Hugo Solano C.. 23 septiembre
Ocho familias de un caserío en Los Guido son las primeras evacuadas de una temporada lluviosa que amenaza otras zonas del país con deslizamientos similares. Foto: Cortesía Municipalidad de Desamparados.
Ocho familias de un caserío en Los Guido son las primeras evacuadas de una temporada lluviosa que amenaza otras zonas del país con deslizamientos similares. Foto: Cortesía Municipalidad de Desamparados.

Este miércoles las cuadrillas de la Municipalidad de Desamparados desalojaron siete ranchos de una ladera que desde el viernes pasado comenzó a desprenderse en el sector 5 del distrito Los Guido, la cual colinda con el río Cucubres.

De igual manera se desmanteló una casa en la parte alta, de la cual se desprendió una tapia y un muro de gaviones el viernes pasado a raíz de las intensas lluvias.

El alcalde Gilberth Jiménez, sostuvo que en el caso de los ranchos, se trata de familias que fueron engañadas por “zopilotes” de la vivienda que todavía existen y se aprovechan de la necesidad de las personas para hacerles creer que están comprando un terreno.

Añadió que les venden lo que ellos llaman “mejoras” en terrenos ajenos, para que instalen estructuras de zinc y madera como estas, que desde hace 15 años estaban en ese sector desamparadeño.

(Video) Riesgo inminente obliga a desalojo

Durante toda la mañana, el municipio ayudó a las familias desalojadas a recuperar sus enseres y de inmediato comenzó la destrucción del caserío y la remoción de los escombros, al mismo tiempo que se coordinó con los vecinos de la parte alta y con el Comité Local de Emergencias, para que denuncien cualquier llegada de precaristas a esa zona de riesgo.

Shirley Montes Monge, de 37 años, una de las damnificadas, dijo que el Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) les ayudó para conseguir un alquiler por tres meses, pero después de ese tiempo no sabe qué van a hacer las familias que, como la de ella, tienen niños.

“El viernes me llegaron a sacar los bomberos porque se vino un muro de una casa vecina. Nos pasaron a un albergue y ahora vamos a alquilar. Somos seres humanos y ocupamos ayuda. Le pido al Presidente que en lugar de pensar en un tren, nos ayude con vivienda”, expresó hoy en una entrevista con el municipio.

Lo mismo expresó Francisco Hernández, otro de los afectados que vivía ahí con su esposa y su hijo de 15 años, quien ya pudo alquilar en otro lado, pero requieren una solución duradera, pues lo que gana no le permite asumir el alquiler después de los tres meses que les cubre el IMAS.

Clase media también sufre

Según el alcalde Gilbert Jiménez, es urgente que se atienda la gestión que el lunes plantearon ante la Comisión Nacional de Emergencias para el sector de Valladolid, urbanización que tiene una parte en Los Guido y otra en San Miguel, donde un gran deslizamiento tiene en jaque a 21 casas en la parte más crítica y a otras 23, que están en el área de reptación.

“Me llama la atención que no se ha hecho eco a nuestro llamado. Eso es una falta de responsabilidad ante la situación de emergencia que debido a las lluvias vive el cantón”, acotó.

Afirmó que no desea que ahí ocurra un deslizamiento como pasó con el terremoto de Cinchona en el 2009 y más bien busca una solución para que esas familias, de clase media, puedan dormir seguras.

Las lluvias de esta temporada se han ensañado con este cantón, donde también ha habido deslizamientos en Patarrá y en La Tabla.

En la urbanización Valladolid, más de 40 familias de clase media claman por una solución, pues luego de 25 años de vivir ahí, el terreno se falseó. Foto: Municipalidad de Desamparados.
En la urbanización Valladolid, más de 40 familias de clase media claman por una solución, pues luego de 25 años de vivir ahí, el terreno se falseó. Foto: Municipalidad de Desamparados.