Hugo Solano C.. 8 febrero
Este jueves en la mañana se pudo ver la laguna seca del Poás. Los vecinos de zonas cercanas aún no reportan afectación por gases. Foto: RSN
Este jueves en la mañana se pudo ver la laguna seca del Poás. Los vecinos de zonas cercanas aún no reportan afectación por gases. Foto: RSN

Como la laguna del volcán Poás se terminó de secar en las últimas semanas, los gases salen del cráter sin filtro alguno. Esta situación, unida a cambios repentinos en la dirección del viento hacen que ocasionalmente se deba desalojar el mirador o retardar levemente la entrada de visitantes.

Pese a ello, no ha sido necesario suspender ninguna visita ni cerrar el Parque Nacional, ya que solo se sufren retrasos de entre 20 y 30 minutos, confirmó Rafael Gutiérrez, director del Área de Conservación Volcánica Central.

Los sensores de los guardaparques permiten medir la densidad y retirar a los turistas o retrasar su ingreso, pero por periodos cortos, pues rápidamente se disipa el efecto y la medición vuelve a marcar niveles bajos.

El 31 de agosto del año pasado se reabrió el acceso al público y entre esa fecha y el 31 de diciembre entraron 48.710 turistas en un sistema de visitación controlada, para evitar riesgos por tratarse de un volcán activo.

De acuerdo con Mauricio Mora, vulcanólogo de la Red Sismológica Nacional (RSN), la situación del coloso está dentro de los parámetros normales y no se ha detectado riesgo alguno, pues la sismicidad también es muy baja.

Javier Pacheco, vulcanólogo del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori) estuvo en la zona del cráter esta semana y dice que ha notado que el viento a veces deja la dirección tradicional, que es hacia el suroeste, y se enrumba al norte y noreste por lo que llega al mirador, pero rápidamente vuelve a la normalidad.

En el sitio hay tres fumarolas activas cerca de la base del antiguo domo y aunque en esta época no hay precipitaciones, existe cierta lluvia ácida en seco que cae en los alrededores del coloso y que por la acidez puede quemar parte de la vegetación y los cultivos, dijo Pacheco.

La mayoría de los gases son vapor de agua pues el color blanco fuerte así lo evidencia. “Surgen de la interacción del sistema hidrotermal del volcán con altas temperaturas”, explicó.