Yeryis Salas. 6 octubre
El delito ocurrió el 4 de enero del 2008. Foto: Eyleen Vargas.
El delito ocurrió el 4 de enero del 2008. Foto: Eyleen Vargas.

Un exfuncionario judicial fue condenado a pagar ¢1 millón en daño social por usar fondos públicos para llenar el tanque de combustible del carro de su esposa.

Marvin Carmona Rojas, quien se sometió a un procedimiento abreviado, también deberá pagar los ¢38.574 que gastó en el hidrocarburo.

El Tribunal Penal de Hacienda y la Función Pública condenó a Carmona a una pena reducida de dos años de prisión tras aceptar la acusación de peculado; sin embargo, evitará ir a la cárcel con el beneficio de ejecución condicional de la pena.

Esto significa que si en un periodo de tres años comete un nuevo delito, deberá cumplir la pena en un centro penal.

Además, no podrá ejercer cargos públicos por dos años.

El imputado trabajó como asistente administrativo interino en el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de Liberia, entre el 2007 y 2008.

La Fiscalía Adjunta de Probidad, Transparencia y Anticorrupción (FAPTA) demostró que el 4 de enero del 2008 el sujeto usó una boleta de combustible institucional para cometer el delito.

La investigación se tramitó dentro del expediente 08-001237-0396-PE.

Recientemente, un agente del OIJ de Limón fue detenido por gastar en un día $17.800, más de ¢10 millones, que habría encontrado en un auto decomisado a narcotraficantes.

El oficial, de apellidos Luna Carrillo, detenido el 11 de setiembre, habría recibido información de que el dinero en efectivo estaba en el vehículo.

Luna es investigado por presunta legitimación de capitales. Además, enfrenta otra causa por peculado y peculado de uso, pues habría usado un carro oficial para visitar a una persona sin justificación laboral y desviándose del trayecto reportado a sus jefaturas.

El delito de peculado, que consiste en la sustracción o distracción de bienes públicos, es castigado con penas de tres a 12 años de prisión.