Carlos Arguedas C.. 1 agosto
Fernando Cruz Castro (de pie) de 69 años asumió el cargo este miércoles poco después de ser electo. Foto Jeffrey Zamora
Fernando Cruz Castro (de pie) de 69 años asumió el cargo este miércoles poco después de ser electo. Foto Jeffrey Zamora

El nuevo presidente de la Corte Suprema de Justicia, Fernando Cruz Castro se mostró cauto este miércoles cuando respondió consultas de la prensa sobre las acciones inmediatas que se deben adoptar para que el Poder Judicial supere la crisis en que se encuentra hace unos nueve meses.

“Ahora me corresponde una responsabilidad grande en un momento complicado para el Poder Judicial, pero estimo que hay mucho recurso humano y mucha tradición histórica para que el Poder Judicial corrija y rectifique (...). Cuento con el apoyo de los compañeros de la Corte, porque uno no puede hacer nada si pretende hacerlo solo, por su propia voluntad, se necesita consenso y el respaldo de los compañeros”, agregó.

El magistrado señaló que no puede afirmar que su nombramiento acabará con los problemas en el Poder Judicial pero se comprometió a “servir al país como corresponde y como lo esperan los costarricenses”.

Este magistrado constitucionalista de 69 años admitió que revertir la mala imagen de la Corte no será tarea fácil, sino un proceso que será lento y complicado.

“Algunas medidas pueden variar el tema de la credibilidad, que se recobra lentamente, pero depende de las decisiones que se vayan tomando. No es algo como mágico, que por tomar algunas medidas eso se recobra. Hay que hacerlo conforme vayan pasando las semanas, ir demostrando moderación y prudencia”, advirtió.

El siguiente es un extracto de algunas de las respuestas que dio a preguntas de periodistas de diversos medios en una conferencia realizada poco después de su nombramiento:

¿Considera que es oportuno destapar el secretismo de los procesos disciplinarios?

-. Hay una norma constitucional que establece que son procesos secretos. Eso no es voluntad de los magistrados tener esa privacidad. Hay que hacer una reforma a la Constitución. No es secretismo porque la Corte lo haya decidido sino que fue decidida por los constituyentes. Ya algunos compañeros hicieron propuestas para hacer un cambio a la Constitución, pero eso merece reflexión.

¿A usted se le vence el nombramiento en dos años, postulará su nombre a una reelección?

-. Del futuro no sé qué pueda ocurrir. Lo que sé es me queda un poco más de dos años. Tengo que pensarlo.

¿Cuales serán las reformas más urgentes en el Poder Judicial?

-. La agenda ya está cubierta. Hay 10 planes que desde hace cuatro meses se proyectaron. Esa sería la tarea prioritaria por hacer en los próximos meses y están en distintas comisiones. Una ya salió y es la creación de la carrera fiscal.

La votación por la cual se le eligió no fue unánime. ¿Significa eso que hay divisiones en el seno de la Corte?

-. Yo creo que la votación puede crear una fisura pero forzosamente no establece la existencia de grupos confrontados. Además, todos somos compañeros de mucho tiempo, la mayoría, y creo que sobre ciertos proyectos hemos llegado a tener una perspectiva global de que eso se debe hacer.

¿Usted se va a pronunciar sobre temas como el matrimonio entre personas del mismo sexo?

-. Yo no puedo pronunciarme sobre esos asuntos. No me puedo pronunciar. Eso le corresponde a la Sala Constitucional. Ya dijimos que lo íbamos a votar pero no puedo señalar una posición.