Hugo Solano C., Keyna Calderón, corresponsal GN.. 23 mayo
Los jóvenes condenados permanecerán presos en espera de que la sentencia quede firme. Fotografía: Keyna Calderón
Los jóvenes condenados permanecerán presos en espera de que la sentencia quede firme. Fotografía: Keyna Calderón

Más del doble de sus años de vida. Así es la condena que recibieron dos jóvenes responsables de un homicidio y un asalto ocurridos la noche del 17 de mayo de 2018, en La Pitahaya de Cartago.

Bryan Andrey Montero Zúñiga, de 22 años, y Keneth Josué Murillo Gómez, de 20, resultaron condenados a 55 años de cárcel en una resolución dictada la mañana de este jueves por el Tribunal Penal de Cartago.

A ellos se les encontró responsables de asaltar y asesinar a Michael Jesús Salas Alvarado, de 28 años, y herir de bala a otro hombre que lo acompañaba, de apellidos Corrales Corrales.

Durante el debate, quedó demostrado que la noche de los hechos, a eso de las 9 p. m., los gatilleros iban en un vehículo y divisaron a Salas y a Corrales en vía pública y los asaltaron.

“Utilizando armas de fuego a las 9 p. m., en un lugar residencial, deciden abordar a varias personas para sustraer bienes, incluso de poco valor con relación al factor vida... Son personas muy jóvenes, que han tenido la capacidad de organizarse para ejecutar un hecho sumamente lamentable y gravoso y que el Tribunal debe considerar para aumentar el mínimo de la pena”, afirmó en la lectura del fallo el juez Kenneth Alvarado.

Como los ofendidos reconocieron a los agresores por sus apodos (Pantera y Canfín), estos les dispararon con el fin de matarlos y así evitar que los vincularan.

No obstante, uno de los heridos sobrevivió, pese a que el disparo en la cabeza le provocó la pérdida de un ojo y otros balazos le generaron lesiones tan severas como la extirpación del bazo y la perforación de un intestino.

Aunque dijeron haber recibido amenazas, testigos en el proceso inculparon a los dos jóvenes, lo mismo que la madre del fallecido, quien dijo que ya se habían suscitado otras balaceras en la barriada.

Con los datos y las pesquisas obtenidas, Murillo fue detenido por agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) cuatro días después del asesinato, luego de un allanamiento en su casa, en barrio Cocorí de Cartago.

Días después, los investigadores allanaron la casa del papá de Bryan Montero, en Liberia, donde lo localizaron.

La mañana de este jueves ambos escucharon la sentencia condenatoria donde se les dictó a cada uno 25 años por homicidio, 25 por la tentativa de homicidio y cinco por robo, para un total de 55 años, para cada uno. La pena quedará en 50, tope máximo que dispone nuestra legislación.

Los dos sentenciados eran de la zona donde perpetraron el asesinato.

Michael Salas, el fallecido, tenía antecedentes penales por agresión con arma e introducción de droga a centros penales, mientras que Corrales, el sobreviviente, tenía expediente policial por agresión con arma, receptación y asalto.

El juicio estuvo a cargo de los jueces Rolando Morales Valladares, Kenneth Alvarado Aguirre y Edwin Reyes Odio.

Los sentenciados quedaron a la orden del Adaptación Social.

Familiares de la víctima, Michael Jesús Salas, se presentaron al juicio para escuchar la sentencia. Fotografía: Keyna Calderón
Familiares de la víctima, Michael Jesús Salas, se presentaron al juicio para escuchar la sentencia. Fotografía: Keyna Calderón