Katherine Chaves R.. 1 marzo
La captura de los imputados se produjo en octubre del 2017. Foto: Archivo
La captura de los imputados se produjo en octubre del 2017. Foto: Archivo

Dos hombres deberán pasar 50 años en prisión, cada uno, como responsables de matar a un adulto, un adolescente y un niño, en medio de un lío narco. Los hechos se registraron en Quepos, en el 2016.

La condena también incluye el castigo por dos tentativas de homicidio contra dos mujeres.

La disposición fue tomada la mañana de este viernes por el Tribunal Penal de Quepos contra Davie Amaya Castro y Daniel Cascante Parra.

La condena es de 70 años para cada uno, pero solo cumpliríán 50 años, por ser este el tope máximo establecido en la legislación.

A ellos se les atribuye el ataque ocurrido el 6 de noviembre del 2016 en Pueblo Real de Paquita, Quepos.

Las víctimas fueron identificadas como Kenneth Flores Obando, de 27 años; y dos menores de 12 y 17 años. Mientras que las tentativas de homicidio fueron en perjuicio de dos mujeres, cuyas identidades no trascendieron.

Un tercer imputado fue absuelto por dudas, ante lo cual la Fiscalía indicó que analizará la sentencia integral para definir si apela o no la decisión.

Mientras la sentencia queda firme, los condenados cumplirán seis meses de prisión preventiva.

Contra ellos, la Fiscalía había solicitado 137 años de prisión para cada uno.

Ataque

De acuerdo con las investigaciones, los imputados sufrieron un atentado por parte de un grupo rival, en las disputas por el territorio para la venta de drogas.

Horas después del ataque, en la madrugada, los ahora condenados llegaron a la vivienda donde se encontraban las víctimas. Ahí se produjo un enfrentamiento.

En apariencia, Amaya y Cascante actuaron en compañía de un tercer sujeto, de apellidos Mesén Duarte; sin embargo, este fue absuelto.

Ellos tres fueron detenidos el 3 de octubre del 2017, luego de allanamientos en San Diego de La Unión, Cartago; Río Blanco de Limón; San Carlos de Alajuela y Bahía Drake, en Sierpe de Osa, Puntarenas.

Tras la captura, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) informó de que los móviles del crimen múltiple fueron pasionales, personales y de drogas.

Los parientes aseguraron a las autoridades que Kenneth Flores Obando había recibido amenazas por su vínculo amoroso con una muchacha, de 22 años, quien tenía otra relación.

De hecho, un mes antes del crimen, fue baleado en las afueras de un bar en Quepos. Producto de ese ataque, estuvo internado cerca de una semana en el hospital de la zona.