijo a todo el mundo qué ella se había matado”, relató la amiga.

Verónica Solano, otra de sus amigas, recuerda a Wendoly como una persona ‘extraordinaria’, “de esas personas que te contagian con su actitud, no importa si era un día feo o más o menos, a pesar de todos los problemas que ella tuvo, con su pareja, siempre hacía pasar un buen rato aunque por dentro estaba triste”.

Solano fue una de las primeras que hizo pública la historia de Wendoly cuando trascendió la sentencia por feminicidio. Tanto ella como su amiga y la madre de la víctima coinciden en la necesidad de divulgar este drama, para que ninguna mujer pase por esto. “Cuando estés en una situación de agresión, hay que irse a la primera”, enfatizó una de ellas.

“Si usted está pasando por esto, por favor denuncie a la persona, no vale la pena quedarse por los hijos, por mantener una relación, no vale la pena por nada”, recalcó Verónica.

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