Katherine Chaves R..   9 noviembre, 2020
Mariana Leiva Fernández de 36 años fue hallada sin vida en el cuarto de una casa que estaba siendo quemado por un incendio en barrio Capulín, en el residencial El Río. Foto: Rebeca Álvarez

El trato de Ronaldi Sequeira Duarte hacia su esposa, Mariana Leiva Fernández, no era dulce; más bien, era hiriente y agresivo. La relación entre ellos no era sana; por el contrario, siempre discutían y la violencia iba en escalada.

Todo ello quedó comprobado en el juicio de reenvío que se realizó en contra de Sequeira, a quien se le condenó este lunes, en un nuevo debate, a 38 años de cárcel por degollar a su esposa y por intentar quemar la casa en la que yacía el cuerpo de la mujer, en marzo del 2018 en Liberia, Guanacaste.

Él había sido sentenciado por el Tribunal de Juicio de Flagrancia de Liberia a 37 años de prisión en el julio del 2018; no obstante, la defensa apeló y el Tribunal de Apelación de Sentencia de Santa Cruz declaró la incompetencia de la jurisdicción expedita de flagrancia y remitió la causa ante el Juzgado Penal de Liberia, para que el caso se tramitara por la vía ordinaria.

Así las cosas, ese despacho ordenó un nuevo debate, el cual comenzó el 26 de octubre y terminó este lunes con la sentencia de 32 años de prisión por el delito de feminicidio en perjuicio de Leiva y de seis años por un ilícito de incendio.

Según explicó el Tribunal Penal de Liberia esta mañana, para ellos no cabe duda de que fue él quien la asesinó, no solo porque él mismo lo confesó poco después del crimen, sino por la prueba testimonial y científica que hay sobre el caso.

Sobre la primera, recalcó que los testigos relataron y describieron la relación abusiva que ejercía Sequeira hacia Leiva, lo cual “deja claro” el ciclo de violencia que había.

“Los vecinos dijeron que las discusiones entre ustedes (Ronaldi Sequeira Duarte y Mariana Leiva Fernández) eran constantes. Y muchas de esas personas indicaron que usted era quien iniciaba esas discusiones y que, como parte de esas expresiones de agresión verbal hacia Mariana, usted le decía que no valía nada, que valía menos que los perros”.

Sin embargo, según dijo el juzgador Esteban López, ese es solo un ejemplo de las agresiones de las cuales fue víctima Leiva Fernández. Entre otros episodios, mencionó:

“Un día, Andrea (hermana de Mariana) la tuvo que alojar porque ella se había escapado de la casa y buscó refugio. Andrea nos dijo que la incitó a poner la denuncia, pero Mariana no quiso y eso nos deja claro el ciclo de violencia donde existe dominio del agresor”.

Sobre la prueba científica, López explicó que estas siempre inculparon al cien por ciento a Sequeira, lo cual vino a dar por cierta la confesión que él hizo poco tiempo después del crimen y la cual siempre mantuvo durante el primer juicio en su contra.

“La prueba determina que usted sí tomó ese cuchillo de la cocina y lo acometió en 11 ocasiones en contra de Mariana Leiva”, reprochó el juez López, quien hizo la lectura del por tanto.

Mientras la sentencia adquiere firmeza, Sequeira deberá permanecer seis meses en prisión preventiva.

Mariana Leiva Fernández fue asesinada el 5 de marzo del 2018 en su casa en barrio Capulín de Liberia, su esposo se entregó tras cometer el crimen.

‘Usted la agredía porque nunca aceptó que ella era la proveedora’

La razón de las agresiones no se tendrá a ciencia cierta, no obstante, el juez López sí aseguró que él la agredía "porque nunca aceptó que ella era la proveedora de la casa”.

Según se comprobó en el juicio, Mariana Leiva no solo era profesional en Ingeniería Industrial, sino que tenía un trabajo estable y tenía sus metas bien establecidas.

Eso desencadenaba que ella tomara la postura de proveedora de la casa, al punto de que hasta le compraba la ropa a Sequeira y le pagaba completamente todos los paseos que hacían tanto dentro como fuera del país.

Lo anterior, intentó demostrar la defensa, provocaba que supuestamente Mariana Leiva humillara al imputado de forma constante, lo cual generó tal presión en el acusado que terminó por asesinarla; sin embargo, dicha versión quedó totalmente descartada por el Tribunal.

“La defensa en sus conclusiones hizo varias manifestaciones de que todo (el crimen) obedeció a una emoción violenta, porque había una superioridad de parte de Mariana hacia su persona (Sequeira).

"El Tribunal no tiene por acreditado esa circunstancia en atención a lo siguiente: Es cierto que desde lo académico y lo patrimonial ella se encontraba en una escala superior a su persona, porque era profesional y tenía un trabajo estable (...) pero esa posición superior no implica que Mariana ejercería actos de humillación o exclusión hacia su persona o su familia”.

Por el contrario, dijo López, hasta en la misma declaración de Sequeira quedó claro que Mariana era quien lo impulsaba a salir adelante, por lo que descartaron que se tratara de un homicidio especialmente atenuado.

"Usted mismo lo reconoce y resulta contradictorio que hable de humillación cuando ha dicho que ella era la persona que lo impulsaba a seguir adelante, a estudiar. (...) También indica en su declaración que era Mariana quien le compraba la ropa.

“Además, (...) era incluido para ir a cenas, incluido en momentos hasta en los que no quería ir (...) se le invitó e incluyó hasta a viajes todo pago hacia Nicaragua”, apuntó el juzgador.

Entonces, observando esa situación es que el Tribunal determina que lo que pasó es que Sequeira “nunca se acopló, nunca reconoció que Mariana era la proveedora, porque él viene con un pensamiento patriarcal, de llevar el hombre la batuta. Nunca reconoció que Mariana era la que llevaba ese rol en todos los sentidos”.