Hugo Solano C.. 18 marzo
Las partes expusieron ante el Tribunal el acuerdo. Solo cinco clientes a quienes la empresa se comprometió a devolverles el dinero invertido en un plazo de seis meses, quedan pendientes. Foto: Jeffrey Zamora.
Las partes expusieron ante el Tribunal el acuerdo. Solo cinco clientes a quienes la empresa se comprometió a devolverles el dinero invertido en un plazo de seis meses, quedan pendientes. Foto: Jeffrey Zamora.

Los abogados de 16 personas que en el 2010 invirtieron sus ahorros e hicieron préstamos para comprar vivienda en el fallido condominio Las Vistas, en Santa Ana, lograron este lunes un arreglo extrajudicial con la empresa responsable.

Así lo comunicaron las partes al Tribunal Penal de Pavas.

Erick Ramos y Didier Mora, dos de los 10 abogados participantes confirmaron el acuerdo. De no haberse dado el acuerdo, este mismo lunes habría iniciado un juicio por el caso, solo impulsado por los afectados pues la Fiscalía se apartó, al no hallar delito.

De esta forma, queda prácticamente cerrada la pesadilla que comenzó en el 2010 para quienes por medio de redes sociales y exposiciones de viviendas conocieron el proyecto en el que nunca se construyó una sola casa.

De acuerdo con Oscar Brenes Fonseca, empresario del proyecto fallido, él cometió un error cuando compró el terreno de hectárea y media a una sociedad. En el sitio pensaba desarrollar 15 casas y 69 unidades de condominio, valoradas en más de $20 millones.

“De un momento a otro, aparece alguien y le mete un juicio ordinario a la sociedad que yo compré con mi hijo y no se pudo desarrollar el proyecto”, dijo Brenes.

Ese error, dijo, dio al traste con el plan, por algo en lo que ellos no tenían nada que ver.

“En la vida uno tiene que aprender de los errores y yo, cuando vaya a comprar una casa o un terreno, nunca lo voy a hacer a una sociedad”, sostuvo.

Dijo que lo único que hubo fue un incumplimiento de contrato, según lo determinado por la Fiscalía años atrás, cuando no encontró delito en esa acción y pidió un sobreseimiento.

En virtud de lo anterior, los clientes interpusieron querellas privadas y hace unos cuatro años el empresario comenzaron a buscar arreglos.

“Unos nos aceptaron un carro, otros maquinaria y como no tenía efectivo empecé a darle a otros tierras allá en Guanacaste. Con los que quedaron traté de hacer varios arreglos y no se pudo, pero gracias a Dios ya lo logramos. Se hizo un arreglo con bienes inmuebles, etcétera y se logró un arreglo con las 17 personas que quedaban”, acotó.

Por su parte Erick Ramos, abogado de cinco personas, dijo que este lunes los representantes de la mayoría de los ofendidos conciliaron, mientras que en su caso dejó claro ante las juezas que el arreglo consiste en que a sus clientes se les va a cancelar los $300.000 que habían invertido.

“Ellos (los empresarios) tienen un plazo de seis meses para cumplir, caso contrario se reanuda el proceso judicial”, acotó Ramos.

Didier Mora, que representaba a tres afectados, afirmó que conciliaron mediante un acuerdo previo con los empresarios, con una cláusula de confidencialidad que le prohíbe referirse al tema. Por lo anterior, solo se presentó ante el Tribunal para decir que retiraba su acusación. Uno de sus clientes había hecho una inversión de $34.000 y otros de $21.000

El Tribunal estuvo integrado por Mónica Villalobos (quien presidió), Sandra Arrieta y Sonia Quintana.