Judiciales

Narco de Liberia acumula cinco procesos penales por tráfico y tentativa de homicidio

Empezó a los 23 años y logró escalar hasta formar su banda. Ha afrontado al menos cuatro juicios y en julio se le abrió otro expediente

Royner Enrique Talavera Villegas tenía apenas 23 años cuando ingresó al negocio de las drogas; se dedicaba a transportarlas desde Liberia, Guanacaste, hasta San José, al tiempo que también vendía una parte de la mercancía en ese cantón guanacasteco.

Conforme pasó el tiempo, Talavera, alias Ñato, se hizo reconocido dentro del ámbito delincuencial, al punto de que hoy, más de 12 años después, las autoridades lo califican como uno de los líderes narco más peligrosos e importantes de Liberia.

Ese calificativo no es para menos: a sus 35 años, Talavera ha afrontado al menos tres procesos penales por sus presuntos vínculos con drogas y tentativas de homicidio.

Otra causa penal está en juicio actualmente, y a esto hay que sumar que ni el hecho de estar encerrado en una cárcel le impidió construir una de las bandas de narcomenudeo más organizadas de Liberia.

El 28 de julio pasado, Wálter Espinoza, director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), confirmó la desarticulación de dicha estructura, mientras que reprochó la facilidad con la que el cabecilla emitía “órdenes y directrices” desde prisión para lograr el objetivo común: distribuir crack, cocaína y marihuana en la zona.

A raíz de esas acciones policiales surge la duda: ¿quién es Talavera? Este medio hizo un recuento de su vida por medio de fallos judiciales en los que se ha visto involucrado.

Primeros pasos

El momento exacto en el que este hombre, oriundo de Liberia, comenzó a delinquir no se conoce, pero lo que sí fue confirmado por el Ministerio de Justicia y Paz es que la primera vez que él ingresó al sistema penitenciario fue el 5 de junio del 2008.

Sin dar mayores detalles, la oficina de prensa de esa institución indicó que se le perseguía por homicidio simple.

Luego, en un fallo judicial en su contra, Carlos Alberto Montero, quien era su abogado, mencionó que su representado había sido sometido a una suspensión del proceso a prueba, la cual finalizó el 6 de marzo del 2009. Se desconoce por cuál asunto sería.

El primer expediente del que se tiene rastro en la página del Poder Judicial, en contra de Talavera, data del 2009, cuando la Fiscalía de Liberia lo investigaba por supuesta venta y transporte de droga.

Desde febrero de ese año, era objeto de investigaciones, pero no fue hasta el 5 de julio del 2011 cuando se tuvo por acreditado que este individuo incurría en ese delito, en conjunto con Gerardo Alonso Ríos Mairena, conocido por asesinar a cinco universitarios, en Liberia, en enero del 2017.

Ese día, ellos enviaron un paquete de marihuana como encomienda en bus, desde Liberia a San José, donde un tercer sujeto recibiría el encargo.

La pesquisa permitió establecer que quien lideraba las acciones era justamente Talavera, y por esos hechos fue condenado a 10 años de cárcel, según la sentencia N.º 310-2012 de julio del 2012, del Tribunal Penal de Heredia, la cual quedó en firme en marzo del 2013.

Ríos, por su parte, recibió ocho años de sanción.

Justicia contabiliza otras condenas por homicidio simple; sin embargo, no fue posible conocer más detalles sobre esos castigos.

Absuelto por dudas

Después de este proceso, Talavera, quien es soltero y padre de un adolescente de 17 años, ha sido imputado en otros dos procesos penales, que se abrieron en el 2011.

Se trata de los expedientes 11-200387-0413-PE y 11-000946-0396-PE.

Sobre el primero, se tiene que este sujeto figuraba como el único sospechoso de atentar contra la vida de dos personas, el 27 de marzo del 2011.

En la sentencia N.° 120-16, de abril del 2016, el Tribunal Penal de Cañas lo encontró culpable y lo condenó a siete años de cárcel; no obstante, la defensa apeló y el caso fue remitido a un reenvío.

Dentro de los argumentos del abogado estaban que supuestamente el Tribunal cambió y amplió la pieza acusatoria, lo cual calificó como “muy grave”, ya que rebasa las potestades que le confiere la ley.

En la resolución N.º 00275-2016, de diciembre del 2016, el Tribunal de Apelación de Sentencia de Santa Cruz anuló la sentencia condenatoria y ordenó un reenvío.

Al preguntar sobre qué ocurrió en ese segundo juicio, el Poder Judicial confirmó: “El mismo (sic) se encuentra archivado con sentencia absolutoria”.

Una situación similar ocurrió con el expediente 11-000946-0396-PE, en el cual Talavera volvió a ser coimputado junto con Ríos Mairena.

Los delitos que se les achacaban eran, nuevamente, transporte y venta de droga.

La Fiscalía de Liberia los acusó de transportar en un vehículo, por Liberia, una cantidad de marihuana que permitía la elaboración de 1.058 puchos.

En el fallo N.° 393-2018, de junio del 2018, del Tribunal Penal de Liberia, ambos fueron absueltos por duda, ante lo cual la Fiscalía interpuso un recurso de apelación.

En setiembre del 2019, el Tribunal de Apelación de Sentencia de Santa Cruz ordenó el juicio de reenvío.

Sin embargo, en junio del 2020, el Tribunal de Liberia ratificó la absolutoria, la cual consta en el fallo N.° 158-2020.

Juicio actual

La historia delictiva de Talavera no termina ahí. Por otra supuesta infracción a la ley de psicotrópicos, las autoridades lo detuvieron el 15 de mayo del 2019, junto con otras 29 personas.

Al 11 de agosto, La Fiscalía indicó que ese caso, que se tramita bajo el expediente 18-000025-0412-PE, está en juicio, precisamente en etapa de conclusiones.

A Talavera, así como al resto de sospechosos, se les achaca pertenecer a una banda narco que movía droga en Liberia, Cañas, Filadelfia y Tilarán, Guanacaste; en Upala de Alajuela; en Quepos y Manuel Antonio, Puntarenas, así como en San José.

Esta organización era liderada por otro sujeto, de apellido Naranja, alias Panda.

Por este caso, Talavera también se encuentra en condición de indiciado desde el 18 de mayo del 2019; es decir, si cumpliera con las condenas antes de que ese caso se resolviera, igual debe permanecer en prisión.

Involucró hasta a su papá

Para finalizar, en julio pasado se le abrió una nueva causa a Talavera vinculada con estupefacientes.

En aquel momento, el OIJ indicó que el reo era el líder absoluto, pero que, por su privación de libertad, se apoyaba en el segundo al mando, un sujeto apellidado Villagra.

Este era el que se encargaba de ejecutar en el exterior todas las órdenes recibidas y así lograr el “objetivo en común”: distribuir crack, cocaína y marihuana por el centro de Liberia, apuntó el director de la Policía Judicial.

Sin embargo, en la banda también tenía a otras personas de su confianza, entre ellas su papá, de apellido Talavera Bellido. Otros de los miembros eran apellidados Borges, Steller y Mendoza.

A raíz de las pesquisas, el OIJ logró determinar que el grupo estaba organizado de tal manera que cada miembro tenía funciones específicas, ya fuera de venta, de traslado o de almacenaje de los estupefacientes.

Por estos hechos, Talavera volvió a ser objeto de investigación penal.

Katherine Chaves R.

Katherine Chaves R.

Periodista en la sección de Sucesos y Judiciales. Bachiller en Periodismo en la Universidad San Judas Tadeo.

En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.