Irene Vizcaíno, Yeryis Salas, Keyna Calderón.   24 abril
Fuerza Pública se mantendrá alerta en el Colegio de San Luis Gonzaga, en Cartago. Aquí, durante la reunión sostenida la mañana de este miércoles. Fotografía: Keyna Calderón

El estudiante de 14 años, detenido por la supuesta amenaza de realizar un tiroteo en el Colegio de San Luis Gonzaga, quedó libre este miércoles sin la necesidad de cumplir medidas cautelares, determinó el Juzgado Penal Juvenil de Cartago.

La Fiscalía, que había solicitado la detención provisional del joven, apelará la decisión ante un tribunal.

La detención provisional es el equivalente, en la Ley Penal Juvenil, a la prisión preventiva en la legislación para adultos.

El colegial fue arrestado este martes en su casa, en Aguacaliente de Cartago. Ahora, enfrenta una investigación como sospechoso de los delitos de intimidación pública y apología del delito.

La causa judicial está a cargo de la Fiscalía Penal Juvenil de Cartago, informó este miércoles la Oficina de Prensa del Ministerio Público.

La intimidación pública está regulada por el artículo 282 del Código Penal. La comete quien “para infundir un temor público o suscitar tumultos o desórdenes, hiciere señales, diere gritos de alarma, provocare estruendos o amenazare con un desastre de peligro común”.

Esta falta se castiga con una pena de prisión de seis meses a cuatro años, o hasta seis años si “a consecuencia del tumulto provocado resultare grave daño o la muerte de alguna persona”.

Mientras tanto, la apología (alabanza o defensa) del delito está contemplada en el artículo 283 de la misma normativa. Se reprime con prisión de un mes a un año o con diez a sesenta días multa.

De acuerdo con la Ley de Justicia Penal Juvenil, la pena máxima que se le puede imponer a un menor de 15 años, es de 10 años de internamiento. Sería el juez quien dimensione el castigo.

La investigación contra el muchacho se inició luego de que, supuestamente, difundiera un video en YouTube en el que advertía que realizaría un tiroteo contra el centro educativo cartaginés y causaría muertes.

El caso fue denunciado ante el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) el 17 de abril y, de inmediato, se iniciaron las pesquisas hasta que se llegó al joven en su casa, ubicada en Aguacaliente de Cartago.

Como medida preventiva, el San Luis Gonzaga no reinició clases luego de la Semana Santa. Sería hasta este jueves que se recibirían de nuevo a los estudiantes.

La captura del menor se realizó en conjunto con la Sección de Delitos Informáticos del OIJ.

Según el Ministerio Público, se decomisó “evidencia electrónica tal como dispositivos de almacenamiento, un celular y una computadora; además de una libreta con apuntes de direcciones IP”.

Colegio revisará salveques y capacitará alumnos

Entre tanto, las autoridades del Colegio de San Luis Gonzaga anunciaron, este miércoles, que frecuentarán las revisiones de bultos a los estudiantes. También habrá capacitaciones sobre los castigos que impone la Ley Penal Juvenil.

Uno de los documentos distribuidos daba recomendaciones en caso de amenazas o acciones de peligro. Reproducción: Keyna Calderón

Además, se le brindará orientación al joven investigado y su familia.

Asimismo, pedirán carné a todos los alumnos en la entrada de la institución y reforzarán el control del ingreso de personas particulares.

Erick Calderón, jefe de la Fuerza Pública de Cartago, declaró en conferencia de prensa que las revisiones de salveques se han venido haciendo, pero principalmente con la intención de detectar droga.

"En este caso, vamos a focalizarlo para tratar de disuadir y prevenir que ningún estudiante se atreva a portar un arma”, aseveró.

“Los padres de familia deben de tener una buena comunicación con sus hijos, una comunicación asertiva, honesta, para poder entender qué está pasando con su hijo. Les vamos a recomendar que hagan revisiones ocasionales del bolso de su hijo”, dijo el jefe policial.

Calderón añadió que los policías mantendrán vigilancia indefinida en este y otros colegios de Cartago.

Al respecto, Fernando Alvarado, presidente de la junta administrativa del San Luis Gonzaga, admitió que este caso “es un llamado de atención a los padres de famillia, a los educadores y a los alumnos”.

“Tal vez la intención real del muchacho ni existe; sin embargo, hay presión y habrá otros que le dicen ‘usted no se anima a hacerlo’, ‘usted no nos va a demostrar valentía’. Eso toca el ego de los muchachos y es una situación peligrosa”, apuntó Alvarado.