Hugo Solano C.. 28 junio
Doña María Gutierrez, afectada, observó este jueves como desmantelan varas casas, en cuenta la suya, a orillas del río Tiribí. Fotos de John Durán
Doña María Gutierrez, afectada, observó este jueves como desmantelan varas casas, en cuenta la suya, a orillas del río Tiribí. Fotos de John Durán

María Gutiérrez Duarte, de 35 años, su esposo Edwin Araya, de 60, y el hijo de ambos, de cinco años, conforman una de las diez familias que esta semana tuvieron que dejar las viviendas donde residían en San Rafael Abajo de Desamparados.

La casa en la que esta pareja convivió durante los últimos siete años fue demolida este jueves por la Municipalidad local, ante el riesgo de que se desplomara. Esta acción fue necesaria luego de que se falsearan los terrenos en esa zona cercana al río Tiribí, producto de las fuertes lluvias de los últimos días y el colapso de varias tuberías.

El ayuntamiento confirmó que esta dura experiencia ya se repitió con otras tres casas más, y está previsto que este viernes se demuelan otras tres. Además, el martes otra vivienda se desplomó por las mismas razones. En total, serán ocho propiedades destruidas y 10 familias sin techo.

Las 36 personas damnificadas tuvieron que irse donde familiares o a un albergue que se habilitó en la casa cural de la Iglesia de San Rafael Abajo.

La familia Araya Duarte era propietaria de una de las casas demolidas y ahora está a la espera de reunirse este viernes con personeros del Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS), lo mismo que el restos de moradores, quienes alegan no tener a dónde ir.

María Gutiérrez afirmó que su hijo está en el kínder Jardín de Niños de San Sebastián y ha tenido que faltar varios días por la emergencia que viven. Ella es ama de casa y su esposo labora para la Caja Costarricense del Seguro Social, pero los ingresos no les permiten invertir en otra casa.

Las viviendas se habían levantado incumpliendo las zonas de protección y la zona de retiro del río, por lo que la erosión les pasó la factura. Fotos: John Durán
Las viviendas se habían levantado incumpliendo las zonas de protección y la zona de retiro del río, por lo que la erosión les pasó la factura. Fotos: John Durán

De acuerdo con Gilbert Jiménez, alcalde de Desamparados, ya se levantó la lista de personas que requieren ayuda y se remitirá este viernes al IMAS, para que les subsidie el alquiler por tres meses y valore la posibilidad de que luego se les ayude con algún bono de vivienda para una solución definitiva.

Añadió que el riesgo era inminente para esos pobladores, razón por la cual todos estuvieron de acuerdo con que la maquinaria municipal procediera a botar las casas.

Sacaron de ellas los electrodomésticos, ropa y otros bienes y salieron para dar paso a la maquinaria y los trabajadores municipales.

El municipio les ayudó con alimentos, espumas y cobijas, entre otras cosas.

Jiménez dijo que la demolición se realiza de manera coordinada con los vecinos, la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), el Ministerio de Salud y Acueductos y Alcantarillados (AyA).

El alcalde aprovechó para hacer un llamado a la población para respetar los límites o zonas de retiro que la ley establece y que son de tres metros de alcantarillados pluviales y seis metros de alcantarillados sanitarios. En esta comunidad, las alcantarillas pasan debajo de las casas demolidas. De igual manera, están al borde del río, del que deben estar a 10 metros o más.

“Se actúa para evitar una desgracia y que alguna familia fuese afectada. Hay niños, adultos mayores y mujeres que vivían en las cuatro viviendas”, dijo el alcalde.

Agregó que tres familias alquilaban y el resto eran propietarios.

La acción desarrollada por varias instituciones permitió acabar con un riesgo inminente. Este viernes seguirán con otras casas, dijo el alcalde. Foto: John Durán
La acción desarrollada por varias instituciones permitió acabar con un riesgo inminente. Este viernes seguirán con otras casas, dijo el alcalde. Foto: John Durán

“Creo que ha existido conciencia por parte de los vecinos ante el riesgo inminente que existía en la zona y del mismo incumplimiento de las leyes con respecto a los permisos de construcción, invasión a la zona de protección del río e invasión de la zona de retiro de los alcantarillados”, acotó.

Daniel Cedeño Alfaro, otro vecino, dijo que las lluvias recientes afectaron mucho el terreno y lo mejor es buscar otro lugar. A él le va a ayudar la familia los primeros días, pero luego deberá gestionar alguna ayuda estatal.

Lluvias débiles seguirán en el Valle Central

Este jueves el país estuvo bajo la influencia de la onda tropical número 11, que afectó con más lluvias al Pacífico central y sur, dijo Rebeca Morera, del Instituto Meteorológico Nacional (IMN).

Para este viernes y el fin de semana afirmó que las lluvias más fuertes estarán en los sectores costeros.

En el Valle Central se espera que sábado y domingo tengan lluvias dispersas, pero de moderada intensidad, principalmente en la tarde y noche.

Para este fin de semana no se vislumbra el paso de más ondas tropicales.

Una onda tropical menos fuerte que las anteriores atravesó este jueves el territorio nacional. Cerca del túnel Zurquí llovió y estuvo nublado casi todo el día. Foto: Reiner Montero.
Una onda tropical menos fuerte que las anteriores atravesó este jueves el territorio nacional. Cerca del túnel Zurquí llovió y estuvo nublado casi todo el día. Foto: Reiner Montero.