Hugo Solano C.. 13 julio
Reyes Reyes, de 34 años, es sospechoso de sustraer parte de los dineros que entraban a la bóveda de un banco privado en Curridabat. Foto: OIJ.
Reyes Reyes, de 34 años, es sospechoso de sustraer parte de los dineros que entraban a la bóveda de un banco privado en Curridabat. Foto: OIJ.

Un empleado bancario de apellidos Reyes Reyes, de 34 años, fue detenido por agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) como sospechoso de aprovechar su puesto en la bóveda, para sustraer pequeñas cantidades de dinero cada vez que entraban remesas.

La información preliminar del OIJ indica que Reyes, al parecer, ocultaba entre sus partes íntimas varios billetes que luego sacaba de la sucursal privada, donde tenía un puesto de confianza.

El hombre, de nacionalidad nicaragüense, fue detenido en Curridabat, en su lugar de trabajo. Se estima que el perjuicio económico de la causa que se le imputa ronda los ¢3 millones, en golpes repetidos desde octubre del año pasado.

Reyes no tenía antecedentes policiales y cayó luego de que en esa sucursal se fueron presentando faltantes, por lo que de inmediato se interpuso la denuncia ante la Policía Judicial.

Barrida para frenar más golpes

Otros operativos realizados este jueves por la Sección de Robos y Hurtos del OIJ permitieron, en menos de doce horas, las detenciones de otros cinco sujetos, quienes eran requeridos por delitos como tacha a local comercial, tacha a vivienda, hurto y robo.

Según el informe del OIJ, las cinco detenciones se realizaron en vía pública, todas en la provincia de San José, durante la mañana del jueves.

Uno de los detenidos es un hombre de 19 años, de apellidos Barahona Lemus, quien figura como sospechoso del delito de robo agravado por la tacha a un local comercial en mayo del presente año, donde el perjuicio económico ascendió a ¢3 millones. Este fue detenido en el casco central de San José.

Otra de las capturas se realizó a eso de las 9 a. m., también en el casco central, donde cayó un hombre de 42 años que figura como sospechoso de robo simple a un local comercial por un monto de ¢1 millón. Es de apellidos Salazar Mendoza, de 47 años, con antecedentes por delitos contra la propiedad.

El tercero es un hombre de 39 años, quien figura como sospechoso de tacha a vivienda, lesiones y amenazas, hechos ocurridos en junio y cuya afectación económica es de ¢1,5 millones. Tiene antecedentes por delitos contra la propiedad y es de apellidos Valverde Abarca.

La Sección de Robos y Hurtos del OIJ capturó el jueves a varios sospechosos de diferentes golpes, en cuenta el empleado bancario. Foto: OIJ
La Sección de Robos y Hurtos del OIJ capturó el jueves a varios sospechosos de diferentes golpes, en cuenta el empleado bancario. Foto: OIJ

Los investigadores judiciales, también detuvieron a otro sujeto de 49 años, de apellidos Molina Alfaro, en Calle Blancos, quien era requerido como sospechoso en dos causas por hurto en locales comerciales de Moravia y San Pedro de Montes de Oca. Al parecer, este hombre ingresaba a los comercios, distraía a los dependientes y robaba aparatos electrónicos. El perjuicio en estas dos causas suma ¢900.000.

El último en caer es un hombre de 50 años, de apellidos Morales Mora sospechoso de robo, por hechos que ocurrieron este mes.

En apariencia, este sujeto ingresó a una venta de comida rápida en Desamparados y ahí le sustrajo el teléfono celular a una de las dependientes. El aparato fue valorado en ¢300.000. El individuo tiene antecedentes policiales por daños a la propiedad.

Todos los detenidos quedaron con un informe a las órdenes del Ministerio Público.