Irene Vizcaíno.   11 septiembre
La Fiscalía allanó esta mañana la empresa Kineret , en Sabana Norte, en relación con el caso Yanber. Fotografía: Alonso Tenorio

Tres viviendas, una oficina de abogados y una empresa son los objetivos de los allanamientos que realizó la Fiscalía Adjunta de Delitos Económicos la mañana de este martes, en relación con el llamado caso Yanber.

Las viviendas pertenecen a los imputados Samuel Yankelewitz Berger, expropietario de la firma, y de su hijo Andrés Yankelewitz Lev, exvicepresidente, ambas ubicadas en Santa Ana, así como otro en la residencia de un tercer implicado de apellidos Barboza Lépiz, en Escazú.

Asimismo, las autoridades ingresaron al bufete Consultores Jurídicos Especializados, en Los Yoses, así como a la empresa Grupo Kineret en Sabana Norte (de la cual es gerente Barboza), informó la Fiscalía en un comunicado.

Los operativos iniciaron a las 8:15 a. m. con la intención de obtener prueba para incorporar al proceso penal, que se sigue bajo el expediente 16-000054-0621-PE.

"En este caso se investiga el plan que habrían ideado las personas imputadas para obtener créditos millonarios en diferentes entidades bancarias y financieras, presentando información financiera falsa de la Corporación Yanber S. A. ", precisó el Ministerio Público.

Con ese fin, añade la Fiscalía, se presume que los imputados Yankelewitz y Barboza, quienes conformaban el Comité Ejecutivo que se encargaba de la administración de la compañía, eran quienes ordenaban los ajustes en los estados financieros, que reflejaban una situación sólida de Yanber, con el aparente fin de inducir a error a los funcionarios bancarios que aprobaron los créditos.

En el bufete pretendían ubicar prueba, pues fue el encargado de representar a Yankelewitz Berger en el convenio concursal (el objetivo de este tipo de convenios es evitar o establecer la quiebra de una compañía).

En febrero pasado se realizaron otras diligencias en relación con la causa judicial. Entonces, cuatro exfuncionarios de Yanber fueron detenidos por su presunta participación en una estafa a bancos por la suma de ¢13.723 millones.

Se trata del exgerente general de apellidos Soto Bolaños, de 48 años; de los exgerentes financieros apellidados Paniagua Moya de 29 y Sandí Sandí, de 71, así como del exdirector financiero, Brenes Chaves, de 54.

Según había expresado la fiscala general, Emilia Navas, en aquel momento, no se allanó la vivienda de Yankelewitz porque “no había nada de interés”. No obstante, este martes ingresaron.

El empresario permanece en arresto domiciliario desde marzo.

Cómo comenzo el caso Yanber

El 13 de julio del 2016 comenzó la acción judicial en relación con la empresa Yanber, dedicada a la fabricación de plástico. Se inició por una denuncia que interpuso el Banco Nacional de Costa Rica (BNCR) por un supuesto fraude de $6 millones (¢3.456 millones) y ¢2.172 millones.

A partir de ese momento, se iniciaron investigaciones que determinaron que los líos financieros en la compañía comenzaron seis años atrás.

Un informe interno de la compañía, de setiembre del 2011, reveló el uso de doble contabilidad, facturación fantasma y una planilla oculta, entre otras anomalías, que llevaron a la compañía a solicitar un proceso concursal para evitar la quiebra, en junio del 2015.

Precisamente, esa gestión la presentó Yanber siete meses después de que había recibido créditos de varios entes financieros.

Luego de la denuncia del BNCR, también se quejaron por fraudes el Banco de Costa Rica (BCR) y el Banco Crédito Agrícola de Cartago (Bancrédito), así como la Corporación Financiera Cofin.

El BCR reclama ¢6.975 millones y Bancrédito otros ¢1.120 millones.

El caso Yanber también fue objeto de estudio en la comisión legislativa que investigó créditos bancarios. Ese mismo foro conoció el caso del cemento chino.

El empresario Samuel Yankelewitz durante su comparecencia en la Asamblea Legislativa por el caso Yanber.