Hugo Solano C..   16 mayo
Los dos hombres que rociaron gasolina y prendieron fuego a indigentes en un taller mecánico de Alajuela fueron condenados. Uno de los heridos murió 10 días después. Foto: Archivo.

Un mecánico de apellidos Álvarez Ocampo y su ayudante apellidado Castro Quesada, pasarán 45 años en la cárcel por prender fuego a dos indigentes, que al parecer les habían robado una caja de herramientas de su taller en barrio San José de Alajuela.

La sentencia fue dictada por el Tribunal Penal de Alajuela y aunque originalmente se les enjuiciaba por dos tentativas de homicidio, al final uno de los quemados perdió la vida, por lo que la condena fue por un homicidio y una tentativa de homicidio.

Los hechos se remontan al 22 de noviembre del 2018, cuando al sistema 9-1-1 llegó la alerta de que dos hombres fueron torturados en un taller mecánico, situado frente al motel La Sirenita, en barrio San José.

Cuando las autoridades llegaron, encontraron a dos hombres jóvenes quemados, ambos fueron traslados al Hospital San Rafael de Alajuela, uno en el vehículo policial y otro en ambulancia de la Cruz Roja.

La Policía detuvo pocos días después a Álvarez, propietario del taller, y a su ayudante de apellido Castro. También se detuvo a la esposa de Álvarez, quien finalmente quedó excluida del proceso judicial.

Los sentenciados habrían reclamado por el robo de las herramientas del local y aunque los ofendidos negaron haberlo hecho, Álvarez y Castro empezarían a golpearlos en repetidas ocasiones.

Luego habrían amarrado a las víctimas para rociarles gasolina y posteriormente les prendieron fuego.

Los afectados son un hombre de apellido Soto y el nicaragüense, Adonay Lacayo Machado, de 19 años. Este último falleció en el Hospital México el domingo 2 de diciembre, es decir, 10 días después de los hechos.

Lacayo llevó la peor parte, pues ingresó al centro médico con quemaduras en un 55% de su cuerpo. Su madre fue quien lo reconoció y retiró su cuerpo. Soto, por su parte, tenía quemaduras en el 20% del cuerpo y fue dado de alta poco después de su ingreso al centro médico.

La sentencia fue dictada por el juez Alberto García, quien ordenó prisión preventiva para los sentenciados mientras el fallo adquiere firmeza.

La sentencia se dictó en febrero, pero trascendió este 15 de mayo en un boletín del Departamento de Prensa y Comunicación Organizacional del Poder Judicial.

Tomar la justicia en sus manos, redundó en una fuerte condena para los encartados, quienes quedaron a las órdenes de Adaptación Social.