Por: Carlos Arguedas C..   10 septiembre
Fernando Cruz, presidente de la Corte, ordenó este lunes someter a evaluación el sistema para elegir magistrados suplentes. Así lo anunció durante la sesión de Corte Pena. Foto: Carlos Arguedas

El presidente de la Corte Suprema de Justicia, Fernando Cruz Castro, ordenó este lunes que se investigue si existe la posibilidad de que el sistema electrónico utilizado para elegir a los magistrados suplentes pueda ser manipulado.

La decisión la anunció durante la sesión de Corte Plena, poco después de que varios magistrados dejaron entrever posibles inconsistencias en el modelo de escogencia que maneja la Presidencia del Poder Judicial.

Una de las críticas provino de Carmenmaría Escoto Fernández, de la Sala Primera, quien manifestó que cuando ejerció como presidenta interina de la Corte, no pudo demostrarle al magistrado suplente de la Sala Tercera, Jaime Robleto Gutiérrez, que su nombre estaba participando en la rifa para un nombramiento.

“Llama la atención a veces que una persona sale siempre y hay otra que nunca sale. Yo me preocupé mucho porque Jaime Robleto estaba muy indignado porque no salía (...). ¿Cómo le garantizó yo a una persona que su nombre está dentro del grupo?”, manifestó Escoto.

A criterio de la alta jueza, el actual sistema de escogencia tiene falencias y propuso hacer algo para evitar que se cuestione por ese aspecto al Poder Judicial.

Concluida su intervención, el presidente Fernando Cruz dijo: "Yo ordeno una investigación, porque lo que usted está diciendo es muy grave. Lo que usted está insinuando es que el rol tiene sospechas y poca credibilidad (...). Con lo que usted dice, lo dice con la mejor intención, pero cae sobre mí, la sospecha de que yo hago una rifa, que no es confiable y incluso me parece que un litigante pidió estar presente durante el sorteo.

“Voy a ordenar desde la Presidencia una investigación para comprobar lo que usted dice (...). No es la primera vez que tenemos que decir, sobre esto recae una sospecha. Yo no quiero que sobre mí recaiga una sospecha, de lo que yo hago es opaco o, que yo estoy manipulando el sorteo”, manifestó Cruz.

Sistema electrónico

El sistema electrónico para elegir a los magistrados suplentes fue implementado por Luis Paulino Mora Mora (fallecido presidente de la Corte), luego de la polémica generada por la designación de Federico Sosto López.

Este caso trascendió entre julio y agosto del 2008. En aquel entonces, a la Corte se le criticó porque designaba a Sosto por períodos cortos en la Sala Constitucional.

Los cuestionamientos obedecían a que Sosto había dado asesorías gratuitas en varios asuntos a Casa Presidencial. Él renunció al cargo en setiembre del mismo año.

Este episodio provocó que Mora pusiera en práctica un sistema electrónico, el cual consiste en alimentar un programa informático con los nombres de los candidatos a suplente para las cuatro salas del Poder Judicial.

De esta forma, cada vez que se debe nombrar a un suplente, el presidente de la Corte activa el sistema y el programa escoge un nombre. La crítica es que algunos aspirantes han resultado electos varias veces, mientras otros nunca han salido.

En la actualidad, las salas Primera, Segunda y Tercera tienen cinco suplentes, mientras que el Tribunal Constitucional cuenta con 12. Ellos asumen la propiedad cuando los titulares están de vacaciones, se incapacitan, se inhiben de conocer un tema o hay alguna plaza vacante.

Dietas de magistrada

El tema sobre la elección de suplentes resurgió en la Corte cuando Rosibel López Madrigal, magistrada interina de la Sala Tercera, pidió a sus compañeros que “en forma inmediata y urgente" se realice un estudio de las dietas que se le han pagado como magistrada suplente desde que se jubiló, a partir del 1.° de setiembre del 2016.

La gestión la hizo luego de que el Semanario Universidad divulgara, el miércoles de la semana anterior, un informe sobre el supuesto cobro simultáneo de pensión y dietas por parte de tres magistrados suplentes de la Sala Tercera.

Se trata, presuntamente, de Rosibel López Madrigal, Jorge Desanti Henderson y María Elena Gómez Cortés.

Los tres son jueces pensionados y se les nombraba como interinos en períodos que excedían el mes, pero con pausas de uno a tres días. De esta forma, según Universidad, evitaban restricciones y recibían dietas que rondan los ¢3,5 millones mensuales y, además, seguían devengando sus pensiones, que superan los ¢6 millones.

López señaló que si el estudio determina algún error o suma pagada de más por parte de los órganos administrativos, estaba dispuesta a devolver el monto que se indique.

"Quiero que quede claro que nunca tuve ingerencia alguna a determinar los períodos por los cuales se me designaba o se me llamaba a hacer suplencias o en la forma en que se me pagaba”, manifestó.

Alegó que esa práctica de realizar nombramientos mes a mes se cambió en forma reciente y que, con base en una recomendación del Departamento de Asesoría Jurídica, la designación de los suplentes en plazas vacantes se hace ahora en forma continua, hasta que la Asamblea Legislativa llene la vacante.

En la actualidad, en la Sala Tercera solo hay un magistrado titular que es Jesús Ramírez, quien purga una sanción de dos meses sin goce de salario, que vence a finales de este mes. Por ahora, la Sala Penal opera solo con suplentes.

La actual presidenta interina de la Sala Tercera hizo un llamado para que se revisen y unifiquen los criterios por los cuales se designan los magistrados suplentes y la forma en que el Departamento de Gestión Humana tiene que pagar las dietas, esto con el fin de que haya total claridad y transparencia.

La magistrada concluyó con un llamado al Congreso para que, de forma urgente, realice el nombramiento de los magistrados titulares. La Asamblea Legislativa tiene pendiente ocho designaciones.

Rosibel López, a la izquierda, dijo en el plenario que si se demuestra que recibió dinero de más, de inmediato procederá al reintegro. A la derecha aparecen Sandra Zúñiga y Jorge Desanti. Foto de Carlos Arguedas