Carlos Arguedas C.. 4 octubre
La condena la dicto el Juzgado Penal de Cartago el pasado 3 de setiembre. Foto: Rafael Pacheco con fines ilustrativos.
La condena la dicto el Juzgado Penal de Cartago el pasado 3 de setiembre. Foto: Rafael Pacheco con fines ilustrativos.

Dos vecinos de San Rafael de Oreamuno, Cartago, fueron condenados a penas de cárcel, en un proceso abreviado, por asaltar e intentar matar a dos choferes de la aplicación Uber.

La sentencia la dictó el Juzgado Penal de Cartago, el pasado 3 de setiembre, luego de que los imputados Andrés Felipe Pérez Hernández, de 24 años, y Alek Daniel Méndez Montero de 21, aceptaron que cometieron los delitos.

A Pérez se le impuso una pena de 16 años y ocho meses de prisión, en tanto que a Méndez se le fijó en 13 años y cuatro meses, comunicó el departamento de Prensa del Poder Judicial, con fundamento en una resolución firmada por la jueza Gretel Barahona.

Mientras la condena adquiera firmeza, los implicados permanecerán descontando prisión preventiva.

Casos investigados

El primer caso con el que se les relaciona ocurrió el 16 de enero del 2019, cuando los sospechosos solicitaron un servicio de transporte entre Curridabat y Cot de Cartago. En apariencia, al llegar al destino amenazaron al chofer con armas blancas y un arma de fuego, le taparon el rostro y lo golpearon.

Posteriormente, sustrajeron las pertenencias del ofendido, entre ellas dinero en efectivo y un celular, lo lanzaron a un precipicio y se llevaron el carro, que después abandonaron y quemaron, precisó la Fiscalía en la acusación.

El segundo hecho sucedió el 1.° de febrero del 2019. En esa ocasión, los imputados pidieron un servicio de Uber de Cartago centro a Tierra Blanca.

Esa vez, la Policía detectó que actuaron con una dinámica similar, pues los asaltantes golpearon a la víctima, lo hirieron con un cuchillo en una pierna y lo metieron en la cajuela del carro. Después lo bajaron del vehículo, lo apuñalaron en un costado y lo golpearon hasta dejarlo inconsciente. Creyéndolo muerto, lo habrían lanzado a un precipicio.

En ambos casos, los imputados se llevaron las pertenencias del las víctimas y el carro, que luego quemaron.

La captura de los implicados se produjo el 3 de julio del 2019 y estuvo a cargo del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) durante varios allanamientos. Además de las detenciones, se decomisó evidencia como celulares.

Como el sospechoso de apellido Pérez no se encontraba en su casa al momento de la diligencia, fue capturado en una vía pública en barrio Cuba, San José.

De los detenidos, solo Méndez registra antecedentes por robo agravado y daños.

El director del Organismo de Investigación Judicial, Wálter Espinoza Espinoza, afirmó en aquella oportunidad que el perjuicio económico se calculó en ¢35 millones.

“Creemos que quemaban los carros para borrar las huellas”, afirmó.