“Durante este año ha sido una pesadilla terrible para la familia, esto no nos va a traer alivio a nuestro corazón, pero sí un poco de respuesta y paz, de justicia, que Dios nos abrazó. No estamos conformes con el abreviado, pero aceptamos la justicia del hombre”. La frase es de Evelyn Olivares, sobrina del joyero Franklin Serrano Bravo, al conocer la sentencia por el asesinato de su tío.
Su familiar fue atacado con violencia por dos hombres, cuando entraron a robar a la joyería Zafiro Azul, en el centro de Cartago en noviembre del año pasado. Ahora ellos purgarán 18 años en prisión por homicidio calificado, tras la condena dictada por el Tribunal Penal de la provincia. Los sujetos, de apellidos McQuillan Gutiérrez y Rodríguez Mora, aceptaron ser culpables de la muerte del empresario y se sometieron a un proceso especial abreviado el martes anterior.
En este procedimiento, la persona implicada admite el delito del que se le acusa, por eso no se realiza el juicio ordinario, sino que se impone directamente la sentencia condenatoria, lo que hace el proceso más expedito.
La petición de someterse a la vía rápida fue planteada por la defensora de Rodríguez, Mariela Solano y fue acogida por las juezas Susana Wittmann, Kattia Vega y Eillyn Meléndez quien presidió, el fiscal a cargo y Rangel Batres, representante de McQuillan.
En esta causa también está acusado otro hombre de apellidos Mora Fallas, por el mismo delito, pero el sujeto no se presentó a la audiencia, por lo que fue declarado en rebeldía y se solicitó en su contra una orden de captura.
De acuerdo con la acusación del fiscal Mario Quesada Sáenz, a los tres hombres se les acusó de apoderarse de los bienes ajenos de la joyería de Serrano y de homicidio calificado. Según la pesquisa, el día de los hechos Mora Fallas (separado del proceso) condujo un vehículo y se detuvo a pocos metros del comercial Zafiro Azul, mientras McQuillan Gutiérrez y Rodríguez Mora bajaron del automotor y caminaron hasta la joyería.
“Una vez dentro del local citado, McQuillan se dirigió a la vitrina de la joyería donde se apoderó de varios bienes, mientras que Rodríguez permaneció en la puerta con actitud vigilante. En un momento determinado el ofendido Franklin Serrano salió detrás de la vitrina y se dirigió a donde se encontraba Rodríguez, quien tomó el brazo del ofendido y de manera desmedida detonó el arma de fuego que llevaba en sus manos, logrando impactarlo en el tórax y provocándole la muerte”, precisó el fiscal.
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Tras conocerse la resolución, el Ministerio Público solicitó ante el Tribunal de Juicio de Cartago la prórroga de seis meses de prisión preventiva, para evitar la fuga de los sentenciados, hasta que quede en firme el fallo.
La sobrina del fallecido, Evelyn Olivares, estaba en la Sala 1 de los Tribunales de Justicia de Cartago cuando se escuchó el veredicto, pero tuvo que salir minutos después por la conmoción que le acusó encontrarse con los hombres que le quitaron la vida a su tío.
“Cuando los vi reviví todo el dolor, sentí impotencia, enojo, odio, repudio de que nos arrebataron a nuestro ser amado a la fuerza de una manera tan inhumana, porque él nunca se defendió. Mi mamá que ha sufrido tanto por esto, mis hermanas y yo queremos cerrar ya este ciclo”, comentó la pariente.
Olivares describió a su tío como una persona maravillosa, que siempre estuvo a su lado; era ameno, solidario y le dio trabajo a muchas personas. Se esmeraba por sus clientes para entregarles lo mejor y de hecho, solo le quedaban dos meses al momento del crimen para jubilarse y descansar con su familia.

El crimen
Franklin Gerardo Serrano Bravo murió de múltiples disparos en noviembre de 2021 cuando dos hombres ingresaron a la joyería de su propiedad para robarle. Al atacar al joyero, los dos hampones, armados y vestidos de negro, salieron del lugar y corrieron hacia un vehículo que los estaba esperando; sin embargo, ninguno pudo montarse y siguieron hacia Plaza Mayor, Cartago.
En el camino, los responsables se despojaron de sus abrigos para intentar desviar la atención de las autoridades, pero fueron detenidos por oficiales de la Fuerza Pública que transitaban en bicicleta por la zona comercial.
En tanto, una unidad de la Policía Municipal localizó la ropa y de inmediato acordonó la escena para dejarla en manos de los agentes judiciales. Asimismo, a 25 metros de la joyería se interceptó el carro que al parecer esperaba a los asaltantes, por lo que su conductor también fue aprehendido. Dentro del automotor había un arma de fuego que fue decomisada.
Al momento del homicidio, muchos vecinos de la Vieja Metrópoli se mostraron consternados por lo sucedido y los comerciantes dijeron tener temor ante situaciones de este tipo, tomando en cuenta que en ese momento estaba cercana la Navidad y el pago de aguinaldos.
Serrano, de 63 años, era conocido como Frank, y solía abrir su establecimiento de 8 a. m. a 6 p. m. La investigación fue tramitada en el expediente 21-003967-0058-PE.
