Yeryis Salas.   26 febrero

Eileen Bravo Córdoba, colombiana de 28 años, falleció este domingo poco tiempo después de someterse a una liposucción en la Clínica Habibi, en Escazú.

Bravo murió en el Hospital San Juan de Dios, al parecer por una reacción alérgica a la anestesia llamada anafilaxia, explicó Mauricio Guardia, fiscal del Colegio de Médicos.

La fallecida tuvo un paro cardiaco que logró superar, pero en el camino al centro médico sufrió otro del que no fue posible salvarla.

Guardia indicó que el Colegio necesita una denuncia para iniciar la investigación sobre el hecho y sancionar, de ser necesario, al cirujano que realizó la cirugía.

“No tenemos el nombre del doctor ni de la clínica, estamos esperando que algún familiar se apersone a denunciar al Colegio de Médicos o a la Fiscalía, ahí empezamos la investigación. En este momento solo nos dimos cuenta por lo que vimos a nivel de medios”, dijo el médico.

El Ministerio Público confirmó este martes en la tarde que ni la Fiscalía de Pavas, ni la del I Circuito Judicial de San José habían recibido una denuncia por este caso.

Ruth Fajardo, la dueña de la clínica Habibi, manifestó que no daría declaraciones, pero afirmó que su establecimiento tiene todos los permisos pertinentes.

Fiscalía investiga, al menos, cinco denuncias por mala práxis en clínicas estéticas. Foto conceptual Shutterstock
Muerte similar

Un caso similar se reportó el pasado 3 de noviembre, cuando una mujer de apellido Méndez perdió la vida, días después de someterse a una liposucción en una clínica privada.

La Fiscalía de Pavas recibió una denuncia por el delito de lesiones culposas en modalidad de mala praxis, tres días antes del deceso de Méndez. Luego el caso fue recalificado a homicidio culposo.

El artículo 128 del Código Penal sanciona con hasta un año de prisión las lesiones culposas (por falta al deber de cuidado), así como inhabilitación para el ejercicio de la profesión u oficio hasta por dos años.

En caso del homicidio culposo, regulado por el artículo 117, se castiga con ocho años de prisión e inhabilitación hasta por cinco años.

Hasta noviembre del 2018, el Ministerio Público acumulaba al menos cinco denuncias por el delito de lesiones culposas, en modalidad de mala praxis, por casos de cirugías estéticas realizadas en los tres meses anteriores. En uno, la paciente falleció.